*Emma POV*
La primera salida a Hogsmeade del año y era un día horrible. Chowder había decidido no moverse del castillo y accedió a acompañar a Draco a su castigo con McGonagall, por lo que estaba sola. Al salir del castillo dos personas se acercaron a mí.
-¡Emma querida! ¿Cómo estas?
-¿Fred? ¿George? ¿Qué hacen aquí?
-Nos asignaron para cuidarte- dijo Fred, al tiempo que ambos me abrazaban.
-Pensábamos que estarías con Malfoy.
-Bueno George, él está castigado y Chowder ha decidido que es más importarte hacerle compañía a Draco que a mí.
-Que desgracia. Nos aseguraremos de que tengas un gran día hoy, aunque el clima no esté de nuestro lado.
Fred se agachó para subirme en su espalda y una vez ahí, acomodé mis piernas en su pecho para facilitarle la carga.
-Bueno, en ese caso... ¡Vamos, Sir Fred y Sir George! ¡Tengamos el mejor día de nuestras vidas!- grité, señalando con mi brazo hacía adelante haciendo de cuenta que sostenía una espada invisible. Fred hizo un ruido de caballo y ambos hermanos comenzaron a correr, haciendo que una carcajada se escapara de mis labios. Primero fuimos a Honeydukes, donde compramos muchas golosinas para el resto del día. Luego cambié el color de mi pelo a pelirrojo y George estalló en risas.
-Hasta te pareces a nosotros- dijo Fred, también riendo.
-Emma Weasley. No suena mal- dije, con una pequeña sonrisa. Nos dirigimos a Las Tres Escobas, Fred pidió cerveza de manteca para todos y nos sentamos en la parte más alejada del local. Hablamos de su negocio, de como me iba en el castillo, me regalaron algunos de sus mejores inventos y me entregaron un pergamino lleno de ideas para bromas.
-¿Usaste algo de lo que nos compraste antes del inicio escolar?
-Aún no. Lo guardo para una ocasión especial.
-¿Sabes? Tienes que venir a casa en Navidad. Mamá estará encantada.
-No lo sé... Tendría que hablar con los Malfoy.
Pero no eran los Malfoy quienes me preocupaban. Pasamos el resto del día recorriendo las vidrieras y comiendo dulces. Al atardecer los gemelos me llevaron hasta el castillo, prometiendo informarme sobre la fiesta de Navidad y afirmando que su legado bromista vivía en mí. Nos despedimos e ingresé al colegio completamente congelada. Fui directo a la Sala Común, que estaba prácticamente vacía ya que era hora de cenar, y me senté en el sillón doble junto al fuego. Hice aparecer una manta y me acurruqué allí, pensando en porque necesitaba que alguien me cuidara. Fred y George no habían querido decirme nada, insinuando que lo sabría más adelante.
-¿Ama Potter?
Giré mi cabeza y me encontré con Fergus.
-¿Qué pasa?
-Hice lo que me ordenó, señorita. Seguí a su hermano al pueblo sin que me viera. Tuvo un día normal hasta que presenció el ataque a la señorita Katie Bell. Escuché a Harry decir que había sido producto de un collar que contenía magia oscura. Creí que querría saberlo.
-Gracias Fergus, lo tendré en cuenta. Quiero que sigas vigilando a Harry cuando salga del Castillo. ¿Puedes hacerlo?
El elfo asintió y desapareció, dejándome sola. Estaba un 95% segura de saber quien había sido el responsable del ataque de Katie. Draco entró por la puerta 10 minutos después con Chowder, quien inmediatamente voló hacía mí para acomodarse en mis piernas.
-¿Podemos hablar?
El chico asintió y se sentó a mi lado en el sillón.
-¿Qué pasa?
-¿Que le hiciste a Katie Bell?
El rostro de Draco se puso más blanco que de costumbre. Miró hacia todos lados, temiendo que alguien nos escuche a pesar de que no había nadie. La cena aún no había terminado.
-No se de que hablas.
-No me obligues a entrar a tu mente para averiguarlo Malfoy.
Él me miró asustado y de repente comenzó a llorar. Me acerqué a él y lo abracé, dejando que llore un poco. Puso su cabeza en mi pecho y le acaricié el pelo hasta que se calmó y me miró una vez más.
-Va a matarme.
Comprendí de inmediato porque estaba tan asustado. Voldemort no iba a permitir que Draco siguiera vivo si Katie recuperaba la conciencia y lo acusaba. Pensé en la charla que había tenido con Snape tiempo atrás y en lo mucho que me importaba Draco. No iba a dejar que mi tío le hiciera daño de nuevo.
-No va a matarte. Dijo que debíamos matar a Dumbledore, pero no dijo como. Si ella muere, solo será un accidente desafortunado
-No quiero que muera...
Me quedé un momento en silencio, meditando lo que debía hacer.
-¿Dónde esta Katie?
-Supongo que en la enfermería. El collar... Creo que la poseyó o algo así.
-Bien. Ve a tu habitación y que Chowder te acompañe. Mañana hablamos.
-Emma...
-Buenas noches Draco.
Le dí un beso en los labios con dulzura y salí de la Sala, cuidando de que nadie me viera. 3 pasadizos secretos después, estaba en la puerta de la enfermería. Entré con cuidado de no hacer ruido y me dirigí a la cama de Bell. La magia negra había afectado gran parte de su cuerpo, las cuales reparé de inmediato para poder ocuparme de su memoria. Tras examinar cuidadosamente todos sus recuerdos del incidente, eliminé todos los que pudieran inculpar a Draco y salí de allí. Volví a la Sala en silencio y me escabullí a mi habitación sin que nadie notara que no había estado ahí.
-Esta hecho.
-Bien, eso nos dará más tiempo.
-¿Cómo está Draco?
-Por fin se quedó dormido.
Me despedí de Chowder y me acomodé en mi cama. Dumbledore iba a darse cuenta de que había sido yo la que había curado a Katie y seguramente me interrogaría, pero no me preocupaba mucho por eso. Temía que Draco tuviera otros planes desesperados para acabar con la misión más rápido. Y, si seguía así, también iba a acabar con nuestras vidas.
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Espero que les guste, gracias por leer :)
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Secrets and Lies {Completa}
FanfictionEmma Potter es la hermana melliza desconocida del famoso Harry Potter. Cuando el Señor Tenebroso mata a sus padres, Albus Dumbledore decide adoptarla como su hija. La joven Potter pronto descubre que es dueña de un poder extraordinario que supera el...
