*Emma POV*
-Hola Dumbledore.
-¿Podemos hablar?- me preguntó y luego miró a Draco.- ¿A solas?
Miré a mi novio, quien murmuró que me vería luego en la Sala Común y se alejó. Intenté mantener el contacto mental con él, pero mientras se alejaba supe que iba a ser imposible. No tenía tanto entrenamiento todavía.
-¿Te parece si caminamos un poco?
Asentí con la cabeza y lo seguí por las calles de Hogsmeade, donde miles de estudiantes posaban sus miradas curiosas en nosotros. ¿Porqué Emma Malfoy estaba con Albus Dumbledore después de tantos años sin hablarse? La verdad, yo me hacía la misma pregunta.
-¿A dónde vamos?
-Ya lo verás pequeña Emma.
10 minutos después llegamos a un pequeño puente de madera. Dumbledore empezó a caminar por el, pero se detuvo a la mitad al ver que no lo seguía. Sabía a donde iba ese puente, pero no estaba segura de querer ir. Albus me observaba, esperando. Suspiré y crucé el puente, ya que mi curiosidad por saber que quería el director le ganó a mi inseguridad. Sonreí al llegar al otro lado. Todo era exactamente como lo recordaba. Los árboles eran blancos como la nieve, al igual que todas las criaturas que se encontraban allí y el suelo tenía una capa de nieve que nunca se derretía.
-¿Porqué vinimos aquí?
-Para recordar que hasta el más terrible error puede volverse algo bueno con el tiempo. Severus me ha dicho que tu tío te ha presentado formalmente a los nuevos Mortífagos. Y que les ha encomendado una misión que te pone en una posición peligrosa. También me pidió que te dijera que no dudes en pedir su ayuda si la necesitas.
Lo miré sobrecogida. Desde que habíamos vuelto a Hogwarts había intentado olvidarme de la maldita misión y para poder pasar tiempo con Harry. Pero con Umbridge cerca, los únicos momentos que teníamos para ser familia eran las reuniones del ED. Y no estábamos completamente solos, lo que dificultaba mucho todo.
-No quiero traicionar a Harry y que todo lo que logramos hasta ahora se destruya. No es como lo que pasó aquí Dumbledore. No es solo un hechizo que se me salió de control y convirtió a un bosque entero en un bosque de nieve eterna. Si cumplo la misión, Harry me odiará por siempre. Y si no cumplo con la misión Voldemort va a matarme.
-Tal vez no tengas que decidir. Tal vez puedas cumplir con la misión y aun así ayudar a tu hermano. Piénsalo Emma.
*Draco POV*
Era un día tranquilo. Había un poco de viento y hacía un poco de frío, pero nunca sientes esas cosas cuando a tu lado está la grandiosa y magnífica Emma Potter. Aquel día que volví solo a la sala común tras haberla dejado con Dumbledore me sentí muy mal. No solo porque la había dejado sola con el director, si no porque no había querido saludar a Harry porque yo estaba ahí. Sabía que no estaban pasando tiempos juntos y eso afectaba a mi novia. Había días en los que desaparecía y nadie sabía donde se encontraba, hasta que volvía a la noche a la Sala Común y me explicaba que quería pasar más tiempo con Chowder. Supuse que estaba alterada por la misión y decidí no molestarla más con el asunto. Ahora nos encontrábamos en el patio, ella acostada sobre un banco con la cabeza en mis piernas y yo con la espalda en la pared acariciando su cabello. Emma hacía aparecer y desaparecer pequeños pájaros cuando escuchamos un grito. Era una mujer y venía del vestíbulo. Miré a mi novia, quien se había levantado rápidamente y se había colocado frente a mí por si tenia que protegerme de algo. Sonreí ante el gesto y le agarré la mano para que se tranquilizara. Me miró y entendí que quería ver que pasaba. Arrugué mi nariz dos veces y nos dirigimos al lugar de los gritos.
-¿Ves algo?
-No, pero puedo conseguirnos un buen lugar.
Le ordené a unos estudiantes que se apartaran y obtuvimos una vista excelente. Allí, en el medio de todo, se encontraba la profesora Trelawney con dos grandes baúles a su lado. De pie en la escalera, la profesora Umbridge la observaba con una sonrisa de suficiencia en el rostro.
-Creo que la despidió.
Emma me miró con horror. Observamos como la profesora McGonagall intentaba controlar a su compañera.
-No es tan grave Sybill querida...No tendrás que irte de Hogwarts...
-¿Se puede saber quién la ha autorizado para hacer esa afirmación, Minerva?- preguntó Umbridge.
-Yo-dijo Albus Dumbledore, entrando por las puertas de roble. Emma me apretó la mano y pensé que era felicidad por la llegada del director hasta que me miró. Sus ojos, que casi siempre estaban de color verde, estaban de color violeta.
-¿Emma? ¿Estas bien? ¿Necesitas que nos vayamos de aquí?
-No, no es necesario. Estoy bien. No pasa nada.
Volvió a mirar al frente cuando sus ojos recuperaron el color normal y se quedó boquiabierta. Al igual que la profesora Umbridge y medio Hogwarts. Dumbledore había anunciado que nuestro nuevo profesor de Adivinación era nada más y nada menos que un centauro. Mi novia me miró una vez más, me soltó la mano y corrió hacía el centro del vestíbulo.
-Firenze- susurró, pero gracias a la acústica de Hogwarts todos la oímos.
-Emma Malfoy- dijo él, mirándola con cariño. Supuse que era uno de los centauros que conocía desde pequeña. Sonreí al escuchar mi apellido combinado con su nombre, deseaba que nunca se lo cambiara. Al otro lado del vestíbulo, pude ver a Potter y al resto de sus amigos mirar a Emma con sorpresa. La sangre sucia le pasó un brazo por los hombros cuando el centauro pronunció el nombre de mi novia. Para mi sorpresa, Emma negó con la cabeza y sonrió.
-Potter. Fui, soy y siempre seré una Potter.
Al escuchar a Emma, todos los presentes soltaron una exclamación de sorpresa. Observé con celos como Harry abrazaba a todos sus amigos, feliz de que al fin todo el mundo supiera que Emma era su hermana. Claro que las preguntas surgirían ahora. ¿Cómo había sobrevivido? ¿Porqué la habían escondido? ¿Es más poderosa que el Innombrable y eso fue lo que la salvó? Y la más importante: ¿Porque Malfoy sale con una mestiza como Potter? ¿Porqué Draco Malfoy, príncipe de Slytherin y un mago con un linaje puro sale con Emma Potter, hermana de su enemigo y sangre mestiza? Si antes nos miraban, no quería imaginarme ahora. No es que me molestara, pero no quería que mi novia tuviera que soportar más de lo que ya estaba soportando.
-Emma Potter entonces. Me alegro mucho de verte.- dijo Firenze y ambos se abrazaron. Ella le susurró algo al oído y él se puso tenso. Algo definitivamente no andaba bien.
-Draco.
Miré a Emma.
-Necesito irme con Firenze. Espérame en nuestro balcón, pero no le digas a nadie que vas allí. Te amo.
-Esta bien, pero no tardes mucho por favor. También te amo.
Emma cortó la conexión y se fue con el centauro. Pensé en pedirle explicaciones, pero no dude en cumplir con lo que me había pedido. Porque si de algo estaba seguro en esta vida es que si Emma Potter te pide que hagas algo, más te vale obedecer.
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Espero que les guste, gracias por leer :)
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Secrets and Lies {Completa}
FanfictionEmma Potter es la hermana melliza desconocida del famoso Harry Potter. Cuando el Señor Tenebroso mata a sus padres, Albus Dumbledore decide adoptarla como su hija. La joven Potter pronto descubre que es dueña de un poder extraordinario que supera el...
