*No One POV*
Emma llegó a la gárgola que guardaba la entrada a la oficina del director. Se paró frente a ella y, como cuando era pequeña, dijo su nombre:
-Emma Potter.
La gárgola empezó a moverse, revelando la escalera que subía hasta la puerta. La chica se dejó llevar, invadida súbitamente por los recuerdos. Si hubiera mirado por la ventana en ese momento, tal vez habría notado como Harry, Ron y Hermione entraban al túnel secreto del Sauce Boxeador, dispuestos a encontrar a Voldemort y a matar a la serpiente que se encontraba escondida con él. Pero Emma no miraba a la ventana, si no al retrato de aquella persona que la había criado escondida del mundo, aquel hombre con el cuál había estado enojada por años, el mismo sujeto que se había asegurado de que la chica siempre intentara hacer lo correcto. Los ojos violetas de la chica se posaron en los ojos azules de Albus Dumbledore.
-Emma.
-Hola, papá.
Los demás directores, como si de una fuerza invisible se tratara, desalojaron los retratos y los dejaron solos. La mirada de Albus se posó en la Marca Tenebrosa de la chica.
-Veo que tu tío ha liberado tu potencial mágico. Dime, ¿cómo te sientes?
-Confundida. Aliviada. Extrañamente feliz. ¿Porqué nunca me lo habías dicho? Sabías lo que era, lo que podía hacer.
El anciano director sonrió con tristeza.
-¿Me perdonarías, Emma? ¿Por ocultarte la verdad todos estos años? ¿Por creer que elegirías el camino de odio y rencor que llevó a muchos de los mejores magos a la ruina? ¿Serías capaz de disculpar a este anciano?
La Slytherin sonrió, pero no respondió. Caminó por la oficina y jugó con una pequeña bola de cristal pasándola de mano a mano mientras hablaba.
-Cuando era pequeña, pensaba que me escondías porque te avergonzabas de mí. Lo creí muchos años, Dumbledore, incluso después de saber que era una Potter. Creí que te decepcionaba haberte quedado conmigo. ¿Quién elegiría a Emma al lado del gran Harry Potter? Me sentía sola, triste y eso me impedía controlar la magia dentro de mí, incluso si Chowder me ayudaba. Recuerdo cuando descubrí que Draco me temía. Rompí todos los vidrios de la casa.- la chica sonrió, triste ante el recuerdo.
-Emma...
-Pero cuando descubrí que Draco me amaba- continuó, sin hacerle caso al anciano- todo ante mí cambió. Y después llegó el amor de Harry. De Ron, Hermione y los demás Weasley, de Sirius y Narcissa. Incluso algo de amor por parte de Bellatrix. Ese amor me permitió sacrificarme por mi hermano en el cementerio y aguantar el entrenamiento con Voldemort. El mismo amor que Chowder me demuestra día a día. Controlé la mayoría de mis poderes y aprendí algunos nuevos. No quiero que te confundas, disfruto mucho usando la Magia Oscura; pero no creo que deba seguir los pasos de mi tío.
El sonido de la batalla se perdía en aquel lugar, cómo si todo hubiera cesado de repente. Dumbledore miraba a Emma con profunda tristeza y algo de admiración. Si tan sólo hubiera sabido que la chica se sentía así... La charla fue interrumpida por otra voz, una fría y aguda.
-Han luchado con valentía-decía-. Lord Voldemort sabe apreciar la valentía. Sin embargo, han sufrido numerosas bajas. Si siguen ofreciéndome resistencia, morirán todos, uno por uno. Pero no quiero que esto ocurra, cada gota de sangre mágica derramada es una pérdida y derroche. Voy a ordenar a mis tropas que se retiren, entierren a sus muertos y atiendan a sus heridos.
Emma sintió como la Marca ardía, indicado que su tío estaba cumpliendo lo que decía.
-Y ahora me dirijo a ti, Harry Potter. Has permitido que tus amigos mueran en tu lugar en vez de enfrentarte a mí. Esperaré una hora en el Bosque Prohibido, y si pasado ese plazo no has venido a buscarme, se reanudará la batalla y entraré en combate, matando a todo hombre, mujer o niño que te oculte de mí. Tienes una hora.
La Slytherin cerró los ojos, tenía una hora para ayudar a todos los que pudiera. Y después, buscaría a Draco.
-Tuve muchas dudas sobre cuál era mi misión en esta guerra, sobre que querías que hiciera. Creo que ahora lo sé. No necesito perdonarte, no hay nada que perdonar. Hiciste lo que creías correcto y resultó bien. Dime, papá, ¿debo ayudar y proteger a las personas en el castillo?
-Sí, querida, así es.
-Bien.- dijo Emma y se volteó para irse. Antes de llegar a la puerta, se detuvo en seco.- No iba a matarte. Aquella noche, en la torre. No planeaba asesinarte. Habría preferido luchar contra mil acromántulas sin varita antes que lastimarte. Espero que lo sepas.
La voz de Dumbledore le llegó clara, tranquila y con un dejo de orgullo.
-Siempre lo supe, Emma. Sabía que no ibas a hacerme daño. Espero que sepas que todo lo que hice, por tu hermano y por ti, lo hice por amor y con las mejores intenciones.
Emma sonrió y se giró para ver al anciano director una vez más antes de salir.
-Lo sé, Dumbledore. También te amo.
*Emma POV*
Bajé las escaleras y corrí por los pasillos, ayudado a quien veía en mi camino. Me dirigí al Gran Salón, donde estaban atendiendo a los heridos y llorando a los caídos. Mi corazón se encogió cuando observé a Remus Lupin llorando desconsoladamente sobre el cuerpo sin vida de su amada Tonks.
-Emma.
-¿Chowder?
-Gracias a Salazar que estas bien. ¿Encontraste a Harry?
Le comenté los últimos acontecimientos mientras caminaba por el lugar, observando a las personas e intentando decidir a quienes ayudar primero.
-¿Cómo vas con los refuerzos?
-Sigo reuniéndolos. Los centauros se están organizando, igual que el resto de las criaturas. Si la batalla continúa, estaremos listos para atacar.
-Bien. Espera mi señal. Mantente seguro.
-Lo mismo para ti.
Corté la comunicación y comencé a curar a los heridos más graves. Media hora más tarde, había terminado de ayudar a todos los que podía. Salí del lugar para tomar aire y descansar un poco.
-Emma.
Me giré al oír mi nombre. Harry apareció de debajo de su capa para volverse invisible y me miró.
-Harry. ¿Estas bien?
Mi hermano arrugó dos veces la nariz, como tantas veces antes lo había hecho Draco, y entré a su mente. A partir de ese momento, las palabras no fueron necesarias. Me llevó por su memoria mostrándome sólo lo que quería que viera, como si fuera de vital importancia que conociera esos detalles. Y, en cierto modo, lo era. La mente de Harry gritaba: "Debo morir". Corté la conexión y lo abracé, cosa que él correspondió, queriendo negarme al destino que le aguardaba. Pero, si él lo había aceptado, yo también debía. Además, él ya me había dado mi misión y no podía fallarle en eso.
-Cuando todo esto termine, viviremos juntos como una familia. Tu, yo y todos los que nos aman- le susurré al oído y mi hermano asintió, abrazándome más fuerte. Era una promesa. Lo observé mientras se ponía la capa de nuevo y desaparecía. Esperé unos segundos, con lágrimas en los ojos, y consulté el reloj que Draco que había regalado. Salí corriendo del lugar, subí escaleras y atravesé pasadizos hasta que llegué a mi destino. Respiré profundamente, me limpié las lágrimas y abrí la puerta. El balcón se veía intacto, hermoso, como siempre había sido. Mi corazón empezó a palpitar rápidamente cuando la figura que observaba los terrenos se giró para mirarme.
-Hola, Draco.
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Espero que les guste, gracias por leer :)
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Secrets and Lies {Completa}
FanfictionEmma Potter es la hermana melliza desconocida del famoso Harry Potter. Cuando el Señor Tenebroso mata a sus padres, Albus Dumbledore decide adoptarla como su hija. La joven Potter pronto descubre que es dueña de un poder extraordinario que supera el...
