*No One POV*
Esa noche, la habitación del hotel estaba en completo silencio. Arriba de una mesa de luz, un gran ramo de flores naranjas decoraba el lugar. Una bola de luz flotaba encima de Emma, quien leía El Oscuro Libro de las Artes Oscuras. Chowder había salido a patrullar, alegando que sentía una fuente de magia cerca de ellos. Pero la chica no la presentía y decidió no prestarle atención. Ahora, leyendo detenidamente aquel horrendo libro, comprendía todo. Harry debía encontrar todos y cada uno de los Horrocruxes para destruirlos, si quería matar a Voldemort. Una ráfaga de viento sacudió las cortinas y el pelo de la chica, indicando que Chowder había regresado.
-¿Encontraste algo?- preguntó, levantando la vista del libro.
-Muchos magos escondiéndose de los Mortífagos. Aparte de eso, nada sospechoso.
Chowder se posó en el hombro de su compañera y allí se convirtió en un gato.
-¿Leíste algo interesante?
-Los Horrocruxes son horribles. La forma para crearlos es aún peor. Destruirlos es igual de complicado. No entiendo porque mi hermano tiene que hacer esto.
-Debemos volver a Londres, Emma, y ayudar a Harry.
La chica se levantó, molesta. Chowder cayó en la cama y la miró.
-Bien, no vayamos con Harry. Pero volvemos a Londres.
-¿Porqué querría volver a Londres?
La imagen de una vieja casa destruida y su verja oxidada pasó por la mente de Emma y se instaló allí. La Slytherin se dio vuelta para mirar a su gato, claramente notando que la imagen venía de él.
-¿Me llevarías?
Chowder asintió y se acercó al balcón para convertirse en dragón. Emma guardó todo en su mochila, le puso las alforjas en el lomo y acto seguido subió. Volaron un momento y después desaparecieron.
En la Mansión Malfoy, Draco se encontraba sentado en el tejado. No le habían permitido ir a Hogwarts ese año, aunque en realidad no le importaba. Se había enterado que Snape iba a ser director y que los hermanos Carrow serían profesores; así que en realidad no le molestaba la imposición de Voldemort. Sin embargo, no podía dejar de pensar en Emma. ¿Estaría en el castillo? ¿O se habría ido con su hermano? Ahora mas que nunca tenía en claro que todo lo que les había dicho la noche que murió Dumbledore era mentira. Tampoco estaba realizando una misión para su tío. Si todo eso hubiera sido verdad, Emma se sentaría al lado del Señor Tenebroso en cada reunión, mostrando su Marca con orgullo y siendo envidiada por todos. Pero ella no estaba ahí. ¿Porqué había mentido entonces? Y más importante, ¿porqué no lo había dejado irse con ella?
Muy lejos de Draco Malfoy y sus pensamientos, el trío comenzaba otra discusión. Desde que habían conseguido el relicario, estas eran frecuentes. ¿Cómo destruirlo? ¿Dónde están los otros? El relicario pasaba de mano en mano cada doce horas, ya que Hermione había descubierto que llevarlo mucho tiempo producía un efecto parecido a enfrentarse a miles de Dementores; sumándole el mal humor. Ron era al que más le afectaba. Se ponía de un humor insoportable cada vez que lo llevada y este empeoraba los días que escaseaba la comida. Esa noche, mientras llovía, una gran pelea comenzó el la carpa. Al principio fue solo por la comida, pero luego...
-¡Creíamos que sabías lo que hacías!- replicó Ron poniéndose de pie, y sus palabras atravesaron a Harry como cuchillos.- ¡Creíamos que Dumbledore te había explicado que debías hacer! ¡Creíamos que tenías un plan!
-¡Ron!- gritó Hermione, pero este hizo de cuenta que no la había escuchado.
-Bueno, lamento decepcionarlos- dijo Harry con voz serena, aunque se sentía vacío, inepto.- he sido sincero con ustedes desde el principio, les he contado todo lo que me dijo Dumbledore. Y por si no te habías enterado, hemos encontrado un Horrocrux...
-Sí, y estamos tan cerca de deshacernos de él como de encontrar los otros. ¡O sea, a años luz!
El relicario se sacudía en su pecho mientras Ron hablaba.
-¡Entonces vete!- rugió Potter.- Vuelve con tus padres, haz como si te hubieras curado y tu mami podrá prepararte ricas comiditas y...
Antes de que ambos chicos sacaran sus varitas para enfrentarse, Hermione realizó un encantamiento escudo que separó a Ron por un lado y a ella con Harry por el otro.
-Deja el Horrocrux.- ordenó Harry. Weasley se quitó la cadena y dejó el relicario encima de una silla. Acto seguido, tomó su mochila y miró a Hermione.
-Y tú, ¿qué haces?
-¿Cómo que qué hago?
-¿Te quedas o te vas?
-Yo...- parecía angustiada.- Sí, me quedo. Ron, dijimos que acompañaríamos a Harry, que lo ayudaríamos a...
-Perfecto. Lo prefieres a él.
-¡No, Ron! ¡Vuelve, por favor!
La chica quiso acercarse a su amigo, pero el encantamiento escudo que ella misma había puesto se lo impedía. Para cuando lo retiró, Ron ya se había marchado de la carpa. Harry se quedó quieto donde estaba, callado, escuchando los sollozos de Hermione, que repetía el nombre de Ron entre los árboles. Pasados unos momentos, ella regresó con el cabello empapado y pegado a la cara.
-¡Se ha... ido! ¡Ha desaparecido!- se dejó caer en una butaca, se acurrucó y rompió a llorar.
Harry estaba aturdido. Recogió el Horrocrux y se lo colgó del cuello; luego quitó las sábanas de la cama de Ron y tapó a Hermione. Finalmente, subió a la cama de arriba y se quedó contemplando el oscuro techo de lona de la carpa, escuchando la lluvia.
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Perdón por la tardanza. Espero que les guste y gracias por leer :)
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Secrets and Lies {Completa}
FanfictionEmma Potter es la hermana melliza desconocida del famoso Harry Potter. Cuando el Señor Tenebroso mata a sus padres, Albus Dumbledore decide adoptarla como su hija. La joven Potter pronto descubre que es dueña de un poder extraordinario que supera el...
