*No One POV*
Chowder volaba lo más rápido que podía. Tenía que avisarle a Emma. Los terrenos debajo de él se veían borrosos, pero no era suficiente. Iba a ser muy tarde, demasiado tarde. Llegó al Bosque de Slytherin y el río reconoció su magia, haciendo que el puente saliera de sus profundidades. No se molestó en cruzarlo, voló por encima de él y llegó a la Mansión. Se convirtió en lobo mientras corría, saltando por la ventana y encontrando a su compañera charlando con Black.
-Emma... La boda... Harry...
La chica lo miró asustada.
-Chowder, cálmate. Toma aire y cuéntame todo.
El lobo entró en la mente de Sirius también y les relató lo que había visto.
-Bill y Fleur se casaron, todo iba bien. Por precaución Harry había tomado una poción multijugo y nadie lo reconoció. Pero, mientras todos festejaban, un Patronus con forma de lince apareció. Dijo que el Ministerio había caído y que Scrimgeour estaba muerto. Todos comenzaron a correr y a desaparecer, mientras los Mortífagos llegaban a la Madriguera. Tu hermano y sus amigos desaparecieron justo a tiempo.
Emma se acercó a la ventana y observó el patio. La idea de que la guerra era inevitable la sobrecogió y una lágrima cayó por su mejilla. Había llegado la hora de elegir. Draco o Harry. Otra lágrima acompañó a la primera. Su tío había dicho que todo el mundo mágico dependía de su decisión, pero sabía que era mentira. Ella no tenía nada que ver con esa guerra, podía quedarse en la Mansión con Sirius hasta que todo terminara pero algo dentro le decía que eso no estaba bien. Harry podría necesitarla. O Draco. O ninguno de los dos. Una tercer y cuarta lágrima recorrieron las mejillas de Emma. El animago se acercó a su lado y la abrazó. No entendía lo que sentía la chica, como Chowder, pero sabía que necesitaba contención.
-Emma, ¿estas bien?
-No.
-¿Qué pasa nena?
La chica lo miró con sus ojos azules.
-No se que hacer. Siempre supe que hacer, pero ahora... no tengo idea. ¿Qué debería hacer? ¿A quién debería escoger? ¿Draco? ¿Harry? ¿Ninguno? ¿Ambos? Es tan confuso... Todo se desmoronó desde la muerte de Dumbledore, desde que le dije a Draco y a Harry que era la mano derecha de mi tío. ¿Por quién debería pelear? No se que hacer, Sirius.
Black sonrió un poco.
-Escucha Emma. Hiciste lo que tenías que hacer. Dumbledore estaría orgulloso. Pusiste a los demás antes que a ti misma, para protegerlos aunque sufrieras con eso. No hiciste nada malo.
La chica se calmó un poco, aún sintiendo un dolor en el pecho. Chowder se acercó a ella convertido en gato y se acurrucó en sus brazos, enviando energía hacía su compañera y logrando que esta dejara de llorar.
-En cuanto al bando que debas elegir, creo que deberías escuchar a tu corazón y seguir tu instinto. No pienses en Harry, ni en Draco, ni siquiera pienses en Hogwarts o tu tío. Piensa en ti. ¿Qué es lo que dice tu corazón? ¿A dónde te lleva tu instinto?
La muchacha lo pensó un momento. Sabía muy bien esa respuesta, pero no estaba del todo segura. Necesitaba aclarar su mente y eso no iba a pasar si seguía encerrada en aquella mansión.
-Sirius, necesito irme.
El animago entendió de inmediato. Solo esperaba que Emma tomara la decisión correcta.
Mientras tanto, en la fría y oscura Mansión Malfoy, Draco miraba por la ventana de su habitación. Se preguntaba dónde estaría Emma. Había agobiado a todos en la Mansión con preguntas sobre ella desde aquella noche. Pero nadie sabía nada y eventualmente se cansó de las mismas respuestas. Voldemort le había mencionado una vez que ella estaba bien, pero cuando le preguntó si iba a luchar con ellos; él le dio la misma respuesta que todos. Su señor le había pedido que la deje decidir en paz y que no intentara comunicarse con ella, pero Malfoy necesitaba hablar con la chica. Todas las noches le enviaba una carta y todas las noches las lechuzas eran confiscadas por los Mortífagos sin que Draco lo supiera. Finalmente, dejó de enviar cartas sin respuestas. Se emocionó al ver a Chowder el día del cumpleaños de Emma, pero ese sentimiento no duró mucho.
-¡EL MINISTERIO ES NUESTRO!
La fiesta de los Mortífagos le molestaba. Tras estar en la reunión y haber escuchado la noticia, se había ido derecho a su cuarto.
-¿Draco?- preguntó su madre al entrar por la puerta. Traía en sus manos un plato lleno de comida y tres botellas de cerveza de manteca. Se acercó a su hijo y dejó todo a su lado. -Te traje algo por si tenías hambre.
-No gracias, mamá.
Narcissa lo miró, preocupada. Sabía muy bien lo que le pasaba a su hijo, él mismo se lo había dicho, pero no sabía como ayudarlo. Se sentó a su lado y tomó su mano.
-¿Sabes? Necesitas comer. Sé que no lo crees así, pero a Emma no le gustaría verte en este estado.
Le dio un pequeño eso en la frente y salió de la habitación. Draco miró el plato de comida. No, a Emma no le hubiera gustado verlo así. Recordó como siempre le traía comida y se aseguraba que durmiera mientras planeaban la misión. Aún cuando no eran nada, ella lo cuidaba. Con ese pensamiento en la cabeza, tomó una porción de pastel de calabaza y la engulló de un bocado. Abrió una botella de cerveza de manteca y siguió comiendo, pensando que tarde o temprano se encontraría con Emma. Y ese sencillo pensamiento consiguió, junto con la comida, que durmiera tranquilo por primera vez desde la muerte de Dumbledore.
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El de la foto es Chowder, un Colacuerno Húngaro negro. Es un poco diferente al común debido a que son muy raros y a su gran diferencia de potencial mágico. Espero que les guste, gracias por leer :)
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Secrets and Lies {Completa}
FanficEmma Potter es la hermana melliza desconocida del famoso Harry Potter. Cuando el Señor Tenebroso mata a sus padres, Albus Dumbledore decide adoptarla como su hija. La joven Potter pronto descubre que es dueña de un poder extraordinario que supera el...
