*No One POV*
El primer año de los pequeños Potter transcurrió normal. Bueno, para uno de ellos. Harry había pasado todo el año escapando de situaciones peligrosas, pero parecía que estas no querían dejarlo ir. Desde la ceremonia de selección, el niño que sobrevivió tuvo que aguantar las burlas de Draco Malfoy, un castigo en el Bosque Prohibido por ayudar a Hagrid a liberar a un dragón que tenía de mascota, el casi caer de su escoba por un encantamiento en su primer partido de Quidditch (era el jugador más joven en 100 años y era un muy buen buscador) y finalmente había descubierto que en el castillo se ocultaba la Piedra Filosofal, un objeto que te concede inmortalidad si bebes su elixir. El problema era que nadie le creía a Harry, ni a Ron, ni a Hermione (quien era la más brillante de la clase y se había hecho amiga de los chicos después de unos cuantos tropiezos). Pero la sospecha de que algo malo iba a pasarle a la Piedra no salía de la cabeza del trío. Estaban convencidos de que Severus Snape quería el objeto para ayudar al Señor Tenebroso a regresar y finalmente poder matar a Harry. Habían ideado un plan entre los tres, irían al tercer piso donde el perro de tres cabezas de Hagrid (quien le había puesto de nombre Fluffy) custodiaba una puerta trampa, buscarían la piedra e impedirían el regreso de Voldemort.
-Lo haremos esta noche- le anunció Harry a sus amigos tras enterarse que el profesor Dumbledore había salido hacia el Ministerio de la Magia tras recibir una lechuza urgente. Ron y Hermione estuvieron de acuerdo y los preparativos empezaron.
Mientras tanto, esa misma noche pero al otro lado del castillo, Emma recordaba el buen año que había tenido. Había pasado Navidad en el castillo como una estudiante, estaba aprendiendo con personas de su edad y tenía amigos. Sin embargo sabía que algo andaba mal. Nunca había visto a los profesores tan nerviosos ni a tantas personas merodeando en el tercer piso. Decidió hacerle una visita a los centauros y salió a escondidas al bosque prohibido. No le llevó mucho tiempo hallar a sus amigos de toda la vida, con quienes se sentó a ver las estrellas y a observar Marte, que estaba usualmente brillante esa noche. Y por lo que sabía, eso no era bueno.
Harry había logrado pasar todas las pruebas que lo separaban de la Piedra gracias a sus amigos, pero ahora se encontraba solo y aterrorizado. Quien estaba buscando la inmortalidad no era Snape, si no el callado y tartamudo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, Quirrell.
-¿Usted?
-Si Potter, yo.
-Pero yo pensé... Snape...
-¿Severus? Parecía el indicado, ¿no? Pero no lo es.- chasqueó los dedos y unas sogas cayeron del techo y agarraron a Harry.- Ahora, este espejo tiene la llave para encontrar la Piedra. Pero, ¿cómo?
El niño miró al espejo y lo reconoció de inmediato: era el Espejo de Erised. Lo había encontrado en una ocasión y al mirarse pudo ver a sus padres a su lado. Regresó muchas veces a donde estaba el espejo hasta que Dumbledore lo encontró y le pidió que dejara de buscarlo. El espejo reflejaba los más profundos deseos del corazón.
-Veo la Piedra... se la presento a mi maestro... ¿pero dónde está?
-¿Su maestro?- preguntó Harry, sin comprender nada de lo que decía Quirrell. Su cicatriz le molestaba bastante.
-Lo conocí cuando viajaba por el mundo. Yo era un joven tonto lleno de absurdas ideas sobre el bien y el mal. Lord Voldemort me mostró que solo existe el poder y aquellos que son demasiado débiles para buscarlo, él abrió mis ojos. Le sirvo desde entonces.
La cabeza de Harry daba vueltas. ¿Quirrell estaba del lado del Innombrable? ¿Porqué?
-¡Ayúdeme maestro!- suplicó el profesor al ver que no entendía al espejo.
ESTÁS LEYENDO
Secrets and Lies {Completa}
FanfictionEmma Potter es la hermana melliza desconocida del famoso Harry Potter. Cuando el Señor Tenebroso mata a sus padres, Albus Dumbledore decide adoptarla como su hija. La joven Potter pronto descubre que es dueña de un poder extraordinario que supera el...
