Max cumplió con su palabra y decidió invitar a todo el equipo a casa de sus padres usando el fin de semestre como excusa. Sus padres estaban viajando y los mellizos estaban fuera en una fiesta de cumpleaños por el día. Lo cual significaba que tenía la casa entera para sí mismo. No quería empujar su suerte, pero realmente esperaba tener un poco de tiempo a solas con Emma.
Recogió a todos en la universidad temprano un sábado por la tarde justo antes de su descanso de invierno. Era bastante cómico ver a todos empaquetados en su coche, justo como Emma había bromeado. Él había traído la camioneta esta vez para que la gente cupiera más fácilmente, pero se había asegurado de que ella se sentara al frente con él.
Tony había resultado ser un tipo bastante agradable, estaban jugando billar en la sala de juegos y ganando por mucho al momento.
Claro que las chicas estaban todas amontonadas alrededor del área de sofá, riéndose y susurrando en conspiración como las mujeres usualmente hacen. Se sorprendió al ver a Emma en el centro de todo, toda sonrisas así que sólo podía asumir que lo estaba disfrutando y la estaba pasando bien.
Ella miró hacia él en ese momento y él le guiñó el ojo. Instantáneamente se sonrojó y las otras dos chicas voltearon en su dirección y susurraron algo entre ellas. Como si no lo supiera, definitivamente estaban hablando de él.
"Tu turno, hombre," Tony dijo dándole un codazo y ligeramente negando la cabeza divertido. "Con razón siempre te gano tan fácil."
No sabía que a Tony le gustaba la escena de rap y cuando hablaba sonaba más como un gangster americano con un acento coreano. Max todavía estaba tratando de entenderlo y no podía creer que no se había dado cuenta antes de eso.
"¿Ah sí? ¿Por qué lo dices?" Max dijo al preparar su siguiente tiro.
"Todo lo que tengo que decir es ... estás jugando con fuego. ¿Me entiendes?"
Max tomó su tiro, el cual falló por completo, y suspiró. "¿Es así de obvio?"
"Sí, hombre. Esa chica ... está jugando con tu cabeza," él dijo apuntando sus dedos a su sien, medio imitando una pistola.
"Lo sé," Max dijo corriendo sus dedos por su pelo.
"¿Quieres mi consejo? Esa chica ... quiere contigo también. Sólo ten cuidado hombre, ¿has visto su hombre? Ese macho te destruirá."
"¿Tú crees?" Max preguntó.
"Sí Max, ese te rompe en dos segundos. No te ofendas," él dijo mientras continuaba jugando como un profesional.
"No, esa parte lo sé. Quise decir ... ¿crees que le gusto?" Se sintió como un idiota preguntándole esto a Tony, pero realmente no había hablado sobre Emma con nadie más desde que la conoció y ya no podía confiar en sus propios instintos.
"Sí hombre. Su novio ... es un idiota. Pero ella no va a hacer nada. Eso es seguro."
"¿Cómo sabes sobre todo esto? ¿Crees que otros sepan también?"
"No. La gente ... están demasiados involucrados en sí mismos. Pero yo sé porque sé, ¿sabes?"
"Okay, qué bueno. Te importa ... ¿no decir nada? Realmente no quiero que me corten las bolas. Especialmente Emma, me mataría por admitir esto."
"No te preocupes, hombre. Yo ayudo a un hermano," él dijo al meter la bola ocho en la bolsa de la esquina.
"Gracias, Tony. Lo aprecio."
"Todo bien, hombre. Mira, yo voy de salida. Veré si me puedo llevar a algunas de estas mujerzuelas conmigo, ¿sabes lo que digo?"
"Eh ... sí. Está bien," Max dijo, tratando de no reírse de la conversación ridícula que acababan de tener. ¿Quién diría que le estaría diciendo sus secretos a Tony, entre toda la gente? Ahora él era su único confidente. "Tengo un chofer ... los puede llevar si quieres," él ofreció. Era lo menos que podía hacer.
ESTÁS LEYENDO
Robando A Emma
RomanceEmma Blake está lista para un cambio de su vida monótona en Los Ángeles. Así que cuando su novio Roy sugiere que vayan a estudiar la maestría juntos en España, ella está lista para la aventura. Nueva ciudad, nueva vida, nuevos amigos. ¿Qué podría sa...
