Trágame, trágame ahora Tierra.
Tyler le lanzó un frisby a Elvis, mientras que yo aún procesaba lo que estaba ocurriendo.
—¿Q-qué pasa? —tartamudeó un aturdido Freddie, con los labios realmente hinchados por los besos inconclusos.
—Nada, ¿Me puedes llevar a casa? —hice mi mejor esfuerzo por sonreír, pero lo único que salió fue una mueca.
—¿El beso… fue un error? —sentí la culpa sobre mi al ver su mirada, él en serio creía que era su culpa.
—NO, no, cariño. No fue… el beso. Es que… —me encogí de hombros.
—No estás lista… —susurró.
Yo solo asentí, aunque era la mentira más enorme del mundo.
—Y… perdón, perdóname por haberte dejado plantado el viernes pasado pero en serio no me sentía bien… perdón.
—Gracias y… lo siento, en serio. Tal vez más adelante… en serio me gustas, perdón. —hablé con rapidez tocando su mano.
—No te preocupes. —me mostró su hermosa sonrisa de medio lado, nunca me cansaría de verla.
—Lo siento… y gracias. —le di un apretón en su pierna antes de bajarme del auto.
—Adiós. —me despedí moviendo de un lado al otro mi mano.
—¡ABUELO, YA LLEGUÉ! —grité al entrar por la puerta principal.
Vi como mi abuelo salía de la cocina y se dirigía hacia mi. —Cariño, debemos salir. Nos llamaron del banco, se perdió un documento y debemos ir a firmar el nuevo. —me dio un beso en el cabello antes de salir por la puerta.
Sin esperar a que saliera mi abuela, con la cual quería evitar cualquier contacto, subí a mi cuarto.
Me desvestí, escogiendo lo más cómodo en mi armario, que resultó ser una camisa negra de Nirvana. Luego de que me la puse recordé algo.
La camisa es de Tyler, de la primera vez que nos vimos y terminé con mi camisa llena de café…
A la mierda, no estaré todo el tiempo deprimida por él, ¡Es mi medio hermano! No es un pecado utilizar una camisa que él mismo me dio, aparte, es cómoda.
Me tiré en la cama y cerré los ojos, el cansancio me ganó haciendo que me durmiera casi de inmediato.
Sentí mi cuello cosquillear, se sentía cálido ahí. Mis vellos se erizaron al notar que era la respiración de alguien.
Mi respiración se aceleró ante el constante cosquilleo, me levanté de golpe para ver a… nadie en mi cuarto.
—Hola, cariño. —pegué un brinquito al escuchar su voz detrás de mi.
—¡VUELVES A APARECER ASÍ Y TE JURO, TE JURO QUE VAS A SALIR DE AQUÍ CON UN TESTICULO MORADO! —le grité, señalándolo con mi índice.
—También es un placer verte, Elizabeth. —agregó Tyler, con una ceja arqueada simbolizando su sarcasmo.
—¿QUÉ MIERDA HACES AQUÍ? ¡MI ABUELA NO TE PUEDE VER AQUÍ O ME MATARÁ! —grité, entrando en pánico.
—Ese vocabulario, Elizabeth. —me guiñó, sentándose en mi cama.
—¿Qué haces aquí? ¿Dónde están mis abuelos?
—¿En este momento? En camino al banco, supongo. —una sonrisa burlona se posó en sus labios.
—Tú… tú fuiste el que llamaste… ¿no?
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Forbidden
RomanceLas cosas se enredarán más de lo que deberían cuando Elizabeth Fishertbark y Tyler Stevens se encuentran enlazados entre si por un "Amor Prohibido". Tyler siendo de padres ricos y perfectos en todos los sentidos, tiene prohibido por no solo sus padr...
