Capítulo 11: Trágame tierra, Parte I.

7.1K 252 14
                                        

Los días pasaron, las llamadas de Tyler sin contestar aumentaban, cada mensaje que recibía de Freddie me hacía ver cuan angustiado estaba, solo me paraba de la cama para comer y hacer mis necesidades diarias. Mi abuela no se atrevía a darme la cara, el abuelo entra todos los días a pasarme mi comida, con una sonrisa que solo revela preocupación.

Mis sollozos cada vez se hacen más potentes al recordar todo lo que pasé con Tyler, todo lo que hice con Tyler, todo lo que sentí por Tyler… y Tyler resultó ser mi hermano, mi medio hermano.

Todas las dudas acumuladas a través de los años por la identidad de mi padre se fueron aclarando, cada navidad que Caroline se la pasaba llorando borracha en el tapete vomitado, todos esos 22 de Junio que se emborrachaba y sacaba una caja de la cochera para llorar abrazándola, todos esos años estuve ignorando la presencia de su nombre, todos esos años estuve ignorando los balbuceos de mi madre, ignorando el hecho de que realmente he tenido la verdad frente a mis ojos. La caja decía Christopher, parte de sus balbuceos contenían el nombre Christopher.

El dolor punzaba en mi pecho, sentí como todo lo que alguna vez creí conocer, creí saber, se desmoronaba frente a mis ojos.

En ese instante de dolor, de agonía, de abrumación emocional, pude entender algo, me estaba enamorando de mi medio hermano.

Toda mi vista se despejó por un momento, era eso lo que sentía. Era eso lo que hacía que me doliera el pecho de una manera… extraordinaria, cuando estaba cerca de él. Me había enamorado… de mi medio hermano.

Había tenido sexo con mi medio hermano, me besé con mi medio hermano, me estaba enamorando de mi medio hermano… mi medio hermano.

Un sollozo salió de lo más profundo de mi garganta, haciendo que un mar de lágrimas se hicieran paso por todo mi rostro, llenando todo mi cuello de ellas.

Sentí como si abrieran mi pecho en dos, la única persona de la que me había enamorado… resultó mi hermano.

Medio hermano. Corrigió mi mente.

¿Cómo voy a dejarme de sentir así hacia él? ¿Quién le dirá lo que realmente somos? ¿Cómo superaré esto? Lo que más me intriga es que a pesar de saber que cometimos incesto y eso es totalmente ilegal, aún no se siente incorrecto.

—No sabíamos lo que éramos, ¿Cómo nos pueden culpar si de repente nos sentimos atraídos el uno al otro? Si nos hubieran presentado antes de que todo esto pasara, nos estuviéramos ahorrando todo esto, me estuviera ahorrando todo el dolor que estoy sintiendo, me estuviera ahorrando todas las olas de decepción y agonía al saber que él es mi hermano. —me repetía una y otra vez.

Sentía que me iba a volver loca, me mecía de un lado al otro en posición fetal, el dolor en mi pecho cada vez aumentando más y más.

De repente mis ojos se fijaron en mi teléfono, que alumbraba con una llamada. Por simple curiosidad, vi quien era, solté un suspiro mientras alcanzaba frenéticamente el teléfono, contestando.

—¡PERO MIRA QUIÉN SE DIGNA A RESPONDERME EL TELEFONO! Más de dos semanas, Elizabeth. MÁS DE TRES SEMANAS, ¡ME TIENES TOTALMENTE ABANDONADA! —gritó Kate al otro lado de la línea.

—Kate… —tragué.

—¿Algo pasa, cariño? —su tono de voz se suavizó.

Le conté todo, desde como Tyler y yo nos conocimos, hasta las fotos y la revelación de nuestro enlazamiento sanguíneo.

Kate solo me detenía para una exclamación en sorpresa o alguna que otra risita tonta.

—Kate… creo que estoy enamorada de él, pero es mi… —un nudo se formó en mi garganta, haciéndome imposible pronunciar la palabra ‘hermano’, sentía que si lo decía, vomitaría y moriría.

ForbiddenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora