Estoy hecha un mar de nervios. Ni siquiera sé bien qué me ha empujado a aceptar la locura de invitación de Olliver. Bueno, a decir verdad que sí sé QUIÉN me ha empujado. Y hablando de ellos, voy a matar a estos dos tarados que ahora han reclutado a la loquita de mi hija.
Basti me mira emocionado mientras retrocede un paso para admirar mejor su obra.
- ¡Oh, cielo, estás preciosa! Definitivamente esos ojos lucen mucho mejor con sombras oscuras.
- ¿Puedo mirarme ya al espejo, Bas?. - Le pregunto temerosa.
A excepción del vestido, aún no había visto nada de la peluquería ni del trabajo de maquillaje que tan brillantemente había elaborado Basti. Llevaba desde las 5 de la tarde dedicado a convertirme en algo que él llama "una mujer de portada". Sabrá Dios que es eso.
Otto y Kendra me habían recibido con un baño de espuma, manicura, pedicura, y una cantidad de accesorios que no tenían nada que envidiar al ajuar de Cleopatra.
- ¡Voilá! Ahora sí. Mírate en el espejo de la entrada. ¡Vamos, Vamos! - Dice un emocionado Basti mientras da palmaditas con las manos delante de la cara.
Vacilante, me acerco al espejo de cuerpo entero del recibidor, y automáticamente esbozo una O con los labios.
¡Dios Bendito! ¿Quién es esa mujer que me mira desde el otro lado del espejo?.
Basti había enmarcado mi rostro, despuntando mi melena negra de manera asimétrica, dejando caer un lado sobre mi ojo derecho de forma seductora. Ojo cuidadosamente maquillado en un ahumado negro, taupé y plata, volviendo mi mirada penetrante y felina. Mi piel brilla ahora con una especie de sutil purpurina en algunos puntos estratégicos, haciéndola parecer más fresca y radiante. El vestido, negro, está diseñado en una tela brillante, suave al tacto, que se amolda como una caricia a mis curvas, transformándolas, haciéndolas elegantes y atractivas incluso. Acaba justo unos centímetros por encima de la rodilla y cubre toda la parte superior de mi cuerpo, incluidos los brazos, ciñéndose a mis muñecas. Al volverme, comprendo de manera casi simultánea la elección de Basti por este vestido: un limpio corte en la tela deja al descubierto casi la totalidad de mi espalda, hasta cerrarse justo en el lugar en donde ésta pierde su casto nombre, por medio de un singular broche plateado repleto de cristales de swarovski blancos, formando el rostro de una especie de pantera plateada de ojos negros.
Sonrío de manera involuntaria, al recordar con extraña claridad cómo Álex me había llamado "gatita"...
"La gatita acaba de convertirse en pantera, rubito"- pienso para mis adentros.
Mis pies están enfundados en unos hermosos zapatos-joya de tacón, que combinan con el broche de la espalda. Dos cristales negros en los lóbulos de mis orejas y una réplica del broche pero en forma de anillo alrededor de mi dedo corazón izquierdo, completan mi atuendo.
- ¿Para qué demonios va la gente a cambio radical? ¡Pon a Basti, Otto y Kendra en tu vida!. - Bromeo con mi improvisado público, que ahora me observan emocionados formando un corro.
Mi hija se acerca con un clutch negro, en el que introduce mi teléfono y mis llaves. En realidad, dudo que quepa nada más en esa caja de cerillas.
- ¿Ma, ves esta banda de encaje? es el asa - Dice Kendra mientras introduce su mano derecha en una banda de encaje negro adherida a la solapa del clutch - Metes la mano así, y lo sujetas.
- ¿De dónde habéis sacado todo esto? ¿Tengo que preocuparme? - Pregunto mirando a Otto.
- Tú simplemente relájate y disfruta, cariño. - Responde él.
ESTÁS LEYENDO
3,2,1...Action!!
Storie d'amoreAlex Hunt es un joven actor norteamericano. Declarado el hombre más sexy del mundo, tiene fama, dinero, una novia supermodelo...y una adicción a las magdalenas de chocolate. Candela es una joven madre soltera que se establece en Los Ángeles y consig...
