— ¡Ven aquí, pedazo de...! —Seunghyun dejó caer una retahíla de maldiciones que hubiesen avergonzado hasta a un marinero.
Jiyong abrió unos ojos como platos. No estaba muy seguro de qué le sorprendía más: si el ataque de Seunghyun a Daesung o el lenguaje que estaba usando.
Como él no dejaba de darle puñetazos, Daesung empezó a defenderse; pero sus habilidades en la lucha no se aproximaban, ni de lejos, a las de Seunghyun.
Olvidando por completo a Ri, Jiyong echó a correr hacia ellos con el corazón latiendo desbocado mientras intentaba pensar lo que hacer. No había manera de interponerse entre los dos hombres que eran mucho más grandes que él, teniendo en cuenta que intentaban matarse el uno al otro.
— ¡Seunghyun, detente antes de que le hagas daño! —gritó la chica que les acompañaba.
El rubio se detuvo al escucharla, incapaz de moverse.
¿Cómo es que conocía a Seunghyun?
La mujer daba vueltas alrededor de ambos, en un intento de ayudar a Daesung y estorbar a Seunghyun.
— Cielo, ten cuidado, va a... ¡Ay, eso ha debidodoler! —la mujer se encogió en un gesto de dolor, cuando Seunghyun golpeó altipo en la nariz—. ¡ Seunghyun, deja de maltratarle de ese modo!
Vas a hacer que se le hinche la nariz. ¡Uf, corazón, agáchate!
Daesung no se agachó y Seunghyun le asestó un tremendo puñetazo en la barbilla,que lo hizo tambalearse hacia atrás.
La mirada de Jiyong pasaba de Seunghyun a la mujer y a Daesung con totalincredulidad, anonadado.
¿Cómo era posible que se conocieran?
— ¡Eros, corazón! ¡No! —gritó la chica de nuevo, agitando las manosfrenéticamente delante de la cara.
Ri se acercó hasta Jiyong.
— ¿Eros es Daesung? —le preguntó Jiyong.
Ri se encogió de hombros.
— No lo sé. Pero tal vez eso explique canta tan bien.
— ¿Dónde está Príapo? —preguntó Seunghyun a Eros, mientras le agarraba paraempujarle contra la pared.
— No lo sé —le contestó, forcejeando para apartar las manos de Seunghyun de sucamiseta.
— No te atrevas a mentirme —gruñó Seunghyun.
— ¡No lo sé!
Seunghyun le sujetó con la fuerza que otorgandos mil años de dolor y rabia. Las manos le temblaban mientras le tiraba de lacamiseta. Pero aún peores que el deseo de matarle allí mismo, eran lasimplacables preguntas que resonaban en su cabeza.
¿Por qué nadie había acudido antes a sus llamadas?
¿Por qué lo había traicionado Eros?
¿Por qué lo habían dejado solo para que sufriera?
— ¿Dónde está? —preguntó de nuevo Seunghyun.
— Comiendo, eructando; ¡demonios! No lo sé. Hace una eternidad que no lo veo.
Seunghyun lo apartó de la pared de un tirón y lo soltó. Tenía la caradesencajada por la ira.
— Tengo que encontrarlo —dijo entre dientes—. Ahora.
En la mandíbula de Eros comenzó a palpitar un músculo mientras intentabaalisarse las arrugas de la camiseta.
— Bueno, dándome una tunda no vas a llamar su atención.
— Entonces quizás deba matarte —le contestó Seunghyun, acercándose de nuevo aél.
Súbitamente, los otros reaccionaron para detenerlo.
Al acercarse a ellos, Eros se agachó para esquivar el puñetazo de Seunghyun yse interpuso entre éste y sus amigos.
— Déjenlo en paz, chicos —les dijo mientras agarraba al más cercano por elbrazo y lo empujaba hacia atrás—. No querrían luchar con él. Háganme caso. Podríasacarles el corazón y hacer que se lo comieran antes de que cayeseis muertos alsuelo.
Seunghyun estudió a los hombres con una furiosa mirada que desafiaba acualquiera de ellos a acercarse. Jiyong sintió terror ante la ira reflejada ensus ojos. Una ira letal que parecía confirmar las palabras de Daesung.
— ¿Estás loco? —preguntó el más alto observando incrédulo a Seunghyun —. Nocreo que sea capaz de tanto.
Daesung se limpió la sangre del labio y sonrió débilmente al mirarse el dedo.
— Sí, bueno. Confíen en mí. Sus puños son como sacos, y tiene la condenadahabilidad de moverse tan rápido que no podrían esquivarlo.
— Además, no es más que una pequeña riña familiar —continuó Eros, con unextraño brillo en los ojos. Dio unas palmaditas a su amigo en el brazo y soltóuna carcajada—. Mi hermano pequeño siempre ha tenido un carácter desagradable.
Jiyong intercambió una atónita e incrédula mirada con Ri, a la par que ambos sequedaban boquiabiertos por el asombro.
— ¿He escuchado bien? —le preguntó a Ri—. No es posible que sea hermano deSeunghyun. ¿O sí?
— ¿Cómo quieres que lo sepa?
Seunghyun le dijo algo a Daesung en griego que hizo que los ojos de Ri seabrieran como platos y que la sonrisa desapareciera del rostro del dios.
— Si no fueses mi hermano, te mataría por eso.
Los ojos de Seunghyun lo fulminaron.
— Si no necesitase tu ayuda, ya estarías muerto.
En lugar de enfadarse, Eros se rió a carcajadas.
— No se te ocurra reírte —le advirtió con enfado la chica—. Es mejor querecuerdes que es de las pocas personas capaz de cumplir esa amenaza.
Eros asintió y se giró para hablar con sus compañeros.
— Márchense —les dijo—. Nos reuniremos con ustedes más tarde.
— ¿Estás seguro? —Preguntó el más alto de los cuatro, mirando con nerviosismo aSeunghyun — Podemos echarte una mano, si te hace falta.
— No, no pasa nada —dijo moviendo la mano despectivamente—. ¿No recuerdan queles dije que tenía que ver a alguien? Mi hermano está un poco molesto conmigo,pero se le pasará.
Jiyong se apartó para dejar pasar a los vándalos; todos se marcharon, con laexcepción de la imponente mujer, que se quedó allí de pie, observandocautelosamente a los dos hombres con los brazos cruzados sobre el generosopecho cubierto de cuero.
Totalmente ajeno a él, a Ri y a la mujer, Daesung caminó lentamente alrededorde Seunghyun, dibujando un círculo para poder examinarle atentamente.
— ¿Relacionándote con mortales? —le preguntó Seunghyun, deslizando una miradaigualmente fría y desdeñosa sobre Eros—. Vaya, Cupido... ¿es que se ha congelado elTártaro desde que me marché?
Eros hizo caso omiso de sus airadas palabras.
— ¡Demonios! —exclamó incrédulo—. No has cambiado un ápice. Creía que erasmortal.
— Se suponía que debía serlo pero... —y de nuevo comenzó a soltar improperios,uno tras otro.
Los ojos de Eros comenzaron a brillar, amenazadores.
— Con una boca como ésa, deberías codearte con Ares. ¡Hermanito!, no sabía quepudieras conocer el significado de todo eso.
Seunghyun volvió a agarrar a su hermano por la camiseta, pero antes de poderhacer nada más, la mujer alzó el brazo e hizo un extraño movimiento con lamano.
Seunghyun se quedó inmóvil como una estatua. Por la expresión de su rostro, Jiyong podía afirmar que no estaba muycontento.
— Déjame, Psique —gruñó.
— No me llames Psique, mi nombre mortal es Hana
Jiyong abrió la boca por la sorpresa. ¿Psique? ¿Sería posible?
— Sólo si prometes no volver a golpearlo —contestó ella—. Sé que no tienen lamejor de las relaciones, pero respeta el hecho de que me guste su cara tal ycomo está, y que no soporte que le des un solo puñetazo más.
— Li-bé-ra-me —volvió a decir Seunghyun, recalcando cada sílaba.
— Es mejor que lo hagas, Psique —le dijo Eros—. Está siendo amable contigo,pero puede librarse de ti mucho más fácilmente que yo, gracias a mami. Y si lohace, acabarás herida.
Psique bajó el brazo.
Seunghyun liberó a su hermano.
— No te encuentro para nada gracioso, Cupido. Nada de esto me resulta gracioso.Y ahora,
dime dónde está Príapo.
— ¡Maldita sea! No lo sé. Lo último que supe de él es que estaba viviendo en elsur de Francia.
A Jiyong le zumbaban los oídos ante la información que estaba descubriendo. Nopodía dejar de mirar a Cupido y a Psique. ¿Sería posible que Daesung seaCupido?
¿Y sería familia de Seunghyun? ¿Sería posible tal cosa?
Captó la mirada ávida y encantada de Ri.
— ¿Quién es Príapo? —le preguntó Jiyong.
— Un dios fálico de la fertilidad que siempre se ha representado totalmenteempalmado —le susurró.
— ¿Y para qué lo necesita Seunghyun?
Su amigo se encogió de hombros.
— ¿Porque quizás fue él quien le maldijo? Pero entonces aquí habría algo muydivertido: Príapo es hermano de Eros, por tanto, si Eros es hermano de Seunghyun,hay bastantes posibilidades de que éste y Príapo también lo sean.
¿Condenado a una eternidad como esclavo por su propio hermano?
El simple pensamiento lo ponía enfermo.
Hola gente. Recuerden que es una adaptación :3 créditos a los autores :D
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El Amante Perfecto (Gtop)
Fiksi Penggemar-Amo permiteme hacerlo feliz,solo tenga relaciones conmigo -Que te crees!No soy tan Fácil Una Adaptación del libro "Un Amante del Sueño" de Sherrilyn Kenyon No valido para personas que no les guste relaciones chicoXchico
