4. Because he taught me how to dance

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***

"No te enamores de ninguno de ellos. Promételo" me dijo Suga apretándome los hombros. "Promételo"

Me sacudió dos veces más mientras yo reía. Pero sus ojos estaban clavados en los míos totalmente serio.

"¡Contesta!" me gritó al punto del colapso mental.

"Te lo prometo" contesté sonriendo. Yoongi era un dramático a veces.

Él suspiró dramáticamente sin soltarme. Mantenía la frente fruncida, como si estuviera concentrado intentando leer mi mente. La simple acción me hizo recordar a mis hermanos y me llenó de ternura.

"Boop boop" le dije, tocando su nariz dos veces haciéndolo reír.

Él negó con la cabeza y mientras me miraba con sus ojos entrecerrados. Al final, él tampoco pudo aguantar la risa.

"¿Por qué me dices esto, Yoongi?"

"Por qué..." él suspiró como si buscara las palabras exactas para que no cupiera la duda en mi cabeza.  "Por qué no quiero que las cosas cambien entre tú y yo."

La simple confesión me llenó de ternura.

Y el simple recuerdo de aquello me mata cada día.

Lo siento, Yoongi. Te fallé.

***











"¡Estúpido, estúpido, estúpido!" maldecía mientras escuchaba el buzón de voz de Suga por quinta vez.

Aplasté el botón en el volante y corté la llamada. Giré al estacionamiento del edificio donde ensayaban todos pensando que ahí debía de estar. Chequé la hora.

10.15

No estaba en su estudio y tampoco en casa. ¿Dónde se había metido?

Tenía que decirle que había tenido un día asquerosamente horrible y que estaba a punto de tomar todas mis cosas y salir corriendo...

Que el estúpido vikingo ése no dejaba de llamarme...

Que tenía miedo...

Miedo de no poder controlarme y entrar en una racha asesina o algo así. ¿Qué se creía ése idiota? ¡Tenía más de dos años sin saber de él! ¡Yo era feliz!

Tal vez eso pasa con los ex... huelen tu felicidad y simplemente llaman para arruinarla.

Necesitaba a Yoongi. Él era todo lo que yo tenía ahí, y aquél idiota amenazaba con perturbar todo eso.  Pero el gran Agust D no contestaba su maldito celular.

¡Vaya novedad!

Pensé con sarcasmo

El guardia me detuvo y mostré la credencial que Suga me había dado para "emergencias". Bueno, esto era una.

El señor me dejó pasar con una reverencia que yo intenté contestar sentada en el asiento del conductor. Me estacioné y pude notar que no había ni cinco carros contando el mío. No me importó.

La luz del piso dónde ensayaban estaba encendida aún y corrí hasta la entrada recordando todos los movimientos de defensa que Xena la princesa guerrera me había enseñado en mi infancia.

Llegué hasta el ascensor y apreté el botón del piso dónde espera encontrar a Yoongi y que me gritara, que me dijera que era una idiota y que todo estaría bien.

STAY (BTS)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora