Ethan:
Entrando nuevamente al colegio con una sonrisa de oreja a oreja mentira tengo una cara de culo que sobre pasa el mismo culo. El directos nos espera con una sonrisa burlesca es lo que veo, pero en realidad seria mi imagina, pero ya que mas da.
-Como ya llegaron le informo que se cerra a la nueve pm si que tendrán que como quince minutos antes para que cierre el conserje y en la galerías tienen todo para limpiar y ahora los disculpo me voy.
-Hijo de la gran madre.
-Eso es una groceria Charlotte.
-Si y que. Te importa.
- Que llegaste buena onda.
-Si, lo siento.
-Ya dejaste de disculparte por fa.
-Ahora vamos a limpiar la piscina.
Caminamos en silencio hasta llegar la famosisima piscina que los deportistas utilizan, pero que a veces yo también lo utilizo.
-¿A qui te presento la famosisima piscina de nuestro colegio?
-Es grande.
-Es grande y honda.
-¿Donde tenemos para cambiarnos de ropa?
-Creo que esta ahí.
-Ok. Ya te dejo para ir a cambiarme.
Se va dejándome solo, pero como ya tengo un traje de baño debajo de mi pantalón tan solo tengo que sacármelo y ya. De repente llega Charlotte con su traje de baño que se le ve espectacularmente, se le ajusta en su cintura y sus piernas son perfectas. Nunca pensé que detrás de su fachada de chica tímida se encontrara una chica guapa y con un buen cuerpo.
-Te ves....Bonita.
-Cállate y hagamos el trabajo.
-Si comandante.
Entro a la piscina, pero Charlotte se queda arriba y no tengo la menor idea porque.
-¿Por que no entras?
-Es que...no se nadar.
-Me estas tomando el pelo verdad.
-En serio nunca he nadado en una piscina.
-Ok, ven dame tu mano.
-No me vas hacer nada verdad.
-Como podría.
Le tomo de la mano y le digo que se suelte un poquito pero la tendré todo el rato al lado suyo. Al principio se sumerge, pero después le toma confianza y sabe nada un poco mejor y hay la dejo que nade sola. Esta chica jamas me aburre siempre me impresiona con algo nuevo y están tierna que me la comería a besos, pero como nunca me toma en serio jamas lo haría.
-Mira, mira Ethan se nadar sola sin tu ayuda.
-Si.
-Oye gracias por ayudarme, se que me parezco una tonta por no saber nadar.
-Tu nunca te pareces una tonta.
-Gracias.
-Ya déjate de pedirme disculpas, no fue nada.
Me da un delicado beso en la mejilla y se va a buscar las cosas para limpiar. Yo me la quedo observando un buen rato, es tan humilde y pequeña cerca de todas la chicas que he estado y creo que eso es lo que mas me gusta de ella que a pesar de todo hay alguien que conserva lo humilde de las cosas.
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La chica de los audífonos
Short StoryLa chica que siempre tiene los audífonos puestos y los ojos fijos en un libro.La que sonríe por cualquier estupidez que pasa en el relato de su libro. La que nunca se entera de nada o la que nunca tiene amigos y los que todos se ríen de ella por ser...
