Ethan:
Estoy tan aburrido que prefiero hacer matemáticas que esperar. Nunca pensé que salir con una chica sería tan aburrido, pero me equivoque. He estado un dos horas aquí esperando que Charlotte se elija un vestido, pero ninguno le gusta o no es su estilo o no le llama la atención.
Por mientras juego con mi celular a un juego sobre saltar y juntar los que más puedo de zombie. Ya esto con veinte y de repente me hacen perder todo esta reliquia, quien fue el estúpido mal parido que me hizo perder. Observo quien es responsable y me quedo en schok.
Jamás he visto ha Charlotte con tanta belleza con algo tan sencillo que un vestido. Tiene el cabello delicadamente suelto, su piel que se ha tostado un poco por el sol le hace contraste a el vestido de color dorado suave. Me está sonriendo pícaramente y yo tan solo la puedo observar de arriba abajo.
-¿Me puedes ayudar a subir el vestido?
-S....i
Me levanto y me dirijo hacia el probador. Ella se da vuelta mostrando su espalda, ahora si ella quiere que reviente mi pantalón. Le tocó suavemente la espalda sintiendo su suave y delicada piel. Le hago estremecer y es decir que tengo un efecto en ella. Me dirijo hacia la parte baja del vestido le subo poco a poco el vestido haciendo pequeñas cosquillas en la espalda y al final le corro el cabello suavemente y finalmente le cierro el vestido.
-Gracias.
-Por nada.
Se gira quedándose ha centímetros de mi nariz, puedo sentir lo nerviosa que esta y me encanta que este así y mas con ese vestido que me hace enloquecer. Levanta sus ojos y puedo ver un brillo especial en ello. Se muerde el labio y yo tan solo puedo ver como relame ese labio que me encanta.
-Ahora si puedes irte.
-Y si no.
Me giro y cierro las cortinas, ahora si esta chica no se me escapa. Puedo sentir lo nerviosa y caliente que esta. Me giro nuevamente y la veo con el vestido abajo, esta chica si es rápida. Puedo ver lo simple y perfecta de su ropa interior.
-Ahora si bebe no te me escapas.
-¡Que miedo!
Me reta mordiéndose el labio. Me acerco lentamente y sin nada que me detiene le planto un beso. Al principio se sorprende, pero se calma cada vez que la beso. Me saca lentamente la camisa y yo le desabrocho el sostén así hasta que el estúpido mal parido y todas las groserías del mundo nos hace parar.
-Ha pasado algo señorita.
-No, nada.
-Te advierto que después terminamos.
-Lo que tu digas.
Y me saca volando de probador, puedo ver que algunas personas se fijaron en mi, pero no demasiado si que sigo mi rutina de salir iluso. Me abrocho la camisa y me dirijo hacia el estacionamiento. Me quedo recostado por mientras que esta chica termine de comprar para irme a mi casa. Cuando voy para el segundo sueño la chica aparece con una sonrisa muy extraña en ella.
-¿Que te ha pasado a ti?
-Apura.
-¿Pero para que?
-Me he comprado algunas cosas que quiero probar.
-No me digas.
-Si te digo.
-Me vas a matar mi amor.
-No es la primera o ¿Si?
-Creo que voy en la cuarta.
-Vamos que quiero probarlas.
Si esta chica esta muy loca o por mi ha cambiado, pero cada vez me sorprende mas y me gusta eso de ella, pero ahora quiero ver lo que se ha comprado y no me refiero a esos raros instrumentos si no la ropa interior, porque cuando llegamos lo primero que me fije era en eso y como esta chica me conoce demasiado las compro.
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La chica de los audífonos
Short StoryLa chica que siempre tiene los audífonos puestos y los ojos fijos en un libro.La que sonríe por cualquier estupidez que pasa en el relato de su libro. La que nunca se entera de nada o la que nunca tiene amigos y los que todos se ríen de ella por ser...
