Ethan:
Seguimos nuestras manos entrelazadas hasta llegar al estacionamiento, le abro la puerta del copiloto y ella me sonríe, porque aquel tan simple hecho me hace sentirme satisfecho. Introduzco la llave, pero antes de arrancarlo Charlotte me dice.
-No quiero a casa.
-¿Quieres a mi casa, mejor?
-No te molestaría.
-Obvio que no tontita.
Y le acaricio la punta de nariz y nos dirigimos a mi casa. En todo el camino tan solo pienso en Charlotte, nunca pensé que ahora estaría enamorado hasta las patas y nada menos que una chica que nadie conoce. Pense que me enamoraría de unas de esas chicas populares que todos quieren, pero me enamore de unas chicas que nadie se da cuenta que existe, pero a pesar de eso nadie sabe lo perfecta que es.
Ella es perfecta, tiene un rostro maravilloso. Sus ojos color café que me vuelve loco cuando le brilla en la oscuridad, sus labios que siempre están sonrosados y amoldables para los míos, sus mejillas que se sonrojan cada vez que le dicen algo tierno y me encantaría apretarlos hasta verlo transformarse en mariposas y finalmente su rostro completo que nunca usa maquillajes, pero parece de una modelo. Ella es mi otra mitad y a pesar que ella no lo sabe. Ella es la chica que estaba buscando y no sabia que estaba buscando. Ella es el resultado de todas las chicas que estaba. Ella es mi mundo completo.
Estacione en el umbral de la puerta y me bajo para abrirle la puerta a Charlotte. Se nota que tiene frió, si que saco mi poleron y se lo entrego, ella me sonríe y se coloca el poleron le queda un poco grande, pero se ve mas tierna.
Abro la puerta y me encuentro que no hay nadie. Si que le doy señales a Charlotte para que suba en silencio, porque puede ser que mi hermana este en casa y nos puede escuchar y no quiero tener problemas con ella ahora.
Entramos a mi habitacion y ella se queda observando todo el lugar con curiosidad.-Ven siéntate, te traeré ropa para que te pongas.-le digo y ella asiente.
Me dirijo al baño y saco unos de mis shorts como piyama y una polera que de seguro que le quedara grande. Se lo entrego y ella me agradece.
-¿Puedo usar el baño?
-Obvio que si.
Ella se adentra al baño y por mientras me pongo mi propio piyama. No tengo miedo que Charlotte se quede, porque he llevado chicas a mi cuarto, pero ninguna de ellas han dormido conmigo, solamente es para tener sexo. Pero me siento raro, porque nunca he dormido con ninguna chicas, desde ahora dormite con una.
Sale de baño y se ve extremadamente tierna. Se ha hecho un moño haciendo que su rostro se ve mas perfecto, la polera le queda encima de las rodillas y ella me sonríe como siempre lo hace con timidez.
Quiero besarla hasta que me canse, quiero dormir con ella hasta que podamos ver el amanecer los dos juntos. Quiero tantas cosas con ellas y experimentar cosas que no sabia que me gustaba. Pero primero tengo que saber si Charlotte siente verdaderamente lo que yo siento.
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La chica de los audífonos
Short StoryLa chica que siempre tiene los audífonos puestos y los ojos fijos en un libro.La que sonríe por cualquier estupidez que pasa en el relato de su libro. La que nunca se entera de nada o la que nunca tiene amigos y los que todos se ríen de ella por ser...
