¿Está loca? ¡Kirsten apenas sabe luchar, no creo que sepa ni siquiera escabullirse por algún lugar! Creo que Beth quiere matarla. Ya que no pudo hacerlo con Helen, ahora lo va a intentar con Kirsten, y como es la directora, si alguno de nosotros dos (o Kirsten o yo) morimos, ella se quedará ese puesto. Está cayendo como Ailann, su ansia de poder la está dominando. De todas formas, Kirsten acepta y nos da tres días para preparar la misión. Luke y yo quedamos algunas veces y fuimos a la zona de entrenamiento. También he ido con Kirsten para qué es capaz de hacer, y al parecer la subestimé, es más escurridiza que yo. Sin embargo, no dispara del todo bien, y dado que es más sensible que yo seguro que no puede disparar a nadie. Beth lo ha preparado todo tan bien que va a ser difícil que Kirsten sobreviva. Durante estos tres días intento hacer que no parezcan los últimos días de su vida. Ella también opina lo mismo que yo.
Al fin, el día de la incursión al fuerte militar de MEKÁNIKA. Antes de salir, me pongo el traje de MEKA y me reúno temprano con mi equipo, formado por Luke, Liam, una mujer que me recuerda a mi madre, Rei, un hombre tímido y misterioso que creo que se llama Josh y por mí. Una vez en el helicóptero, nadie habla ni dice nada. Ni siquiera planeamos la incursión. Lo único que hago es pensar en Kirsten, en si está preparada para luchar. Antes de partir me despedí de Kirsten. No estaba de buen humor, pero he intentado en estos tres días que lo esté. Incluso al final la he convencido de que no será tan peligroso, pero en su interior sabe que lo digo para calmarla. Y lo oculta de maravilla. Antes de despegar me hizo el saludo de los rebeldes, el que me hicieron los padres de Colin antes de enfrentarme a Ailann en el banquete, el que Beth me hizo cuando me uní a la rebelión.
- Ryan. – me dice Luke, que no ha parado de mirarme desde que salimos. – Estás raro. No eres el mismo chico que conocí mientras entrenaba.
- Las cosas han cambiado. – respondo, quitándome el casco de MEKA. Éste es como una máscara de hierro gris que me cubre toda la cabeza, y en la parte frontal tiene un cristal por el que puedo ver. – No solo porque ahora sea el líder, sino porque me he dado cuenta de que quiero a Kirsten. – esa última frase la digo bajando cada vez más la voz.
- Tranquilo, Kirsten sabe qué hacer en muchos casos. Seguro que estás más preocupado tú por Kirsten que ella por ti. Te ha visto pelear. Tienes que confiar tú en ella ahora.
- Lo intentaré.
En el resto del camino le empiezo a preguntar sobre su "brazo". Durante el bombardeo le cayó un trozo de muro encima de su hombro, y eso hizo que no pudiera mover el brazo. Le pusieron un prototipo como el que se usaba para los robots blindados que existían antes y que combatieron en la guerra. Lo puede controlar como un brazo normal.
- Hemos llegado, preparaos. – suena por el altavoz del helicóptero.
Aterrizamos en campo abierto a las doce de la mañana. Antes, una niebla espesa había empezado a surgir de la nada; ahora no puedes ver qué hay a más de cinco metros de distancia. Luke y yo llegamos los primeros; Liam, Rei y Josh llegan después en el otro helicóptero. Todos salimos armados por si hubieran detectado nuestra llegada.
Avanzamos rápido y silenciosamente por el campo. Tras llevar unos cincuenta metros encontramos el Stonehenge. La verdad, nunca me he puesto nervioso al ver enormes piedras puestas una encima de otra, pero estos monolitos indican que estamos cerca del fuerte militar. La niebla empieza a disminuir, pero no desaparece del todo. Ahora sí podemos verlo: el fuerte militar Henge. Rápidamente nos ocultamos en los enormes muros del exterior para que no nos detecten.
- Si necesitas algo puedes decirlo por el micrófono incorporado en tu casco. – me dice Liam. – Venga, adelante Ryan. Cruzaremos los dedos.
Le hago un gesto, me coloco el casco y lo activo. Sí, lo activo, me lo dijeron justo antes de salir. El cristal transparente ahora se transforma en una mini-pantalla holográfica que me permite ver mejor en la niebla. Me acerco a la puerta e intento caminar tranquilo y sin hacer ningún movimiento sospechoso. Sé que me están observando, aunque no sé desde dónde, pero continúo. Al llegar a la entrada, la puerta se abre automáticamente. Mientras la puerta permanece abierta, los demás pasan corriendo hasta el pasillo principal del fuerte. Espero que no nos hayan visto. Me reúno con mi equipo en el interior, y cuando nos hemos alejado lo suficiente de la puerta, se cierra. Ahora ya no hay vuelta atrás.
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MEKÁNIKA
Science FictionSiglo XXIII: Londres es una ciudad hundida en la miseria que provocó la Tercera Guerra Mundial. Enfermedades, revueltas, anarquía... En esta situación aparece MEKÁNIKA, una corporación dispuesta a convertir Londres en la próspera capital que antes e...
