¿Mi felicidad? Pues no, no tengo, desde que ella llegó a mi vida yo no puedo ser feliz, al menos no por mucho tiempo, ella con una palabra o con una acción me hace el hombre más feliz sobre la faz de la tierra, pero con las mismas es capaz de destruirme en una fracción de segundos.
El balance final, la conclusión, es que ella me dio más tristezas que alegrías, que por ella lloré más de lo que reí y que sencillamente no puede seguir siendo así.
Miré a los ojos al misterioso chico que hace unos segundos estaba ahorcando, tenía los ojos azules, de ni tamaño o un poco más, tenía contextura normal, era un chico como todos, su mirada era gélida pero no había nada raro en él, nada que me llamase la atención.
Todos nos miraban y la tensión se incrementaba lentamente, Aldair se me acerca y le dice "Lauren, cálmate, estamos en un hospital, menudo lío que estás armando" solo le dije "Sí, sí" y me alejé del lugar, todos estaban estáticos, el estaba como si nada hubiera pasado, lo veía tranquilo, permanecía en su mismo, seguro estaba esperando la salida de Estefany.
Lo miré una última vez, les sonreí a todos esos hipócritas, no iba a permitir que se burlaran más de mí, me puse mi capucha y me alejé despacio.
Me paré frente a la pileta y llamé a Flor desesperado.
~ Hola, Flor...
~ Lauren, ¿Qué paso?
No hay duda que me conoce, de inmediato supo que algo estaba mal en mí.
~ Ah, Estefany, ¡Mierda!
~ ¿Ahora qué? ¿Qué te hizo?
~ Tiene enamorado
~ ¿Qué?
Estaba totalmente desconcertada, no, no estaba desconcertada, estábamos desconcertados.
~ Lo que oíste.
La voz se me quebraba.
~ Ahí voy.
~ ¿Enserio?
~ Sí, espérame en la puerta del hospital.
~ Está bien.
Colgué y caminé hacia la salida.
Estuve parado casi media hora y llegó Flor en un taxi blanco, pagó y se acercó corriendo a mí.
No hubieron palabras, solo un abrazo.
Cuando nos separamos vimos a un grupo de gente saliendo.
¡Mierda!
Eran ellos, todos los del grupo, el enamorado de Estefany y ella.
Ella estaba recostada en él, y todos miraban la escena conmovidos.
Yo me separé un poco de Flor y vimos como se nos acercaban.
Cuando estuvieron los suficientemente cerca, vi bien, los vi a los dos, hacían una bonita pareja, debo admitirlo.
Ella me vio con Flor, quien me abrazó muy fuerte por la cintura, agachó su cabeza y yo agaché la mía.
La vi fugazmente, no hubo momento de hablar, me arrepiento, Aldair llegó con Freddy y me dijeron que ya está bien y que Almeyda ya había pagado todo.
Sonreí, paré un taxi y me fui con Flor, todo estaba volviendo a la normalidad, tal y como empezó.
Ya en mi casa me puse a pensar, Estefany no conoce a Flor, ojalá y no haya pensado nada malo, "¡Bah, ¿Qué te importa lo que piense ella o no?"
Mi subconsciente gritaba.
Me puse a recordar, a su novio, a ella, lo que pasamos, por eso me rechazó.
Me eché a dormir, ya no podía aguantar más mierda, necesitaba descansar.
Por algún motivo no apagué la wifi de mi casa, ¿Destino?
Eran las dos de la madrugada, mi celular sonó de repente, no quería contestar, a nadie, pero pensé en ella y a duras cuestas me acerqué al celular, lo desbloqueé y sí, increíblemente era ella.
"¡Oh, mierda!" Mi mente no me dejaban momentos como este la corazón nubla, y opaca por completo al la razón.
"Lauren, perdóname ¿Sí? Soy una estúpida, tengo 19 y son tan inmadura como una niña de 13, lo siento, me he equivocado, en casi todo, solo te alejé de mí, necesitaba liberarme y pensar, ¿Sabes por qué choqué? No es el momento, pero debo decirlo, choqué porque no paraba de pensar en ti, he sido una estúpida, una tonta, tratando de ocultarme el cariño que siento hacia ti, ya no puedo más con esto que me carcome, necesito hablar contigo, tal vez es tarde, pero aún se puede, solo espero que tu también quieras, ponme hora y lugar para vernos, toda esta semana estoy libre, puedo ir a donde sea, dime y estaré ahí, te quiero demasiado, ya no pienso ocultarlo más, ya no, eres lo mejor que me ha pasado y yo solo te he alejado de mí, en verdad espero que me perdones y que me des la oportunidad de aclarar las cosas, sé que debemos hacerlo, sé que también es lo que quieres.
Ah, y solo para aclarar, es chico con el que casi te peleas no es mi saliente, ni menos mi pareja, es Óscar, mi estúpido hermano mayor, solo quería enfrentarse a ti, ya me contó lo que pasó, te pido disculpas en su nombre, fue un imbécil, es un imbécil y lo seguirá siendo por siempre, lo odio por el mal momento que seguro te hizo pasar.
Espero tu respuesta."
La puta madre, Estefany...
"Mañana, en el restaurante de la primera vez, a las 5, te espero, adiós."
Respondí y al instante me salió el visto de wattsapp, hace tiempo que no hablábamos, me respondió rápido, "Okey *-* estaré ahí :/ , te quiero, descansa y mañana trabaja mucho, chau."
¡Joder!
Apagué el wifi, apagué el celular y me volví a tirar en la cama, de la nada, una sonrisa apareció en mi rostro.
Me felicité por responder el mensaje, me felicité por ser tan idiota y responderle, me felicité por amarla, la felicité por quererme.
¿Hermanos eh? Jaja.
Hoy fue un día que pasó de pésimo a regular, de regular a bueno y de bueno a perfecto.
¿Es saludable que una persona sea tan influyente en tu vida?
Me quedé pensando en eso, pero finalmente me venció el cansancio y me quedé dormido.
ESTÁS LEYENDO
Paralelos
De TodoLauren es un chico golpeado por el destino, pero no tanto como Estefany, una joven que con solo 19 años sabe ya lo que es frustración, resentimiento y odio. Ellos tienen tres cosas en común: El cariño que se tienen, el odio a una persona en especial...
