CAPITULO XVIII ~ Hermanos

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Temari habia estado imaginando las situaciones que se presentarían al momento de la llegada de Shikamaru, ni siquiera habían pasado los seis días pautados (faltaban dos). Habia estado evitando en lo más posible a Gaara, sin embargo este parecía más insistente que nunca con respecto a mantener una conversación; Kankuro por su parte insistía en dejarlos solos la mayoría del tiempo (Temari estaba comenzando a pensar que Kankuro era del tipo que planeaba los encuentros incomodos en un grupo de amigos).

Entre las situaciones se encontraban dos completamente seguras; no poner fin a aquello y continuar la boda con Shikamaru, era la más fácil de todas... y dejando de un lado las decisiones de Gaara y los viejos fastidiosos de la aldea, todo parecía bien. La segunda era dejar todo e irse, sin explicación ni nada más, aunque era algo arriesgada y con consecuencias futuras le parecía la más coherente. - Pero tú no eres así Temari... tu nunca corres de tus responsabilidades. - Y eso era lo que hacía en aquel momento.
Sin embargo Shikamaru habia insistido en que él se encargaría de aquello, pero, ¿Estaba bien dejarlo en sus manos?... él era inteligente después de todo, pero ¿sabría exactamente qué hacer?

Temari termino de preparar el arroz y comenzó a servir la comida en algunos recipientes. Aquella tarde habia sido relajada, ya sus planes en la aldea habían terminado (los dos proyectos a medias habían llegado casi a su fin y la inauguración, seria pronto) e incluso habia preparado una despedida para los trabajadores; seria incomodo reunirse con Hiromi... aquel día le habia parecido muy repentino todo y las últimas veces que se encontraron el no dejaba de mirarla. - Seguiré actuando como si nada, después de todo no siento nada por él, debería incluso usar su regalo. -Y así lo hizo, en combinación con sus ojos llevo aquellos lindos pendientes, como agradecimiento.

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Shikamaru habia llegado a la aldea(Suna) hace algunas horas, pero luego de descansar y tomar un baño, Kankuro fue hasta su habitación, y después de obligarlo a vestirse bien, lo arrastro con él a un gran hotel-restaurant con una amplia terraza, impidiéndole ver a Temari o siquiera hacerle saber de su llegada.

-Kankuro tesoro... ¿no deberías ir a notificar nuestra llegada con Gaara? - Yoshino parecía estar aún cansada por todo aquello.

- Oh no... no se preocupen el anda en conversación con los ancianos, se demora horas con esos viejos barbudos. - Kankuro sonrio ampliamente. - Vayamos a beber.

- Yo... quisiera descansar. - Luego de que su madre le insistiera unas tres veces más, Kankuro se rindió y se llevó a regañadientes a Shikamaru.

- Es una reunión que tenemos con los trabajadores de la aldea...los que se encargaron del lugar a donde vamos... solicite un espacio y abrí mi propio restaurant ¿Qué te parece? - comenzó a decir Kankuro.

- ¿Trabajadores? - Shikamaru solo pensó en la carta de Temari. "uno de los chicos de la construcción se me ha confesado...". - ¿Temari estará allí?

-Por supuesto, ella incluso lo ha planteado... se lleva muy bien con esos chicos. - A Shikamaru le comenzó a doler la cabeza. - Sobre todo con Hiromi... ya que es de nuestra edad sabes...

- Um... Ya veo. Felicidades por tu restaurant. - Continuo caminando a la par con Kankuro, mientras este le hacía saber que aún no era la inauguración pero que el (junto a Temari) lo apresuro para este día.

- Temari le puso mucha atención a esta despedida ¿no? - Shikamaru no quería sonar tosco, pero le era imposible.

- Oh te lo he dicho, ella se lleva bien con esos trabajadores... insistió en despedirse de ellos. - Kankuro lo miro y sonrio ampliamente. - ¿Te he dicho que con Hiromi mas que todo?

- Sí. - Al parecer Kankuro se habia dado cuenta de sus celos.

- ¿Debería decirlo de nuevo?

-No.

Llegaron al lugar; lleno de mesas y por todos lados; las paredes solo estaban cubiertas de botellas de diferentes lugares (algo que se imaginaria de Kankuro)... Caminaron a la mesa más alejada, una que estaba exactamente en la orilla de la terraza.
Shikamaru busco a Temari por todo aquel lugar pero no pudo encontrarla... eran muy pocas las mujeres que se encontraba ahí y casi todas parecían mucho mayor que Temari, quizás con la edad de Kakashi o menos. Kankuro habia llamado a algunos amigos a sentarse con él en aquella mesa; unos tres viejos (dos de ellos con sus esposas) y dos jóvenes, un rubio y un chico moreno.

- Les presento a Shikamaru Nara, de Konoha. - Se puso de pie y estrecho sus manos con todos aquellos en las mesa y escucho sus nombres.

-Hiromi Reiji. - Fue el único nombre que le llamo la atención por supuesto. Shikamaru le sonrio especialmente a él y luego tomo asiento.

- Señor Kankuro. ¿Su hermana asistirá? - Kankuro sonrio y miro a Shikamaru. - ¡Oh por supuesto que si Hiromi!
Shikamaru sabía que Kankuro habia hecho aquello para molestarlo; cruzo sus brazos y miro hacia la vista que le ofrecía aquella terraza, quizás su dolor de cabeza mejoraría así. Gracias al cielo a su lado habia un asiento disponible... si Temari llegase a venir no podría sentarse al lado de aquel niño.

- Le he traído otro obsequio como agradecimiento a su hermana... ¿cree que se sienta incomoda? - Hiromi continúo hablando con Kankuro.

- Oh Hiromi pequeño... - dijo una de las esposas. - a las mujeres nos encantan los regalos. ¡Vas muy bien cariño! - Shikamaru bufo mientras todos en la mesa reían.

- Iré a fumar un rato. Discúlpenme. - El joven moreno se puso de pie, y Shikamaru lo hizo también con él. - ¿Viene señor Nara?

- Sí.

Habia pasado mucho tiempo que no fumaba, pero al escuchar esas palabras le provoco tener uno de esos entre sus labios, relajar su dolor de cabeza y todo el estrés con que habia venido con el viaje. Sinceramente no sabía qué hacer y un plan, por primera vez en su vida, no lo tenía; a pesar de haber dicho que todo lo haría el... no pensó que su cabeza se volvería un nido en todo ese tiempo que tuvo para pensar. - Todo es muy problemático.

El muchacho, Jun si mal no recordaba, le ofreció un cigarrillo. - Tenga préndalo usted mismo.

- Gracias. - Shikamaru lo coloco entre sus labios y con el encendedor le dio calor. La sensación era nostálgica, pero el resultado era el mismo... relajante. Aunque nunca lo considero un vicio para sí mismo, no podía negar que era algo contagioso.

- ¿Es usted un amigo cercano del señor Kankuro? -comenzó a decir Jun.

- Soy el novio de su hermana. - El chico alzo las cejas y sonrio. El Nara saco el humo de sus pulmones.

- Ya veo... puedo apostar que quiere golpear a Hiromi... - Shikamaru sonrio, no habia pensado en llegar tan lejos. - Yo lo haría si un tipo le diera regalos costosos a mi esposa.

- Ya veo... - ¿Debería entonces reconsiderarlo? ¿Por qué Temari aceptaba sus regalos?

- Quizás sea mayor que usted señor Nara... pero me siento cómodo en la manera que nos tratamos, no tenga problema con tutearme. - Shikamaru continúo fumando y asintió.

Luego de fumarse el cigarrillo, el chico Jun (que quizás no era tan joven como el imagino) comenzó con un segundo... Shikamaru no quería continuar con aquello, ya que, después de dejar de fumarse el suyo, su dolor de cabeza empeoro.
- Tu novia acaba de llegar. - Jun le dijo señalándole la entrada a la terraza. Shikamaru se despidió con un movimiento de cabeza y comenzó a caminar algo nervioso al lugar. Temari aún no se percataba de su presencia, y era normal... aquel lugar estaba lleno de personas.

Ella saludo alegremente hacia la mesa de Kankuro y después de saludar a una señora, camino alegremente hacia allá. Shikamaru debía de llegar a su lado más rápido que ese chico Hiromi.
Camino entre las personas de pie y las mesas lo más rápido, y disimulado que pudo, pero ella ya se encontraba saludando al resto.

Shikamaru vacilo si llegar en ese momento o esperar un segundo y no parecer tan obvio.
Al cabo de unos segundos opto por la segunda opción.

- No deberías dejar que eso suceda hombre. - Le dijo Jun tras él. - Debes marcar tu territorio... si es tu novia no debería haber ningún problema.

- No es eso... es que... - No eran actitudes que el solía tomar, era más de sentarse, esperar, planificar y actuar.

- Mira debes ir allí y saludarla como quien no ve a su novia de otra aldea en mucho tiempo. - Jun le toco el hombro. - Cada vez que tengo trabajos fuera de mi aldea mi esposa y yo tenemos una nueva luna de miel. - Shikamaru lo miro extraño y Jun sonrio exageradamente. - Es para darte una idea señor Nara.

- Debería entonces... - Vio como Kankuro buscaba por todo el lugar mientras Temari se sentaba al lado de Hiromi. Shikamaru carraspeo y comenzó a rascar su nuca. - ¿Qué debo hacer entonces?

- Oh... el idiota de Hiromi siempre me cayó mal. - Jun se cruzó de brazos y continúo. - Ve allí y con mucho carácter dile a tu chica "Hey tú, ven aquí".

Shikamaru se imaginó la escena seguida de un golpe por parte de Temari. - No te preocupes, ella le encantara eso... - Jun le guiño un ojo. - A las mujeres le gustan los hombres malos, por eso comencé a fumar.

- Eso me parece un poco extraño... - Shikamaru no le parecía nada emocionante aquello, a decir verdad le asustaba. Jun asintió y tomo por el hombro a una chica que estaba cerca.

- Hey... ¿Te parece tierno cuando un hombre es dominante?... ¿Celoso? Y ese tipo de cosas...

- Hmmm... Bueno... - La chica se sonrojo y miro a Jun algo coqueta, este le dedico una sonrisa. - Claro, pero todo tiene su límite. - Jun le beso la mano y la muchacha le dedico una sonrisa, dándole la espalda.

- ¿No estas casado? - Shikamaru lo miro y Jun hizo una mueca.

- Es un matrimonio complaciente, apasionado y arreglado. Nada más que decir. - Jun comenzó a caminar en dirección a la muchacha. - Ve y has lo que te digo chico.

Shikamaru comenzó a caminar en dirección a la mesa. Debía de parecer seguro, por supuesto y para nada nervioso. Alzo la vista y vio a Temari recibir algo avergonzada el regalo del chico.
Cuando estuvo frente a la mesa y con la mirada graciosa de Kankuro sobre él, coloco las manos en sus bolsillos y miro en dirección a su chica.

- Temari. - Ella alzo la vista junto a Hiromi. La chica se sonrojo y abrió la boca como si quisiera decir algo. - ¿Puedes venir un momento?

Temari lo miro sorprendida, y sus mejillas se pusieron más coloradas que antes, cerró sus labios, toco aquello sin apartar su mirada. - ¿Cuándo llegaste? - Hiromi a su lado la mira daba encantado, como si, al igual que Shikamaru, admirara lo hermosa que se veía nerviosa. - Pero ella está así por mí, no por ti idiota.

- Ven conmigo. - Ella miro a Kankuro confundida y luego a Shikamaru. Por alguna razón le estaba sacando de quicio el hecho de que ella no se parase de aquel lugar y viniese con ella. - Bien, haz lo que quieras. - Shikamaru le dijo algo tosco. - Con permiso. - Le dirigió una mirada áspera a Hiromi y se dio la vuelta.

- No, espera. - La voz de Temari sonó tras suyo, pero el intento escapar; ella podría golpearlo ahí mismo por tratarla de esa forma, continuo caminando en dirección al lugar donde habia estado fumando antes con Jun. - ¡Shikamaru!

- ¿Qué pasa? - Si, su voz estaba siendo algo odiosa ahora, pero algo dentro de él no le importaba. Estar celoso era algo incontrolable y fastidioso.

- ¿Cuándo llegaste? - Ella lo alcanzo y se puso frente a él. - ¿Por qué no me avisaste? ¿Fue Kankuro que te trajo aquí?

- Eso que importa... - Ella lo miro algo traviesa y se cruzó de brazos.

- ¿Estabas fumando?

- No es tu problema Temari. - La rubia frunció el ceño y el continuo con una mirada fija.

- ¿Te hice algo malo? - La voz de Temari era aún más baja que antes.

- No. No importa. - Él le dio un golpe en el hombro y ella bajo su mirada. Estar celoso no era culpa de ella. -en parte sí, porque nunca debió recibir los regalos. - Su cabeza era un nido ahora. - Déjame solo un momento...

- ¡Pero me dijiste que viniera aquí! - Ella lo miro algo confundida. - Y yo quiero estar contigo...
- ¿Enserio? - Shikamaru le dijo sarcásticamente. - No lo vi de esa forma. - Shikamaru aparto su mirada y se encontró con Jun, quien lo felicitaba con una sonrisa.

- ¿Perdón? - le dijo ella algo ofendida, con su cara roja como un tomate.

- Lo siento... solo ve a sentarte. Quiero regresar a mi habitación. - Si continuaba aquello en aquel lugar ella podría matarlo frente a todos. - Discúlpame. - Comenzó a caminar hacia la entrada del lugar, Temari comenzó a seguirlo... podía sentirlo.

Comenzó a bajar las escaleras del lugar, que eran de piedra incluso en las paredes. Temari continuaba tras él, sin decir ninguna palabra, y al por su parte, no se le ocurría ninguna. Sabía que habia actuado muy rudo, pero no podía controlarlo y lo mejor era irse y dejarla disfrutar de la fiesta. Se dio la vuelta y se encontró con ella, quien cruzo sus brazos.

- No me sigas.

- ¿Estas molesto? - le pregunto ella suavemente.

- No. - Ella continúo mirándolo. - Sí. Pero no es tu problema. - El subió unos dos escalones hasta estar a la par de ella.

- ¿Puedes decírmelo? - Temari se acercó a él y lo abrazo, Shikamaru se puso algo nervioso, y sintió pena por Hiromi.

- No. Olvídalo. - Shikamaru tomo la cara de la chica para besarla, pero ella se alejó. Shikamaru retiro sus manos y comenzó a bajar las escaleras.

- ¡Ja! - Temari le dijo tras suyo. - ¿Cómo se siente?

- No te he rechazo en ningún momento. - Le dijo él y ella lo paro al llegar al final de las escaleras. - Ya vete con tus nuevos amigos.

- Oh por Dios, estas tan celoso. - Temari comenzó a reir tanto que incluso Shikamaru se contagió. - Me di cuenta apenas bajábamos las escaleras. Estaba a punto de llorar por tu culpa... ¡idiota! - le dio golpe.

- No era mi intención. - Shikamaru se comenzó a sentir incomodo... seguir el consejo de Jun habia sido solo la mitad de eficiente... Temari era demasiado inteligente.

Temari se acercó para besarlo pero el aparto la cara, con todas sus fuerzas porque en verdad quería hacerlo, ella se retiró algo ofendida.

- ¿Cómo se siente? - Le dijo Shikamaru y ella lo miro como si fuera la cosa más despreciable del mundo y comenzó a subir las escaleras. - No Temari, lo siento ven... es mi culpa.

- ¿Qué se supone que es tu culpa? - Ella comenzó a reir y le dio un corto beso, el sonrio y se encogió de hombros. - ¿Vistes estos pendientes? Me los regalo Hiromi.

- Son horribles. - Ella comenzó a reir nuevamente, Shikamaru pensó (y no quería sonar muy presumido) que ella reía mucho más que antes.

- Y esto me lo regalo mi novio. -Dijo ella sonrojándose y enseñándole el brazalete de piedras rojas.

- Tiene buen gusto... me gusta. - Temari puso los ojos en blancos y tomo su mano para subir las escaleras. - Ah... en realidad no quiero ir allí. Lo siento.

- ¡Ay vamos! - Ella lo jalo y el negó con la cabeza. - Presúmele que eres mi novio. - Y quizás con eso la convenció.

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- Llalla sabeee como tuu pero maaaas dulcee. - La voz de Kankuro se escuchaba por todo el lugar. - ¿A dónde vas señorita?

- A mi habitación. - le respondió Temari. Ya era muy tarde y Shikamaru insistió en acompañarla a su apartamento para luego irse.

Kankuro dirigió su mirada hacia Shikamaru. - ¿Con él? No lo creo...

- ¿Prefieres que vaya a la tuya? - Temari comenzó a caminar hacia la salida del lugar. - Él sabe que no me atrevería... el problema es que si me atrevería. - comenzó a decirle a Shikamaru.

- El problema es que yo no lo haría otra vez... - Temari sonrio. Habia sido muy gracioso tener a Shikamaru en la misma mesa que Hiromi, el chico actuaba igual que cuando Shikamaru no estaba, pero, Shikamaru no dejaba de mirarlo como si fuese un pobre animal enfermo.

- Deja de verlo como si sufriera de lepra. - Le dijo Temari en una ocasión.

Bajo un malentendido. Shikatema fanficHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora