Parte 3 o segunda parte de la segunda parte...reitero mis disculpas por la parte corta anterior.
Y aprovecho la ocasión para felicitar a mi bizcochito, @ARIALLHORAN , porque ha sido una amiga wattpadder genial desde que empecé aquí, y el grupo no sería lo mismo sin ella(igual que no seria lo mismo sin ninguna de las otras chicas pero ¡sh! Es su cumple, es su día. En fin, bizcochito. Para tu disfrute, un capítulo movidito y emocionante. Y te lo dedicaré realmente en cuanto agarre el ordenador.
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Así que Mr Marley ahora se hacía el tonto. Aún más de lo que era, si eso era posible. "Mr Whitman ha jugado conmigo como...como con t-t-todos vosotros", decía. Rojo como un tomate pasado, por no faltar a las tradiciones.
Y Gideon y yo nos mirábamos como si estuviéramos en un funeral, mientras veíamos como Mr Marley convencía a los Vigilantes con sus palabras tartamudeantes y sus orejas coloradas de que Mr Whitman nos había engañado haciéndonos creer que era el conde pero que, en realidad, no lo era. Y claro, esto sin dar explicaciones muy coherentes a ciertos asuntos. Como lo del Conde desapareciendo abte el cronógrafo antes las cámaras de seguridad, lo que decía que era un montaje y que se había camelado al guardia; o lo de mi muerte. Claro, soy una chica débiperp prepotente con una elevada necesidad de atención.
Gideon y yo podíamos oír al conde detrás de todas las palabras del estúpido pelirrojo, que insistía en haber entrado por uno de los pasadizos, por donde en realidad se había escapado Mr Whitman después de llevárselo para evitar que les contará lo que ahora estaba intentando colarles. Una sarta de mentiras hilada por el propio conde.
-No pienso seguir escuchando esta sarta de mentiras-interrumpió Gideon cuando Marley empezó a hablar de como yo le había hechizado usando poco más que artes de bruja por las que me condenaría en la edad media.-Gwen, vámonos.
Dudé entre llevarle la contraria, para variar, o seguirle el juego. Y opté por lo segundo, no estaba el horno para bollos.
Gideon cerró la puerta tras nosotros, ante la mirada orgullosa de Marley, que debía de pensar que había ganado. Menudo cretino.
-El que calla otorga Gideon-dije seria, ciando él se apoyó an la pared con aspecto agotado.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que tal vez irnos no fue la mejor de las ideas...
Gideon alzó una ceja y empezó a andar hacia la puerta, rápidamente, con aire enfadado.
-Dios Gwendolyn todo era tan fácil sin ti... Pero las cosas son como son, y con este imbécil sueltl no nos queda otra que demostrar que estamos en desacuerdo, o nos comerán vivos. ¡Créeme que lo daría todo por que todo volviera a ser sencillo!
Auch.
Gideon se paró de golpe, dándose cuenta de lo que acababa de decir.
-Bueno, tal vez todo no.-me miró, disculpándose. Estaba muy tenso. Igual que yo. Ni siquiera habíamos tenido tiempo de hablar tranquilos fuera de todas nuestras aventuras suicidas, y por el amor de dios, ni siquiera sabía cual era su coló preferido. Y encima me decía esas cosas de que todo era mas fácil y liego me miraba con aire de disculpa y ¿se suponía que yo se lo debía de perdonar todo de la manera que lo hacía? ¿Era eso estar enamorado o era ser una estúpida? Y, ahora en serio, ¿Gideon era bipolar?
-Gideon, déjalo. Vámonod a casa, por favor.
Me dolía la cabeza, y no tenía ganas de mlnatr un numerito por algo que no había querido decir.
-Está bien.
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Xemerius me recibió con un lametón húmedo.
-Hola chica de la blusa amarillo pipí. Charlotte ha estado tranquila, ha empezado a leer la segunda parte de "a la sombra de la colina de los vampiros.". Se llama "la huella que la luna dejó en la noche", y tiene... ¿qué ha pasado?
-Mr Marley está convenciendo a los Vigilantes de que Mr Whitman no era el conde... Ha metido por medio incluso al pobre guardia de seguridad en su loca persecución de excusas. Ha sido ridículo-murmuré mientras subía las escaleras al comedor.
-Y muy denigrante para el pobre mentiroso, espero.
-En absoluto, no se ha enrojecido más de un dos por ciento más de lo habitual.
-Oh, bueno, dudo mucho que tenga el coeficiente intelectual suficiente para entender qué es algo denigrante... ¿Y estás bien?
-De momento, de una pieza-contesté, y abrí la puerta del comedor. Después de tomarme el paracetamol que Gideon había cogido del despacho del Dr White, que seguía hospitalizado y sin haber hablado del asunto con nadie (siendo nuestra última esperanza) se me había quitado el dolor de cabeza. Al menos así sería capaz de aguantar la cena sin tirarle el plato de puré de patata a la cabeza a nadie.
-Buenas noches Gwendolyn. Parece que hoy te dignas a complacerna con tu presencia.
-Lo siento, asuntos de los Vigilantes reclamaban mi atención ayer por la noche-respondí al comentario de tía Glenda. ¿es que esa mujer no se daba cuenta de que estaba tirando piedras a su propio tejado dejándole hablar de los Vigilantes?
-Por eso dormiste en casa de Leslie, ¿no?
Oh, mierda. Oh mierda mierda mierda.
Mamá me miró con una ceja levantada.
Mierda.
Parece que tendrá que hablar después con ella y contárselo todo.
-Su casa está más cerca de Temple...
Sí, como dos paradas de metro, pero bueno.
Al parecer Charlotte estaba ya un poco cansada de la discusión, porque hizo un comentario sobre un examen que cambió de tema. Suspire aliviada. No me importaba contarle a mamá qué pasaba, al fin y al cabo ella había ayudado a Lucy y Paul, como inició de lo mucho que me había ayudado las últimas semanas. Tal vez ella tuviera alguna otra idea, y también estaría bien que fuera a visitar al abuelito, a lo mejor él sabía algo más...
-Gwendolyn, ¿no tienes hambre?
-De hecho, me duele un poco el estómago, ¿puedo retirarme?
Mamá asintió.
-Ahora subiré a ver si tienes fiebre, corderito.
Asentí lentamente y salí del comedor, seguida de Xemerius.
-Deberías haber dicho que estuviste en Temple durmiendo...hubiera sido mas creíble-me reprendió Xemerius.-Recuérdame que no me quede aquí cuando exista la posibilidad de que necesites excusas, ¡las mías son mucho mas creíbles!
Iba a hacer un comentario sobre la credibilidad de la de pelas cebollas en la limusina, pero al entrar en mi dormitorio y ver a alguien sobre la cama, se me atragantaron las palabras.
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DIAMANTE (remastered)
FanfictionGideon me miró, serio, como asustado de mi reacción. Y luego habló. -Gwenny, el conde se ha escapado. Y eso sólo destruyó un pelín las reformas que estaban teniendo lugar en mi interior desde la semana pasada. Claro, entrar en una secta de pseudocie...
