El grupo regresó a la parte frontal del castillo; (T/n) ayudó a guiar a Yugi por el camino para que no fuera a tropezarse en caso de que estuviera demasiado distraído con sus pensamientos. Una vez ahí, Yugi dio unos cuantos pasos más y se dejó caer de nuevo delante de la gran puerta cerrada; sus rodillas y manos en el suelo, dando la espalda a sus acompañantes. Todos lo miraban en silencio preocupados y tristes, sin saber con exactitud que hacer o decir.
La (color de cabello) tomó un poco de aire y se acercó lentamente al tricolor por su lado izquierdo. Su mirada no estaba bien enfocada, se encontraba perdida en recuerdos del anterior Duelo y pensamientos agobiantes. La joven puso una mano en cada uno de sus hombros cuando algunas lágrimas se acumularon en las esquinas de sus ojos violetas, de tal forma que uno de sus brazos rodeaba su espalda.
—Yugi, sé que es lo que pasa por tu mente... —dijo con voz suave que únicamente él pudiera escuchar—. Pero contrario a lo que piensas, no eres una carga para nadie. Estoy segura de que no eres el único que tuvo miedo en ese Duelo; Yugi, gracias a tu fuerza es que tu Otr-
(T/n) se detuvo cuando vio a Jonouchi hincarse al otro lado del chico.
—Yugi, toma mis Star Chips —El rubio puso su mano frente al tricolor.
—Jonouchi-kun... —Bakura se sorprendió al igual que los castaños.
—Fue porque me diste una de tus Star Chips por lo que pude jugar —continuó Jonouchi—. Te pertenecen, Yugi. Todavía no es la hora de rendirse. A cambio, ¡da lo mejor en los siguientes Duelos! Ahora, Yugi, tómalas.
El amatista permaneció inmóvil; quizá no le había puesto atención a ella tampoco después de todo. Jonouchi se molestó y lo levantó por el cuello de su camisa, (T/n) siguió su movimiento con la vista y también se puso de pie.
—¡Oye, Yugi! ¡No te quedes ahí sentado, por lo menos di algo!
—¡Jonouchi! —gritó Honda mientras corría hacia ellos junto a Anzu y Bakura.
—¡¿No estás preocupado por el abuelo?! —preguntó Jonouchi sin soltarlo.
—¿Qué están haciendo todos aquí afuera?
Los adolescentes, salvo Yugi, miraron hacia atrás de ellos.
—¡Mai-san! —exclamó Anzu.
—¿Eh? Jonouchi... ¿Ya tienes diez Star Chips? —cuestionó Mai al ver su guante, a la vez que el rubio liberaba a Yugi.
—Ah... sólo conseguí la mitad —La vista de Jonouchi se dirigió a Yugi.
—¡Eso no puede ser...! —Mai se fijó en el tricolor—. ¡Yugi!
Bakura tomó a Yugi por los hombros y todos se acercaron a Mai, explicándole todo lo que había ocurrido durante el Duelo con Kaiba.
—¡¿Yugi perdió?! —se alteró Mai—. ¡No juegues conmigo! ¡¿Cómo pudiste ser derrotado sin entrar al castillo?! ¡No aceptaré eso!
La rubia estiró su brazo cómo si fuese a dar un puñetazo y lo detuvo a unos centímetros en frente de Yugi, para luego bajarlo y abrir su palma con seis Star Chips en ella.
—¡Mai san! —se asombró Anzu, al igual que sus compañeros.
—Si lo haces, entonces tú...
—¿Quién te crees que soy? —le respondió Mai a Jonouchi y mostró su guante lleno.
—¡Dieciséis Star Chips...! —dijo Bakura.
—Increíble... ¡Así que esta es Kujaku Mai! —comentó Honda.
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La octava llave - Duelist Kingdom
Fanfiction¿Quién no ha soñado alguna vez con entrar a su show favorito? Todos piensan lo divertido que sería conocer a sus personajes favoritos y pasar tiempo con ellos. Esta es la historia de (T/n), una joven de 16 años que de algún modo terminó en el mundo...