Capítulo 12

79 11 30
                                        

Liam.

Tuve los tres días más tranquilos de mi vida, había podido dormir más que bien y no tuve ningún tipo de visión o aparición extraña. Comenzaba a convencerme de que todo lo que veía estaba en mi cabeza y que era a falta del consumo de las drogas, pero yo estaba más que confiado de que podría contra el deseo de ingerir drogas, no me rendiria tal fácil.

Llegue temprano al café, era algo que se me había hecho costumbre desde que Thom me dio mi propio juego de llaves del local. Comencé a acomodar todo en su lugar y después de eso lave los trastes, tal como Luke lo había dicho, los últimos días tuvimos mucho trabajo, la nueva clientela se hacía cada vez más presente día con día. Thom no podía creer la cantidad de ganancias que comenzaban a llegar a diario y mis propinas eran cada vez más cuantiosas, aunque realmente no las necesitaba. Luke se volvió muy unido a mi y yo no perdia oportunidad de hacerle bromas con respecto a su timidez con Susan.

Mientras ponía granos de café en las máquinas de expreso escuche que golpearon con insistencia el cristal de la puerta principal y me dirigí a ella, subi la persiana y sentí como toda la sangre en mi cuerpo se bajó de golpe a mis pies.

— Abreme, necesitamos hablar. — Busque con desesperación mi arma en la cinturilla de mis vaqueros, pero no la tenía.

— Regresa por donde viniste, Guzmán mando al más tonto a matarme. — Deje caer la persiana y me alejé poco a poco de la puerta.

— No vengo por eso. — Siguió tocando la puerta mientras forcejeaba la manija — Nadie sabe donde esta Guzmán — Mi boca se secó y camine de regresó a la puerta para subir la persiana.

— De que demonios hablas. — No sabía si eso era bueno o malo, pero lo que sí sabía era que no duraría mucho.

— Me vas a dejar entrar o prefieres investigar por tu parte. — Cruzó los brazos sobre su pecho y se recargó en el marco de la puerta.

Cerré la persiana y camine hasta la cocina para después tomar un cuchillo, regrese a la entrada principal escondiendo el cuchillo atrás de mi espalda y quite el seguro de la puerta, la abrí y el chico entró sin decir una palabra, después cerré la puerta.

— Bien, ahora habla. — Lo estampe contra una de las paredes y lo detuve allí con mi mano izquierda mientras que con mi otra manos colocaba el cuchillo en su cuello.

— Sueltame o no diré nada. — Nisiquiera intento forsejear pero su voz demostraba la rabia en su interior.

— Porque lo haría, yo no confío en ti y nisiquiera te conozco pero tu en cambio sabes que no dudaría en empujar el cuchillo. — Exclame haciendo girar la punta del cuchillo sobre su cuello y él sólo se quejó mientras la sangre comenzaba a hacerse presente.

— Bien hecho Alfa, no has cambiado en nada. — Lanze el cuchillo lejos y empuñe mis manos en su camisa.

— No vuelvas a llamarme así. — La ira comenzaba a consumirme y en su cara no veía ni una sola pizca de miedo.

— No volveré a hacerlo si me sueltas de una vuelva vez y comienzas a tratarme con respeto. — La decisión en su voz me hizo vacilar.

— Habla ya pozolero. — Me miró con fastidio y su mandíbula empezó a tensarce, sin otra opción aparte mi agarré de su camisa y me aleje un poco de él. — Dime lo que sabes Zack.

— Es Zayn. — Me miró con seriedad para después tomar una de las sillas y se sentó en ella.

— Si, si como sea. — Me miró fijamente y se aclaró la garganta. — Bien Zayn, habla de una vez.

Los Demonios De Mi PasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora