Capitulo 13

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Liam

El día laboral termino tranquilo, cerramos la cafetería y me despedí de Thom, justo en el momento que salí del establecimiento pude ver parado a Zayn junto a uno de los postes de luz que se encontraban en el callejón. Me aproximé a él y pude notar como le daba una última calada a su cigarro para después tirarlo al suelo y pisarlo.

— Ven conmigo, por aquí está mi auto. — Camine hasta donde estaba mi auto y el morocho me siguió.

Quite los seguros de mi auto y me adentre en él, Zayn también entro al auto y cerramos las puertas del mismo. Introduje la llave en la ranura y lo encendí.

— ¿A dónde vamos? — La confusión en su rostro era totalmente obvia.

— Solo no quiero que nadie de mi trabajo te vea. — Comencé a manejar sin un destino fijo.

— Vaya trabajo te conseguiste. — Sus bromitas y tontos comentarios comenzaban a cansarme.

— Al grano, ¿para qué me buscaste?

— No entiendo cuál es tu curiosidad de saberlo.

— Zayn, ¿qué es lo que me escondes? — Me parecía demasiado sospechoso desde el momento en que llego al local.

— La verdad es que Franklin no se quedó muy tranquilo con tu desaparición. — Me estacione donde estaba un mirador y apague el auto para después mirar al chico.

— Se más claro chico.

— Mando a Cody a buscarte.

— De que Cody me hablas, parece nombre de niñito puberto.

— Seré más claro, mando a Lobo por tu cabeza, Franklin te quiere muerto.

— Vaya, así que Lobo se llama Cody. — Froté mis manos contra mi cara con desesperación y después le di un puñetazo al volante. — Pues él es muy despistado, me dará tiempo de moverme.

— Eso es lo que debo explicarte, desde que Franklin se unió a la mafia rusa ya tiene más manejo del territorio que antes y además de tener a Lobo buscándote también tiene a más de uno vigilando las salidas de estado, no tienes idea de lo difícil que me fue venir aquí sin que nadie se diera cuenta. — Presiono sus labios en una línea y después tomo una inhalación profunda. — Tengo que regresar, debo asegurarme de que mi familia está bien.

— Tú estás loco verdad, dejaste a tu familia en estos momentos, antes de venir a buscarme debiste preocuparte por llevarte a tu familia lejos de allí, lo peor de todo es que aun teniendo familia y sabiendo en el peligro que la metías decidiste involucrarte con Guzmán, ¿qué es lo que tienes en la cabeza?

— Por mi familia fue que entre. — Su tono de voz se volvió tan fuerte que giré a mirarlo al instante y pude notar su mirada pérdida. — Hace unos años mi padre fue acusado de fraude por la empresa en la que él trabajaba, en el juicio contra mi padre se le declaró culpable y lo trasladaron a una prisión del estado, pero en el camino los emboscaron personas encapuchadas y mataron a mi padre. Nunca pudieron dar con los culpables, pero mi familia y yo quedamos en la calle, no teníamos nada y como yo era el hombre de la casa tenía que hacer algo.

— Y fue así como encontraste a Guzmán verdad

— Comencé de lavatrastos en algunos restaurantes, tenía más de un trabajo y aun así no me alcanzaba para cubrir los gastos de mi familia, un día cuando iba de regreso a mi casa me topé con Franklin haciendo un intercambio y justo en el momento que quise cambiar de rumbo, Franklin me siguió y me amenazo, me dio dos opciones una era ayudarlo y la otra era morir en ese mismo lugar y momento.

— Es un maldito. — Presione el volante con mis manos hasta que mis nudillos comenzaron a tornarse blancos.

— Yo nunca le dije nada sobre la existencia de mi familia.

— Y tú crees que Guzmán no mando a nadie a investigar, Guzmán sabe todo sobre sus trabajadores. — Solté la presión ejercida en el volante y abrí la puerta del auto para después salir.

— Crees que Guzmán le dijera algo sobre mi familia a Franklin. — Bajo también del auto y me siguió hasta la barandilla donde yo estaba recargado.

— Tal vez no, pero ahora que escapaste créeme que el solo se las arreglará para darte donde más te duele, si no es que ya lo hizo. — Cubrió su rostro con sus manos, era obvia su inocencia, el chico nunca fue consiente de la mierda en la que se metió. — Niño, ¿tienes donde quedarte? — Quito las manos de su cara y con la cabeza gacha solo negó repetidas veces. — Sube al auto, te quedaras en mi casa hoy. — No contesto absolutamente nada y solo camino hasta el auto para después entrar en él y yo lo seguí, encendí el auto y  nos fuimos de allí.

Era totalmente impresionante que mantuviera la boca cerrada, de las pocas veces que tuve el disgusto de estar con él, era la primera vez que no tenía algo tonto para decir. El chico se envolvió con el mundo de Guzmán por una razón muy noble después del todo, pero tomo una decisión muy tonta pensando en que su familia no estaría involucrada mientras él no la mencionara, tenía la mentalidad de un adolescente a pesar de que comenzó a cargar con una enorme responsabilidad desde muy pequeño por lo que podía ver. Tenía entendido que era el menor del todos los que trabajábamos internamente para Guzmán, pero después de todo lo que él tenía a su cargo no era un simple trabajito que cualquiera pudiera realizar, deshacer cuerpos con químicos requería de mucho esfuerzo y precisión. Giré mi cabeza para verlo y pude notar lo mal que estaba, tenía su mirada perdida hacia la calle y su cuerpo estaba casi hecho ovillo sobre el asiento, me daba lastima verlo en ese estado, pero tener conversaciones emotivas sobre los problemas de los demás era algo que a mí no se me daba.

Llegamos a mi casa y estacione el auto para después bajar, el chico solo se limitó a imitar mi acción y caminamos hasta la puerta de mi casa. Busqué las llaves de mi casa dentro de los bolsillos de mi pantalón hasta que las encontré y abrí la puerta.

— Adelante. — Le indique que entrara y el así lo hizo, después entre yo y me encargue de asegurar la puerta de la entrada. — En la parte de arriba hay varios cuartos, toma el que gustes. — Me gire para después darme cuenta de que él ya se había acostado en uno de los sofás y se había quedado dormido.

Me pareció impresionante que en cuanto entro solo se acostó en el sofá y termino totalmente dormido. Sin otra cosa que hacer, subí las escaleras y me dirigí hasta mi habitación para tomar un poco de ropa y unas toallas para poder darme un baño. Una vez que termine de asearme me cambie y baje por un poco de agua. Al entrar a la cocina pude ver a alguien parado en medio de la oscuridad y con la cabeza gacha, supuse que era el morocho.

— Pensé que ya estabas dormido. — Encendí la luz de la cocina y cuando regrese la mirada a donde estaba la silueta ya no había rastro de ella.

Una sonora carcajada resonó en toda la casa y seguido de eso el foco de la cocina se reventó dejándome en total oscuridad, corrí hasta donde estaba el chico y el seguía dormido. Mi garganta se había secado y mis manos sudaban sin control, subí corriendo las escaleras, pero al final de ellas allí estaba la silueta, me detuve en seco y seguido de eso el sonido de un arma siendo disparada me aturdió por completo y la silueta desapareció.

Hola mis hermos@s lector@s, que les esta pareciendo la historia. Espero de todo corazón que les guste este nuevo capitulo con un poco de la historia de Zayn.


Bueno chicas, también quería comentarles que estaré actualizando cada 15 días o tal vez menos, siempre y cuando ustedes me presionen para que actualice. No olviden que su comentarios me inspiran mucho.

Los quiero a todos, que lo disfruten.

Los Demonios De Mi PasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora