Capítulo 10

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Tampoco puedo decir que después de Simón nunca me enamoré, claro que me enamoré. Es normal, ¿no?

Dos años después de lo de Simón, también en Mayo, hice un crucero con mi familia.
Ahí conocí a William y daría lo que fuera por estar con él, pero la vida es así. Somos hechos de momentos y mientras que a veces estamos momentos largos en la vida de alguien otras veces lo estamos momentos cortos, muy cortos.
Estuve una semana con él, todo fue muy lindo y mágico pero jamás lo volví a ver. Claramente tengo su número y sus redes sociales pero por cosas de la vida ya apenas nos escribimos.
Supongo que así es como funciona esto de la vida. Las cosas no siempre son como quisiéramos que fueran.

1 de Mayo de 2016
Entré en el gran barco que sería mi casa durante una semana y todo me parecía demasiado hermoso para ser verdad. Yo y mi familia nos dirigimos a las tres habitaciones, cada una al lado de la otra. Una para mis padres, una para mi hermana y mi cuñado y la tercera para mí y mi sobrinito.
En cuanto llegamos  a la habitación leí el itenerario del primer día en crucero para enterarme de todas las actividades y desempaqué las maletas.
- Bueno mami, mis maletas ya están listas.
- Ok, perfecto. ¿Qué vas a hacer?
- Am, no sé. Tenía pensado ir a una habitación llamada Living Room.
- ¿Qué es cariño? - preguntó mi padre dejando lo que estaba haciendo para escucharme con atención.
- Es como una especie de Club para los jóvenes de 12 a 17 años.
- Ah, suena divertido. ¿Y que harán ahora?
- Aquí dice que es apenas un Meet & Greet, o sea que es apenas para conocernos un poquito.
- Ok, perfecto. Nos vemos para comer, ¿vale?
- Vale, papi. - le abracé, abracé a mi madre y con eso salí de la habitación.
Subí por las escaleras despacio pues aún tenía tiempo, visité donde están los deportes y observé unos chicos jugando baloncesto. A la hora exacta que ponía en el itenerario estaba en la puerta esperando.
Entré y comenzó la diversión. Todos eran muy simpáticos y graciosos. A cada minuto había algo para hacernos reír y se sentía bien estar ahí.
- Te toca. - dijo el responsable dándome un micrófono - Nombre, de donde vienes, edad y algo que te haga especial.
- Hola, me llamo Bella. Soy española y tengo 16 años. Am, no soy especial pero supongo que puedo decir que soy adoptada, algo que para mí es magnífico en verdad...
Siguieron con las presentaciones y casi nadie sabía que decir.
- Sois unos aburridos. Venga chicos, hagamos otro ejercicio de conocimiento. Elegiré grupos de dos en dos y tendréis 10 minutos para saber tres cosas que hagan especial a la otra persona y después tendrán que decírnoslo a los demás.
Empezó a apuntar con la mano a cada grupo hasta que apenas quedé yo y un chico en la otra punta de la sala.
- Bueno, por último la chica española con el chico de Nueva Jersey.
Miré el otro lado de la sala en busca del chico y me deparé con unos hermosos ojos azules observándome. Sonrió y sonreí. Nos acercamos.
- Hola, soy William.
- Hola, yo Bella.
- Mucho gusto Bella. - sonrió tímidamente - Dijiste que tenias 16 años, yo también.
- Que bien. Mmm - ninguno de los dos sabía que decir - esto va a ser difícil.
- Jajaja. Si. Bueno dime tres cosas especiales en ti.
- Soy adoptada, ya lo dije, amo cantar y ammm quiero ser psicóloga.
- Ala. Creo que eso me bastará. Pues yo... ammm... no lo sé.
- Jajaja. ¿Qué te gusta hacer?
- Soccer. Fútbol.
- Okkkk... como todos los chicos. ¿Qué más?
- Viajar y tocar el piano y el violín.
- Eso es bueno. ¿Alguna locura? En plan... ¿eres muy fan de algo?
- Siiii. Star Wars. Me encanta.
- Vale, perfecto. Creo que eso nos bastará.
Seguimos hablando y después escuchamos a los demás chicos y chicas, uno a uno, diciendo las tres cosas de la otra persona.
- Os toca. Venid aquí. - nos miramos con vergüenza - ¡Venga! Dejen la timidez.
- Bueno, ammm. Como dije antes soy William. Mi compañera es Bella y las tres cosas que descubrí son: es adoptada, quiere ser psicóloga y ama cantar.
- Uuu. Que bien. Cántanos algo Bella. - dijo el responsable haciendo que me sonrojara.
- ¿Yo? Amm... Nuuu.
- Venga. Si es tu pasión tienes que poder hacerlo.
Empezaron todos a gritar para que yo cantara hasta que me decidí a hacerlo. Agarré con fuerza el micrófono, cerré los ojos un segundo y canté la primera canción que me vino a la cabeza "When I Was Your Man" de Bruno Mars. No sé por qué canté esa canción si sé cuánto me duele pronunciar cada una de sus palabras pero es mi canción favorita y significa mucho para mí.

Letra traducida al español de la canción:
La misma cama, pero ahora parece un poco más grande,
nuestra canción en la radio, pero no suena igual,
cuando nuestros amigos hablan de ti,
todo lo que hacen es destrozarme,
porque mi corazón se rompe un poco
cuando oígo tu nombre.
Todo suena como: oooooh
Demasiado joven, demasiado tonto para darme cuenta,
que debería haberte comprado flores,
y sujetado tu mano.
Debería haberte dado todas mis horas,
cuando tuve la oportunidad,
llevarte a todas las fiestas,
porque todo lo que querías era bailar.

Cuando terminé ese trozo de la canción una lágrima se me escapó, no pude terminarla así que simplemente me obligué a mí misma a sonreír, haciéndoles pensar que ya había acabado. Todos me aplaudieron y William se acercó a mi y me dijo al oído:
- ¿Estás bien?
- Si, si. - limpio la lágrima.
- Amm... Ok.
- Muy bien Bella. Cantas genial. Deberías cantar otros días aquí para nosotros. Ahora dinos, ¿qué cosas hacen a Will especial?
- Le encanta el futbol y viajar, es un loco fan de Star Wars y toca el violín y el piano.
- Muy bien, estáis los dos muy bien metidos. - todos se ríen menos nosotros dos que no llegamos a entender muy bien el chiste.
- Bueno Will - dice el responsable dándole un par de veces con la palma de la mano en la espalda, bromeando - ¿qué te pareció la hermosa amiga que hice por ti?
- ¿Eh?
- Jajaja. Él se hace el tontito, ¡diles la verdad! Me habías dicho para juntarte con ella. - nos picó el ojo y William me miró diciendo que no.
El tiempo todo fue así: juegos, bromas y tonterías. A cada rato venía un chico o una chica y decía alguna tontería a lo:
"Bella, dices que eres algo loca, ¿sabes quién también lo es? William lo es."
Todo el tiempo estuvieron intentando juntarnos y lo consiguieron.
Nos caímos súper genial y ese mismo día salimos a pasear por el barco una hora antes de la que había marcado con mis padres para cenar.
Congeniamos perfectamente y su manera de hablarme, mirarme, sonreírme, todo era demasiado perfecto para ser verdad. Caminamos bajo la luna en el barco y vimos unos minutos de la película que pusieron en el gran televisor de la piscina.
Cuando faltaban 5 minutos para la cena él me acompañó a mi habitación, donde quedé en verme con mis padres.
Toc toc
- Hola Bella, llegaste a la hora exacta, para variar ¿verdad? Jajaja. - dijo mi hermana irónicamente.
- Siiii. Bueno Janny, este es William, mi nuevo ammm amigo, que de hecho acabo de conocer en el club ese de los jóvenes. Y William esta es Janny, mi hermana.
- Mucho gusto.
- Igualmente.
Janny se rió y me picó el ojo. Me conoce demasiado.
- Mamiiii - se escucha una hermosa y aguda voz detrás de la puerta - ¿Ya llegó la tia?
- Siiii. Ven Ethan.
- Bellaaaaa. - salió corriendo y se tiró a mis brazos - ¿quien eres tú? - dijo mirando al chico de los ojos azules.
- Hola pequeño. Me llamo William, soy un amigo de tu hermosa tia.
- Amm... - pensó dos veces si William le caía bien o mal - vale. Hola, ¿cómo estás? - felizmente enseguida le cayó bien.
- Ethan, quédate aquí con William, así lo conoces mejor, voy a por los abuelos. ¿Oki?
- Okiiii.
Fui a por mis padres a la otra habitación y les hablé sobre William. Pudieron ver el brillo en los ojos y enseguida me dijeron que lo buscara. Los presenté y cuando quise darme cuenta ya estábamos los 7 comiendo en una gran mesa del restaurante buffet del barco.
En cierto momento me encontré a mi misma imaginando una vida así de perfecta. Porque, aunque apenas lo conociera, él encajaba perfectamente con todo. Incluso con mi familia.
Me sentía tan bien. Todo era tan bello. Y por primera vez en dos años no estaba pensando en Simón.

En ese momento pude jurar que era feliz, aunque no estuvieras conmigo Simón.

Un momento define una vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora