Mi madre me pidió que fuera a hacer la compra y me dio una lista.
Camino entrando en el supermercado leyendo la lista. Hago un esquema mental de mi recorrido y empiezo cogiendo cosas y colocándolas en el carrito.
En cierto momento me pongo de puntillas para intentar alcanzar algo cuando un chico morenito con ojos color miel, súper alto, se acerca a mí y me alcanza los dichosos cereales, los que jamás podría haber alcanzado sin su ayuda.
- Muchas gracias. Soy bajita, lo sé. - sólo dije en voz alta lo que él estaba pensando.
- De nada, fue un placer. Un poco bajita si eres, la verdad. Pero eso es bueno. - dijo sonriendo tímidamente.
- ¿Bueno? ¿Ser bajita? ¿En qué universo paralelo? Jajaja.
- No estoy bromeando. Se ve muy bonito que una chica sea bajita, no sé cómo explicarlo pero se ven muy monas así...
- Jajaja. Bueno...puessss muchas gracias. - intenté no seguir la conversación.
El chico sonrió y yo me alejé de él.
Era bastante guapo si soy sincera...pero no lo conozco y, además, no me intereso mucho por los chicos.
Te estarás preguntando por mis motivos para ser "anti-noviazgos" a esta edad así que te lo explicaré.
Flashback
Domingo, 13 de Octubre de 2013, por la mañana. Recibo un whatsapp de una de mis mejores amigas:
"Te necesito. ¿Nos podemos ver?"
En cuanto lo leí me arreglé para salir y fui a su casa.
- ¡Sara!
- Bella... - me abrazó rompiendo en un mar de lágrimas.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué estás llorando?
- Lo descubrí. Tenía razón. - empezó a hablar tan rápido como un trueno, lloraba y hablaba mientras caminaba por su casa de un lado a otro - Tenía razón y él me mintió en la cara. Lo sabía, sabía que algo no iba bien y lo descubrí. Pero duele... duele mucho y preferiría no saberlo, no haberlo descubierto. Ahora nada volverá a ser como antes. Y no puedo más...
- Sara, tranquilízate. Respira hondo. - respiró hondo, se secó las lágrimas mezcladas con rímel con la manga de la camiseta y me escuchó atentamente - ¿Qué estás diciendo? Explícate mejor, no estoy entendiendo nada.
- ¿Recuerdas que te había dicho que algo iba mal con Dylan? - suspiró para tranquilizarse.
- Si.
- Fuimos al cine y todo iba bien. Quería pasar tiempo con él para averiguar por qué últimamente estaba tan distante. Le pregunté varias veces y me dijo que nada, que sólo estaba cansado y que últimamente tenía demasiada tarea. Me pidió perdón y me besó. Me lo creí, si te soy sincera me lo creí. Ya sabes cómo es Dylan...
- Es muy bueno convenciendo.
- Si... Durante la película estuvo demasiado pendiente del móvil y en cuanto terminó la película me dijo que se tenía que ir. Me dijo que su padre lo necesitaba... - empezó a sollozar como una niña pequeña llorando y mi estómago se encogió preparándose para lo que venía.
- ¿Y qué pasó?
- Se apresuró a llevarme a la entrada del centro comercial y se despidió de mí, me vio alejándome y volvió a entrar. No sé por qué pero lo seguí por el centro comercial... Se fue directo a la entrada del cine otra vez y... - hizo una pequeña pausa - ahí se encontró con una chica guapísima.
- Ala... No sabes como lo siento Sara.
- Lo confronté y ¿sabes qué hizo?
- ¿Qué?
- Negó conocerme. Me llamó loca y empezó a gritar hasta que le enseñé algunas fotos nuestras y los mensajes a la chica. Ahí lo admitió y la chica salió disparada del centro comercial.
- Bueno, hiciste bien.
- Lo peor es que cuando ella se fue él vino a pedirme perdón, ¿sabes?
- ¡Por Dios! ¡Qué estúpido!
Fin del Flashback
Habían sido novios durante 2 años, Sara me lleva tres años, y él no sólo la traicionó sino que en cuanto se dio cuenta de que había perdido a la otra chica quiso volver con Sara.
Hoy en día la gente es así, siente la necesidad de querer a alguien y de tener a alguien como novio o novia y eso llega a ser más importante que todo lo demás, incluso más importante que el verdadero amor. Nadie lleva las relaciones en serio, lo ven como un simple hobbie, o pasatiempo, y cuando ya no te necesitan se olvidan de ti.
Yo no quiero eso. No quiero un novio sólo para no sentirme sola o para sentirme "querida". Tampoco quiero un novio para poder decir que lo tengo. No quiero que jueguen con mis sentimientos ni, mucho menos, jugar con los sentimientos de otros. Básicamente no quiero una relación porque sé que saldría muy herida de ella y porque los motivos para tener novio, hoy en día y en adolescentes, no son los correctos, no es por amor de verdad. Prefiero esperar, conocer bien a mis amigos y a todos los chicos que me rodean y cuando esté segura de que es él, entonces tendré novio.
Seguí con las compras y de vez en cuando volví a tropezarme con el chico alto, de ojos color miel. Siempre me sonreía tímidamente.
Cuando por fin ya había completado mi lista de compras me dirigí a las cajas. Busco con la mirada la que está más vacía, o mejor dicho menos llena, y me decido en una.
Mientras espero, veo al chico alto acercándose con algo de prisa, se coloca justo detrás de mí en la cola con apenas 4 artículos: una Coca Cola, una caja de huevos, un pack de 3 Kinder Bueno Blanco (mi favorito) y una cajita en forma de corazón de chocolates.
Fui poniendo las muchas cosas del carrito en la caja y el chico me ayudó, aunque yo no se lo había pedido. Guardé las cosas en las bolsas y volví las bolsas al carrito. El chico pagó sus cosas y corrió en mi dirección para alcanzarme.
- Amm, ¿quieres que te ayude a llevar las bolsas?
- Nah, yo puedo sola. De todos modos, gracias.
- De nada, oye mmm. Sé que va a sonar raro pero...¿te gustan? - señaló con su mano a la cajita en forma de corazón.
- Mmm, si te soy sincera no me gustan mucho los chocolates.
- Oh, vaya. Lo siento.
- El único que me gusta es el Kinder Bueno Blanco. - sonreí.
- Ala, pues perfecto, toma. - guardó el corazón en la bolsa y sacó un Kinder Bueno para él y uno para mí - También son mis favoritos.
- ¿Si? La crema de dentro es...
- ...es una delicia. - completó mi frase interrumpiéndome de la manera más dulce que podría existir - Es algo de otro mundooo.
- Exactooo. Yo siempre lo digo aunque mi hermana dice que estoy loca y mi madre me llama exagerada... Oh, vaya, ya te estoy contando mi vida. Jajaja.
- Sin problema. Puedes seguir... - hubo un silencio durante un segundo, estaría pensando qué decirme - Sé que no te conozco y todo esto es algo raro pero...¿me das tu número?
Me lo pensé una vez, dos veces y tres veces. No lo conocía pero parecía ser un buen chico. No sabía si decirle que si, porque fue muy simpático, o que no, porque podría ser un psicopata, así que contesté lo que cualquier adolescente contestaría. ¿No?
- ¿Cómo sé que no eres un psicopata?
- Uff, esa es la peor pregunta que me podrías haber preguntado. En parte sí que lo soy porque ya te vi en este mismo supermercado un montón de veces.
- O sea que me llevas observando...
- Unos meses. - sonrió lleno de vergüenza.
- ¿Cómo sé que eso no es mentira?
- Puesss, por ejemplo, sé que siempre que vas a comprar cereales dudas entre comprar los que te gustan, los chocapic, o los de marca blanca pero siempre terminas comprando los chocapic porque la diferencia es muy poca.
- Jeje, es verdad.
- Entonces, ¿qué me dices? ¿Me das tu número?
- Mmm, no. - su sonrisa rápidamente hizo lugar a una sonrisa forzada que demostraba su tristeza - Haremos lo siguiente: cada vez que nos veamos te daré un número. - volvió a sonreír.
- Vale, perfecto. ¿Hoy me darás el primero?
- Si. Venga apunta mi nombre. Me llamo Bella.
- ¿Bella? Yo me llamo Thomas, pero puedes llamarme "Bestia".
- Pues no lo aparentas para nada. Jajaja. Un placer, Thomas.
- El placer es todo mío. - me hizo una media reverencia y me besó la mano causando que los dos nos riéramos.
Le di el primer número y nos despedimos.
En verdad ya me había fijado en él una vez, pero jamás pensé que me estaría observando. Siendo sincera, sus ojos eran inconfundibles. No eran ni marrones ni verdes, mucho menos eran azules. Eran de un color que jamás había visto en mi vida, eran amarillos, del color de la miel, dulce e intensa miel.
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Un momento define una vida
Romance"- Todo mejorará. ¿Me escuchas? Todo mejorará y saldremos de esta juntos, como siempre hicimos. ¡Por favor! - Escúchame Bella. No puedo más, no puedo ni quiero. Hoy terminaré con todas las libretas de historias tristes y dibujos deprimentes. Hoy r...
