Martes. Una vez más hice mi rutina. Me alisté y me dirigí al colegio. Como todavía tenia bastante tiempo fui a pie. Pasé delante del Starbucks y me decidí a comprar un café. En cuanto entro veo al chico que había conocido en el mismo café, en Nueva York, y le sonrío.
- Eyy. Hola Bella.
- Hola. ¿Qué haces aquí a esta hora? ¿Te pasas la vida en el Starbucks?
- Pues si, paso la gran parte mis días en un Starbucks. Pero hay una explicación muy buena para ello.
- Soy toda oídos. - dije mientras esperaba en la cola para pedir, justo al lado de su mesa.
- Soy escritor. Siempre vengo a un Starbucks, me pido mi bebida y escribo. No sé por qué pero aquí es donde tengo más inspiración.
- Ah, muy bien. ¿Y también tienes la costumbre de hablarle a las chicas nuevas que ves?
- Jajaja. No, que va. Contigo hice una excepción.
- Claro. Y lo dice el chico rubio, de ojos azules, que se pasa la vida en un Starbucks. - nos reímos.
Pedí mi café y me intenté despedir.
- No te vayas, ammm... ¿Dónde vas? ¿Te puedo acompañar?
- Voy a clase. Tengo 17 años, jajaja.
- Yo 19, estudié letras en bachiller y ahora solo escribo.
- Bueno, enserio me tengo que ir. Me gusta hablar contigo pero aún tengo una larga caminata, y todo porque no me apeteció ir en bus. Pero si quieres acompáñame.
- Vale. - guardó su MacBook en un pequeño maletín y me adelantó para abrirme la puerta - No quiero volver a verte salir de esta puerta sin mi.
- Jajaja. Bueno, ¿y te va bien como escritor? Dicen que es algo muy difícil de conseguir.
- Si, lo es. Pero mi abuelo y mi padre también eran escritores y tengo también en la familia un director de una editora...
- Ah, vale. Eso lo explica. A mí también me gusta escribir pero quiero ser psicóloga.
- ¿Ah si? ¿Psicóloga? ¿Algún motivo en especial?
- En verdad si... - hice una pausa pues no sabía si decirlo - Mi mmmm mejor amigo se suicidó. Y bueno mmmm no pude evitarlo así que me gustaría poder evitar que otras personas lo hagan.
No sé por qué me cuesta tanto decirlo, ya debería estar acostumbrada.
Tampoco es para tanto, ¿no? Es algo que yo presencié, es parte de mi, debería ser capaz de decirlo sin ningún problema. Pero no lo soy. Me duele mucho decirlo, aún siento un cuchillo apuñalándome al hablar de ese tema: suicidio.
Aún dueles demasiado, Simón.
- Oh.. Lo siento mucho.
- Nada. No te preocupes. Tarde o temprano lo sabrías. Así que...
- Bueno, al menos confiaste en mí, gracias por hacerlo. - me picó el ojo - ¿Te gusta leer, Bella?
- Si. Muchísimo. En eso me parezco mucho a la Bella de "La Bella y la Bestia". Jajaja.
- No es solo en eso. - dijo subiendo las cejas - Bueno, tengo dos propuestas para ti.
- ¿Si? Dígamelo.
- 1º ¿Te gustaría leer mi libro? Necesito la opinión de una lectora nata.
- Me encantaría. Pero deberías saber que a veces soy un poco crítica. Jajaja.
- Perfecto, mejor aún. 2º ¿Te gustaría ayudarme a escribir?
- Ammm... ¿Estás seguro de lo que estás diciendo? Apenas me conoces. No sabes mi estilo de lectura ni mucho menos de escrita.
- Si, estoy seguro. Sé que te conozco hace poco pero ya me hago a una idea de como eres. Al ser escritor se aprende a observar bien todo al alrededor, y como de hecho esa es la profesión de mi familia me acostumbré a hacerlo. En Nueva York pude ver como te gustan los niños, en verdad se te dan muy bien, el amor que tienes por tu sobrinito es inmenso. Además, te olvidas de que el domingo estuve toda la tarde/noche contigo y conocí también a tus amigos. Pude observar cómo reaccionabas a cada cosa que te decían o que yo te decía. Pude ver quién de verdad era tu amigo o quien sencillamente apareció a la quedada. Pude ver que tienes un corazón de oro. Y si no es así es porque me equivoqué muchísimo contigo.
Por un momento me quedé sin palabras, este chico no sólo se le da escribir: tiene el don de las palabras. Su manera de expresarse era increíble y cada palabra que pronunciaba era perfecta. Hasta la entonación que le ponía a cada palabra hacia que esta se quedara dando vuelvas en la cabeza.
- Bueno.. Vale. Muchas gracias. Jajajaja.
- ¡Bien! Me alegro que lo aceptes.
- ¿Y de qué va el libro?
- Oh, eso todavía no lo puedes saber. Todavía es secreto. Jajaja. Pero mmm, ¿se puede saber qué exactamente pasó con tu amigo?
- Eso... "todavía no lo puedes saber". - copié sus palabras con un tono demasiado triste - Lo siento, creo que no estoy lista para hablar de ello. Además, no quisiera estropear el momento. - mis ojos se llenaron de lágrimas listas para una carrera de cual llegaría primero al suelo.
- Ok. Ningún problema. No te preocupes - me acarició suavemente el hombro reconfortándome - cuando estés lista me lo contarás. O me lo escribirás, como tú prefieras.
- Mmm... ok.
- Bueno, cuéntame algo sobre ti. Sobre tu vida. Me tienes intrigado, ¿quién es de verdad Bella?
- Pues soy apenas una española normal, una rarita más, a veces un poco nerd incluso.
- Jajajajaja.
- Fui adoptada a los 2 años y no sé nada sobre mis padres biológicos o de esos 2 años. Es como si ni hubieran existido para mí.
- Wow. Eso sí que es una buena historia. ¿Qué más? - sabía exactamente que decir para mantenerme hablando.
- Mi familia es venezolana y es principalmente compuesta por: mi padre Johnny, mi madre Jadellys y mi hermana Janny, que es una mezcla de los nombres de mis padres. Mi hermana está casada con Bruno, un italiano genial, y tiene a Ethan, mi sobrinito, que ahora tiene 3 años.
- Tú familia tiene pinta de ser magnífica.
- Lo es. Lo único que sé sobre mis padres biológicos es que me pusieron el nombre Karina Karen.
- Uuu. Qué bonito nombre. K al cuadrado.
- Siiii, yo suelo decir esoooo. - me animé bastante.
- Jajajaja. Por lo menos ya estás más alegre.
- Si, jajajaja. Y bueno, dicen que no podemos elegir la familia, apenas los amigos. Pero a mi la vida me dio la oportunidad de tener la mejor familia del mundo, aunque en verdad no la elegí pero me eligieron. - dije moviendo enérgicamente los brazos demostrando mi felicidad.
- Sin duda acabas de confirmar todo lo que pensaba de ti, eres una chica demasiado buena para ser verdad. Y, por cierto, tienes una historia muy bonita. Tú vida podría dar un libro.
- Jajajaja. Que va.
- Que si, lo digo enserio.
- Bueno, vale.
- ¿Y que más? ¿No tienes novio?
- Noppp. Soy algo así como contra los novios.
- Jajajajaja, tengo un presentimiento de que de eso también vendrá una linda historia.
- Ñeh, bueno... simplemente creo que los motivos para tener novio, hoy en día en los adolescentes, no son los correctos.
- ¿Cuáles crees tú que son los motivos?
- Hoy en día tener novio es un simple hobbie, o pasatiempo, y cuando ya no te necesitan se olvidan de ti. La gente solo tiene novio, o novia, para no sentirse sola, para sentirse especial y querida, solo tienen una relación para poder decir que la tienen.
- Me gusta tu punto de vista. ¿Y cuáles son, entonces, los motivos correctos para ti?
- Amor de verdad.
- ¿Crees que eso existe?
- Si, lo creo.
- Bueno, explica tu teoría. ¿Qué te lleva a creer en el verdadero amor?
- Mis padres, sobretodo. Se aman demasiado. Claro que también se molestan de vez en cuando, son imperfectos. Pero siempre se aman, siempre están pensando el uno en el otro y con tan solo verlos se ve el amor. Además también está Janny y Bruno, aún después de tener a Ethan se aman como antes, aún tienen esa hermosa mirada que suelen tener los novios. No pienses que soy ingenua, no lo soy, sé que nada es perfecto pero dentro de la imperfección existe algo de perfección.
- Que bonito. Y tú aún dudabas si yo estaba seguro en querer tu ayuda para mi libro.
- Jajaja.
- Sigue, sigue.
- Bueno... y...
- Dime, sin problema.
- Yo también encontré el amor verdadero, o eso creo.
- Oh... ¿Quién?
- Como todos lo conocen: el chico triste que se suicidó.
- Ah... Lo siento.
- No lo sientas. Estoy bien. - me obligué a sonreír.
- Bueno y ¿no te gustaría saber quiénes son tus padres biológicos?
- Pues, no sé. Es algo que no pienso mucho, la verdad. Mi familia ya es perfecta, ¿para qué complicarlo todo? Además es algo imposible. No me dejaron ni una pista.
- Buenoooo... la parte de imposible...
- ¿Qué? Dime.
- Soy informador en un par de periódicos muy influyentes en NYC. Tengo mis contactos.
La verdad es que nunca había pensado de verdad en conocerlos.
¿Qué te parece Simón? ¿Los busco?
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Un momento define una vida
Romance"- Todo mejorará. ¿Me escuchas? Todo mejorará y saldremos de esta juntos, como siempre hicimos. ¡Por favor! - Escúchame Bella. No puedo más, no puedo ni quiero. Hoy terminaré con todas las libretas de historias tristes y dibujos deprimentes. Hoy r...
