Mensaje por mensaje, frase por frase y palabra por palabra, terminamos hablando todo el día. Claramente en algunos momentos tardaba en contestarme y en algunos momentos yo tardaba en contestarle a él, pero en ningún momento paramos de escribirnos.
Me parece completamente impresionante lo lindo que se siente hablar con alguien que te entiende. Pero no en plan "le gusta mi estilo de música". No me refiero a ese "entender". Él me entiende profundamente, incluso entiende lo que ni yo entiendo de mi. Entiende lo que pienso de las amistades, del amor, de la distancia. Entiende mi dolor, mis miedos y mis defectos.
Me entiende...
En tan poco tiempo llegué a conocerlo más de lo que conozco a personas que veo todos los días. Llegué a apreciar cada defecto y cada virtud suya.
Sé que es muy temprano para decirlo pero le quiero.
¿Y si él no siente lo mismo, Simón? ¿Y si no me quiere? ¿Y si soy solo una amiga más?
En verdad no puedo quejarme de que me haya ilusionado, ni de lo contrario. En todo momento dejó bien claro que últimamente no hablaba con nadie más y, además, siempre fue muy lindo conmigo pero igual no sé...
¿Y si él es sencillamente así? ¿Y si es lindo sin querer? ¿Y si es así con cualquiera? ¿Soy yo "cualquiera" para él?
Las dudas y los miedos se apoderaron de mi, tengo demasiado miedo a sufrir otra vez. Tengo miedo a aferrarme a una persona y que esta desaparezca de mi vida.
Hay muchas cosas increíbles en el amor a distancia, cosas que jamás me había dado cuenta.
Por ejemplo:
¿Saben esa frase muy conocida que dice: "La atracción mental es mucho más fuerte que la física. De una mente no te libras ni cerrando los ojos."?
Pues así es: es verdad. En serio eso pasa. Y sobretodo en el amor a distancia donde no existe el contacto físico, apenas una foto de vez en cuando es lo que te alegra la vista.
Aún no me atreví a pedirle fotos así que solo le vi en su foto de perfil y lo interesante es que me da igual. Eso es lo bonito. La atracción que siento es puramente mental... ni cerrando los ojos me olvido por un segundo de él.
Todo lo que sé de él me fascina, me encanta, me enamora.
Solo tengo miedo a que él no sienta lo mismo.
Y así, hablando cada momento del día, una semana pasó volando.
Poco a poco nos fuimos conociendo y a día de hoy puedo decir que no puedo pasar un solo día sin hablar con él.
Anthony es lo primero que me viene a la mente al despertar y lo último antes de dormir. Lo primero que hago todos los días es mirar mi móvil, leer sus lindos mensajes de "buenos días" y desearle buenos días a él. Sus mensajes... sus mensajes me dan fuerzas para todo.
Lo siento Simón. Ya apenas me acuerdo de ti...
Últimamente no pienso mucho en Simón. Por un lado es muy lindo estar feliz, ser feliz, no deprimirme a cada segundo del día pensando en alguien que ya no está, ya no existe.
Se siente bien pero... por el otro lado siento que le estoy traicionando.
Él era el amor de mi vida. Él era el único para mí.
Era...
Pero al final, ¿cómo olvidar a alguien que te dio tanto para recordar? ¿Cómo olvidar a alguien que hizo parte de tu vida más de 10 años? ¿Cómo olvidar a la persona que te hizo ser quien eres?
Supongo que jamás lograré olvidarlo por completo pero al menos ahora siento que si podré pasar página.
A cada día que pasa se nota más lo que sentimos el uno por el otro. A cada rato se nota que nos gustamos pero ninguno de los dos se atreve a decirlo directamente. Aún no... aún no es el momento.
Por mi está bien, me gusta como están las cosas. Me gusta poder contar con él todos los días aún sabiendo que solo somos amigos. Me gusta...
Pero siendo sincera: si me pidiera ser su novia le diría que si sin pensarlo, sin dudarlo ni un solo segundo. Al igual que cuando me pidió mi número se lo canté sin pensarlo...
Siendo aún más sincera: espero que lo haga, quiero que lo haga, deseo que lo haga. Por muy en contra de los noviazgos que esté: me encantaría ser su novia.
Y aunque no llegamos ni a ser novios, Simón, sé que hubieras sido el mejor novio del mundo porque sin duda eras el mejor chico del mundo.
Sé qué habría sido feliz con él, con Simón. Pero no con el Simón de sus últimos días, ese no... Me refiero al Simón de verdad, el que de verdad me quería, mi mejor amigo, el chico que no pensaba en quitarse la vida... el chico que no lo haría.
Sé que hubiera sido feliz con el. Sé que si el siguiera vivo, y psicológicamente sano, seriamos novios, nos casaríamos, tendríamos hijos, nos haríamos nuestra propia familia, nuestra propia vida... Sé que habríamos sido felices.
Pero ya no podemos. Sé fue. Todos esos sueños no pasarán, al menos no con el.
Anthony me devolvió la esperanza, la esperanza de tener todo eso y más. Y para ser sincera, por mucho que me duela decir esto, me parece que Anthony hasta consigue ser mejor que Simón.
Si, en varios aspectos es mejor.
Es más lindo, más sincero, más dulce y más cariñoso. Me hace feliz, me dice siempre lo que quiero escuchar en el momento en que lo quiero escuchar. Sin duda es lo mejor que me ha pasado.
Lo siento Simón...
Claramente Simón era todo eso. Antes. Antes de empezar con sus bajones. Antes, cuando aún era feliz con tan solo tenerme.
En verdad... solo espero que Anthony nunca cambie.
Sueño
Sin siquiera saber el porque me hallo a mí misma llorando desconsoladamente. Estoy en una azotea, sentada en la orilla del rascacielos. Puedo ver entre lágrimas las fuertes luces de la cuidad. Es de noche, hace un silencio ensordecedor. Lloro sin poder parar hasta que me doy cuenta de que unas manos calientes acarician mi espalda. Lo reconozco enseguida solo por su manera de tocarme. Simón.
- Bella, ¿estás molesta? ¿Conmigo? ¿Por lo que te hice?
- ¿Molesta? No... no estoy molesta. - dije en llantos - estoy destrozada. - grité.
Limpio mis lágrimas con mi mano y veo el rímel en esta. Miro a Simón directamente en los ojos y su cara demuestra sorpresa total. No sabe qué decir o que hacer... y de repente su cara se transforma en tristeza absoluta, incluso con una pizca de arrepentimiento.
- Lo siento Bella.
Al pronunciar estas últimas palabras se desvanece y yo me despierto con el sonido de mi alarma.
Fin del sueño.
Fue apenas un sueño. Solo uno más... de tantos que ya tuve. Y lo que me parece increíble es que después de tanto tiempo, incluso después de conocer a más personas, él siga en mi mente a cada rato.
Por mucho que intente huir de su recuerdo siempre aparece en los peores momentos.
Y es que así es: un momento define una vida. Ese momento, el suicidio de Simón, definió la mía.
Pero no puedo dejar que condicione toda mi vida. Es normal que me duela... fue un día muy traumático, pero ya está. Eso es todo. Está en el pasado y ahí se debería de quedar.
Necesito seguir con mi vida. ¿Y que mejor manera de hacerlo que dejarme enamorar? ¿Que dejarme ser feliz?
Así es Simón, necesito seguir adelante y como tú ya sabes muy bien: siempre consigo lo que me propongo. Pasaré página...
"Anthony. Anthony. Anthony.
Tú nombre, las 7 letras que componen tu nombre, está en mi mente las 24h del día.
Tú... no puedo olvidarte. Y es que incluso cuando pienso en Simón me vienes tú a la mente. Te quiero... ¿sabes? Te quiero, te prefiero, te necesito y te deseo.
Te quiero, como nunca quise a nadie. Te prefiero, ante todo. Te necesito, para vivir. Te deseo, aquí conmigo.
Y es que a pesar de que solo nos conocemos por móvil en poco tiempo pude darme cuenta de lo maravilloso que eres. Y si... puede que esté muy equivocada y al final resultes ser diferente de lo que yo pensaba pero no me importa. Te amaré, incluso a tus defectos los amaré.
Solo dime que me quieres y te juro que jamás me iré de tu vida."
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Un momento define una vida
Romansa"- Todo mejorará. ¿Me escuchas? Todo mejorará y saldremos de esta juntos, como siempre hicimos. ¡Por favor! - Escúchame Bella. No puedo más, no puedo ni quiero. Hoy terminaré con todas las libretas de historias tristes y dibujos deprimentes. Hoy r...
