Hice las compras con Andrés mientras hablaba con Levi, no me sentía tan bien hace mucho tiempo. Yo y Levi nos pusimos al día y de repente parecía que todo estaba bien, estaba yo y mis dos mejores amigos y se sentía bien.
Solo faltas tú, Simón.
Quedé con Levi para ir a visitar a Noah a las 7:30 p.m. (después de que ella cenara) y volví con Andrés a casa.
Enquanto abrí la puerta de mi casa gritamos:
- Mamaaaa.
- Señora Jadellyyyyys.
- No te lo vas a creeeeer.
- Shhhhh. - nos mandó a callar y nos dimos cuenta de que estaba al teléfono - Claro que si cariño, pasa cuando quieras. Bella se quedará muy feliz. - se despidió de la misteriosa persona con la que estaba hablando y colgó el teléfono - Bellaaaa, ¡no te lo vas a creer!
- Jajajaja. Nosotros acabamos de decir eso, venga cuenta mama.
- Mark me llamó para preguntar si se puede pasar.
- Am.. ok. - Andrés y Mark no se llevan muy bien.
- Bieeeen. Pero eso no es para tanto, cuenta cuenta.
- Pero.. - hizo una pausa para aumentar la emoción - ¡Ya terminó vuestra canción!
- ¿Enserio? Alaaaaa. ¡Bieeeeeen! Por fiiiin.
A mi me encanta cantar, y a Mark tocar, la música lo es todo para mí y para Mark, quien toca todo tipo de instrumentos. Nos gusta quedar para escribir canciones y nos estábamos centrando en una que yo escribí la letra y como a él le gustó mucho compuso la melodía.
Él la estaba grabando con el piano, la guitarra y la batería, todo por separado, para ahora juntarlo todo en el ordenador. Quedamos en que en cuanto lo terminara vendría a mi casa para cantármela y así otro día la grabaremos cantando los dos.
Estaba esperando esto hace meses y ya casi se me había olvidado.
- Si, por fin. - dijo Andrés con poco o ningún interés.
- Estará llegando ya, él trae el ordenador y el micrófono, te la va a cantar para que después la memorices.
- Ok, perfecto, gracias mami.
- Ahora dime, mi amor. ¿Qué pasó?
- Me vi con Levi en el supermercado.
- Oh... ¿Estás bien, corazón?
- Si, eso es lo mejor, estoy bien. Estuvimos hablando un montón y... llegué a la conclusión de que no puedo separarme de él. Ya perdí a Simón, no quiero perder también a Levi.
- Ah, vale. Muy bien. Me alegro por ti.
- Pero también hay una mala noticia...
- ¿Ah, si? Dime.
- Noah está otra vez mal.. pero esta vez mucho peor.
- Ufff... ¡Como lo siento! ¿Hay algo que yo pueda hacer?
- Yo también lo siento muchísimo, ya quedé con Levi para ir a verla... quizás podrías hacer su postre favorito. ¿Te acuerdas cómo le encantaba tu tarta?
- ¡Siiii! Que buena idea, voy ahora mismo. - diciendo esto desapareció hacia la cocina.
Yo y Andrés hablamos unos minutos.
Triiiiiiiiiimmm
Corrí hacia la puerta y la abrí.
- Hola Mark. - nos saludamos con un abrazo.
- Hola Bella, ¿cómo estás? - dijo con su maravillosa y característica sonrisa.
- Bien, ¿y tú?
- También.
- Ya me dijo mi madre que terminaste la melodía así que ¡adelante! Cántanosla, a ver como quedó.
Fue encendiendo su ordenador y preparando el micrófono y las columnas. Andrés simplemente se puso cómodo en el sofá, me senté a su lado y él se acostó apoyando su cabeza en mis piernas.
Contorneé con mi dedo el hueso de su nariz causando así que se riera.
- Mal humorado. - dije bromeando.
- ¿Yo? Que va.
- Nuuu, el vecino. Jajajaja. Venga, no te pongas así. Escucha la canción, la escribí yo y quiero saber tu opinión.
- Ya está todo listo. - nos avisó Mark sonriendo y colocándose delante del micrófono listo para cantar.
- Venga.
Apenas había empezado la melodía y ya me había enamorado, la canción era 100% mi estilo (que por casualidad es el mismo estilo que Mark, por eso congeniamos tan bien), me encantaba cada nota, cada ritmo, cada segundo de la melodía.
Cuando empezó a cantar me quedé boquiabierta. Es cierto que ya había escuchado y cantado la canción varías veces (cuando la estábamos arreglando), pero escucharlo todo junto fue algo completamente diferente, sorprendentemente mágico, una explosión de sentimientos (todos ellos buenos) y su voz era tan perfecta, encajaba perfectamente con todo.
Por un momento me olvidé que esa era nuestra canción, parecía una canción digna de un premio. Una de esas canciones que escucho una vez en la radio y me enamoro completamente de todo en el mismísimo segundo.
Cada palabra que él cantaba movía con todo mi ser. Cada nota musical encajaba perfectamente con la siguiente y esta con la que venía después. Cada trocito de la canción era perfecto.
Hacia la mitad de la canción Andrés ya se había sentado bien en el sofá escuchando atentamente, y en cuanto la canción terminó empezó a aplaudir enérgicamente. Yo me levanté instintivamente, sin apenas pensarlo, y abracé a Mark.
- Me encanta, me encanta, me encanta. ¡Gracias!
- Es verdad, está hermosa. - admitió Andrés.
- ¿Verdad? - dije yo felicísima, corrí y me tiré encima de él y él me abrazó.
- Siiiii.
- ¿Gracias? ¿Por qué? Tú escribiste la letra, el mérito es todo tuyo.
- Claro que no. El mérito es todo tuyo. Una letra sin melodía es un poema, pero una melodía sin letra sigue siendo una canción.
Mark sin saber que decir me abrazó y me levantó en el aire diciendo:
- Nuestra primera canción. El mérito es de ambos.
Es verdad que quedábamos muchas veces para escribir, tocar y cantar pero esta era la primera canción que terminábamos, la primera de muchas espero.
- Ok. - sonreímos.
- Ammm... ¿Hola? - dijo Andrés algo incómodo después de unos largos minutos, provocando que Mark me bajara suavemente.
- Bueno, escucharé la canción un par de veces, la memorizaré y después la grabaremos.
- Ok, perfecto.
- ¿Qué hacemos ahora?
- No sé. Quedamos con Levi a las..
- ¿Eh? ¿Levi? ¿Qué me perdí? - preguntó Mark algo perdido.
- Me encontré con Levi en el supermercado.
- Oh... ¿estás bien?
- Si, si. Tranqui. Arreglamos todo. ¿Sabes? Llegué a la conclusión de que ya perdí a Simón, no quiero también perder a Levi.
- Si estás feliz con esa decisión, yo también lo estoy por ti Bella.
- Gracias Mark. La mala noticia es que la hermanita de Levi, Noah, está muy mal. Cancer. Así que quedamos con Levi para ir a visitarla dentro de mmm - miré el reloj de la pared - 2 horas. Pero...
- Pero - dijo interrumpiéndome una vez más- obviamente tienes que ir a arreglarte y seguro que mínimo una hora tardarás.
- Jajajaja. ¿Ves? Ya estás acostumbrado, ya ni te cuesta.
- Ya.
- ¿Vienes muchas veces por aquí, Andrés?
- Si, todos los días más o menos. Ya me acostumbré a la pesada esta.
- Ah...
- Buenooooo... - intervine.
- Ahora vas a decir que nos vas a dejar seguir con nuestra "animada conversación" y te vas. - tenía razón, iba a decir justo eso.
- Jajajaja. Me conoces demasiado.
Me arreglé mientras los chicos se quedaron hablando y cuando ya estaba lista, saliendo de mi habitación, me quedé un rato escuchando su conversación:
- Entonces... ¿vienes todos los días?
- Si, yo y Bella estamos en el mismo instituto así que casi siempre volvemos juntos. Si algún día no lo hacemos igual vengo a su casa porque 1º su madre cocina demasiado rico, 2º vivo cerca y 3º somos mejores amigos.
- Pensé que yo era su mejor amigo.
- Bueno, si. Lo somos los dos.
- Ok... Y ahora Levi volverá a serlo y seguramente se olvidará de nosotros.
- Que va. Bella no es así. ¿Sabes? Ella es la chica más perfecta que he conocido.
- Ya...
Al escuchar esto sentí como mi cara se sonrojaba.
- Oye, por cierto, cantas muy bien. Debo de admitir que me encantó la canción.
- Gracias.
- ¿Te preocupa mucho lo de Levi?
- Bueno... No sé. Algo si que me preocupa. ¿Y a ti?
- Si...
- Yo sólo no quiero que ella sufra más, no lo merece.
- Exacto. Lo mismo pienso yo. No entiendo como Simón fue capaz de suicidarse sabiendo lo que le haría a Bella. Es decir, ellos se conocían perfectamente y se querían... ¿no sabía él que le haría daño?
- Ya. Eso pienso yo muchas veces. Yo no lo haría, no sería capaz y más sabiendo el daño que le estaría haciendo. Pero bueno... no sabemos muy bien que lo llevó a hacerlo.
¿Por qué no pensaste en mí Simón?
Sé que no trata de mi, trata de como se sentía él y de como era su vida. Sé que él estaba muy mal psicológicamente pero sus últimas palabras siguen repitiéndose, como si de un eco se tratara, en mi cabeza:
"Te quiero y te querré hasta mi último segundo."
Él me conocía perfectamente, sabía adelantarse a todo lo que yo sentía, ¿no sabría también el inmenso daño que me haría? Quizás si lo sabía pero su dolor era mayor y insoportable, o quizás simplemente estaba tan mal que no le importé en lo más mínimo.
De cualquier modo, podrías habértelo pensado mejor, Simón.
Te echo de menos.
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Un momento define una vida
Dragoste"- Todo mejorará. ¿Me escuchas? Todo mejorará y saldremos de esta juntos, como siempre hicimos. ¡Por favor! - Escúchame Bella. No puedo más, no puedo ni quiero. Hoy terminaré con todas las libretas de historias tristes y dibujos deprimentes. Hoy r...
