Capítulo 12

20 4 0
                                        

A los 10 años tuve una crisis de identidad. Tenía tanto miedo a no pertenecer aquí, a esta familia, que terminé alejándolos. Pero eso: por mi culpa. Yo los alejé y todo por una estupida crisis de adolescente. Quería tanto saber quiénes eran mis padres biológicos que alejé a los que me adoptaron, a mis padres, los que de verdad me querían y harían todo por mi.
Cuando caí en mí misma vi lo tonta que había sido y desde entonces jamás volví a dudar de mi familia. Mi familia es esta. No importa de quién realmente vengo, todo lo que importa es quién me cuidó, quien me quiso y quién siempre estará aquí para mí.
Pero... ¿y si?
No sé... ¿Y si mis padres biológicos me quisiesen? ¿Y si no tuvieron otra elección? ¿Y si murieron?
Sé que eso no cambiaría nada. No cambiaría lo mucho que quiero a mis padres ni lo mucho que me quieren ellos a mi. Pero...
¿Y si les gustaba escribir igual que a mi? ¿Y si les gustaba cantar igual que a mi? ¿Y si eran como yo? A lo mejor al conocerlos me entendería un poco mejor. ¿No?

¿Qué te parece Simón? ¿Los busco?

- Y-yo jamás pensé en encontrarlos de verdad. Es decir... lo único que sé sobre ellos es el nombre que me pusieron.
- Bueno ya es un buen comienzo. Ya no es "nada". Jajajaja.
- No sé, Joel, no se siente muy bien hacer eso. Siento que si busco a mis padres biológicos estoy traicionando a mis padres adoptivos.
- No creo, Bella. Es completamente normal querer saber de dónde venimos.
- Yo...
- No se diga más, - dijo interrumpiéndome con una gran sonrisa - intentaré encontrar alguna información. Si se encuentra genial y si no: tampoco pasa nada. ¿Vale? Deja todo en mis manos.

Así fue como sin querer, o queriendo, acepté la ayuda de Joel para encontrar a mis padres biológicos.

Tengo algo de miedo Simón.

- Veamos tu físico, quieras o no es bastante importante. Además de ser bella - dijo riéndose y escribiendo en su iPhone - tienes los ojos marrones, tu piel es suavemente morena, no es ni clara ni oscura, y tu pelo también es moreno, un tono de marrón claro. - hablaba con tono de voz pensativo como si aquello fuera lo más importante.
- Acabas de describir a la gran mayoría de las chicas de todo el mundo. Jajaja.
- Bueno, solo estoy apuntando toda la información que tenemos de tus padres. Karina Karen - dijo murmurando mientras escribía.
- Eso es todo.
- Ok.
- Bueno, no. Todo no. Se me había olvidado que cuando me dieron en adopción yo llevaba una pequeña pulsera de oro. Pero a los dos años, cuando me adoptaron, ya la pulsera no me servía. Creo que aún la tengo guardada.
- Eso es genial. ¿Algo más?
- Tengo una especie de mancha roja de nacimiento aquí. - dije mostrándole la parte de dentro de mi antebrazo - Tiene forma de rosa si te fijas bien.
- Ala, si que eres el personaje Bella, de Disney.
- ¿Eh? Me lo dicen mucho pero ¿por qué lo dices?
- Rosa. Bella. Película. ¿No te suena?
- Ah... Si, es verdad. La rosa, jajajaja. Al menos esta no tiene pétalos que se van cayendo.
- Jajaja, cierto. Bueno, ¿eso es todo?
- Creo que si. Si me acuerdo de algo más te lo diré.
- Ok, perfecto. - guardó su móvil.
- Háblame de ti. - le tocaba a él hablar.
- Como ya sabes soy escritor, escribir es mi vida. Me encanta y es mi mejor manera de expresarme. Creo que cada uno tiene su vocación, su pasión.. Y sin duda la mía es escribir. Poder describir todo lo que veo, siento, huelo, toco, con palabras.. me parece algo increíble.
- Se nota lo mucho que te gusta... sigue.
- Soy de Nueva York pero me voy a mudar a Madrid.
- Ala. Pensé que solo estabas de vacaciones o algo.
- Ya había venido un par de veces porque mi mejor amigo vive aquí, pero esta vez me convenció a quedarme. Además me gusta estar aquí, me gusta Madrid, tiene mucha historia y cultura, cosas esenciales para escribir un buen libro.
- Me alegro mucho. ¿Y que me dices de novias, pillín?
- Jajaja. No tengo.
- Pffff, eso es imposible. Jajajaja.
- La tenía...
- Oh, ¿qué pasó? - mi sonrisa rápidamente desapareció.
- Justo un mes antes de la primera vez que te vi mi novia cortó conmigo. Con un mensaje de texto.
- Auch.
- Sep. Pero siempre hay un lado positivo, ¿no? Después de completar mi último libro estaba desesperado en busca de inspiración. Ni el Starbucks hace milagros. - ambos nos reímos - Cuando ella cortó conmigo pasé dos semanas sintiéndome fatal pero poco a poco fui recordándome a mí mismo quien realmente era, ¿sabes? Y volví a encontrarme, volví a tener inspiración.
- ¿Entonces tu nuevo libro es algo así de desamor?
- No y si a la vez. Es un libro lleno de emociones, drama, romance, dolor. Tiene de todo.
- No puedo esperar por leerlo. Jajaja.
- Lo harás, tranquila.
- ¿Y como se llamará el libro?
- Jajajaja. No seas curiosaaaa. Espera y lo verás. Cuéntame: ¿qué harás hoy?
- Puesssss, como cualquier martes: voy a clase, después me voy a casa y almuerzo, y después depende.. haré la tarea de clase y algunas tareas domésticas, si me sobra tiempo estaré con mis amigos.
- ¿Ahora mismo tienes mejor amigo?
- Si y no. Jajajaja. Tengo más que uno. Dos los conociste el domingo: Andrés y Mark.
- Si, me acuerdo muy bien de Andrés. Me cae demasiado bien, jaja. Mark... no me acuerdo.
- Mark es más "low-key". Más tranquilo y callado. Pero es muy dulce y se le da la música. Tenemos un grupo al que nos gusta llamar O&G. "The Ocean and the Girl".

A Simón le encantaba el mar, el océano, el agua. Sabía surfear muy bien y por ese motivo en Verano siempre estaba en la playa, siempre estaba en el mar, como si de un pez se tratara. A mi, por el contrario, no me gustaba mucho. Prefería estar en la toalla tomando sol y leyendo.
Aunque Simón siempre me convencía a ir con él, o si no lograba convencerme me recogía en brazos y me tiraba al agua.
Aún sonrío al recordar esos días. Al recordar mis falsos enfados que jamás servían de nada porque él siempre conseguía hacerme reír. Me acuerdo de como me subía a sus hombros y después me dejaba caer en el agua, siempre con cuidado para no herirme. Me acuerdo de como me salpicaba agua y de como siempre quería nadar hacia lo más lejos posible de la playa.
Su sonrisa entonces era demasiado bella y por eso siempre iba con el, para verlo sonreír. Verlo feliz era mi motivo de vivir.

Echo de menos tu sonrisa.

Por eso cuando yo y Mark tuvimos la idea de subir vídeos para YouTube nos pusimos ese nombre. Estábamos en la playa, los dos acostados en la misma toalla (grande lo suficiente), leyendo un libro cuando nos propusimos encontrar un nombre para nuestro dueto. Miré a mi alrededor y solo podía pensar en Simón, en lo mucho que le encantaba el mar: el océano.
Yo sigo prefiriendo tomar el sol en una toalla pero siempre intento disfrutar un poco del mar por Simón.
Algunos de nuestros vídeos son simplemente hablando, haciendo challenges o tags pero la mayoría son Covers de canciones famosas. Ahora que estamos escribiendo pensamos también subir nuestra propia canción pero eso es apenas un proyecto para un futuro.

- Que original y bonito el nombre. Jajajaja.
- Gracias. Amm.. sé que no tiene nada que ver con el tema pero, ¿tienes hermanos o hermanas?
- Si, tengo un hermano menor. Tiene 13 años.
- Ok, muy bien. ¿Otro futuro escritor?
- No creo, la verdad. Le gusta mucho dibujar y pintar. Seguramente será como mi madre, es pintora.
- Bueno, ya llegamos. Ese es mi instituto. - apunté con el dedo hacia el gran edificio en cristal delante de nosotros.
- Muy bien. Fue un placer caminar/hablar contigo. Yo volveré al Starbucks.
- Jajajaja, viciado. - nos reímos.
Entonces vi a Andrés corriendo en mi dirección, di dos pasos en su dirección pero en vez de abrazarme siguió adelante y tiró a Joel al suelo riéndose.
- ¡Joeeeeel!
- ¿Eh? ¿Hola?
- Ah, hola Bella. - se levantó y me saludó con dos besos.
- Amm, ¿qué acaba de pasar exactamente?
- Yo y Joel hablamos mucho por teléfono ayer, jajajaja. Ahora somos muy amigos.
- Ah, ok.
- Si, y Andrés me invitó a jugar con él en la XBox.
- Pues perfecto, queden los dos. Yo sé quién no va a comer las maravillosas arepas de mi madre.
- ¿Arepas? ¿Tu madre? ¿Hoy? Yo quieroooo.
- No, no, no. Estás muy ocupado jugando con tu nuevo mejor amigo. - bromeé.
- Vamossss, Bellaaaa. - se arrodilló.
- Jajaja, tontito. Tuve una idea. Comemos los 3 en mi casa y después nos vamos y jugamos los 3 en la XBox en tu casa.
- Ok, perfecto.
Dicho esto nos despedimos de Joel y Andrés me acompañó, como siempre, a la sala de aula.

Un momento define una vidaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora