Llegué a casa, guardé la compra y mi móvil empezó a sonar.
- Bellaaaa.
- Hola Andrés. ¿A que se debe esta felicidad tan repentina?
- A nada. A que estoy en tu puerta, jajajaja.
- Bah, pues ahora te quedas ahí.
- Noooooo.
- Jajajaja. Pareces un niñito.
- Bella, guapa y hermosa Bella, ábreme porfa.
- Dale. Jajaja.
Le abrí la puerta y le dejé pasar.
Andrés es uno de mis mejores amigos, nos conocemos hace unos 3 años y aún así parece que nos conocemos de siglos. No es de esos chicos que están locos con las chicas, en verdad es como yo: no le va mucho ese tema.
Es muy loco, extrovertido y divertido. Siempre parece estar feliz y es de esas personas que gusta tenerlas cerca porque te contagian su alegría. En verdad sólo yo conozco su lado triste... Resumiendo es muy buen chico y me encanta como amigo.
Vive cerca y por lo tanto viene a mi casa muchas veces, siempre que quedamos con amigos, como es el caso de hoy, viene primero a mi casa y de ahí nos vamos juntos.
- Bueno, ¿y qué hacías?
- Guardar la compra.
- Vale, te ayudo. - se puso a guardar las cosas conmigo - "Bella, chica normal de día y súper heroína de noche. Mientras aparenta guardar la compra está pensando en maneras de combatir el crimen." - dijo intentando imitar la voz de los comerciales.
- Jajajajajaja. ¿Qué dices? Mira que eres tonto, eh.
- Ya. Tú eres igual así que calla. - dijo mientras me tocaba la nariz con un dedo de forma divertida.
- Oye, Andrés. ¿Sabes que todavía faltan 3 horas para la quedada, verdad?
- Siiii, lo sé.
- ¿Y...?
- ¿Y qué?
- ¿Qué haces aquí?
- Chos vale. Que mala persona. ¿Me estás echando?
- Nuuuu. Solo preguntaba, jajajaja.
- No sé, sólo pensaba ayudarte en lo que sea que estuvieras haciendo. Y después podríamos ver tele o simplemente hablar. Como tú quieras...
- Ays, en el fondo yo te quiero, tú lo sabes. Jajaja. Después tendré que arreglarme y tal.
- ¿Arreglarte? ¿Para quéeee?
- ¿Enserio vuelves a lo mismo? Ya te dije miles de veces, antes de ir tengo que arreglarme, vestirme y maquillarme. Mi pelo está asqueroso.
- Tú pelo está hermoso. Bufff...pesada siempre con lo mismo.
- Ya. Jajajaja.
- Venga, vete a arreglarte.
- Primero tengo que..
- Yo guardo la compra y te ordeno el salón. - dijo interrumpiéndome - Tranqui. Ve.
- Bueno, vale. Graciassss.
Le di un pequeño beso en la mejilla agradeciendo que sea así, el mejor del mundo mundial, y me fui.
Me duché, me vestí y salí del baño aún con el pelo mojado. Entré en mi habitación, como siempre bien ordenada, y me encontré con un papel y una pulsera, justo de mi estilo: hermosa pero sencilla, en mi cama. Leí lo que decía en el papel:
"Una pulsera especial para una persona especial.
Gracias por ser la mejor amiga del mundo mundial."
Me puse la pulsera y admiré mi muñeca ahora hermosamente decorada. Corrí hacia Andrés y me tiré encima suyo abrazándolo.
- Graciaaaaaassssss. - grité.
- Jajajaja. De nada. La próxima vez que quieras echarme pensarás dos veces.
- Venga Andréssss. No te eché.
- Lo sé, lo sé. Pero quita de encima anda. Primero: pesas. Segundo: tú pelo está mojadooo.
- Ups. Sorry. Me voy a secármelo. ¿Qué te parece? ¿Lo aliso con la plancha o me hago rizos con espuma y difusor?
- Como quieras, te ves "Bella" de cualquier manera. Pero mejor alísatelo, para ser diferente.
- Vale. Ahora vuelvooooo.
Me alisé el pelo, me maquillé y finalmente salí de mi habitación. Cuando llego al salón me encuentro a Andrés durmiendo. Se ve tan guapo, tan tranquilo, tan...en paz.
Miro el reloj: aún tenemos una hora para salir. Me acuesto a su lado y me dejo dormir.
Sueño - Flashback
Dos meses antes del momento que más condicionó mi vida.
Mi mejor amigo, Simón, se encuentra en mi salón dormido y yo acostada a su lado. Tengo mi cabeza recostada en su brazo y consigo oler su dulce y fresco aroma. Escucho su respiración y me siento completamente en paz.
- Oaahh - bosteza - ¿cuánto tiempo me dormí?
- Poco más de media hora, aún tenemos tiempo...puedes seguir.
- Nah. Estoy bien. - dice mientras me mira directamente en los ojos.
Nuestras caras están tan cerca que puedo sentir su respiración soplando en mi cara. Me siento tan a gusto, tan amada, tan bien.
Llevábamos siendo mejores amigos todo lo que puedo recordar de mi existencia. Al igual que mi familia, agradezco a Dios por tenerlo. Es cierto que tiene sus defectos, como todos tenemos, pero es el mejor chico que existe.
En verdad nos gustamos mutuamente pero llevamos la cosa con tranquilidad devido a que yo no quiero tener novio.
Su mirada refleja amor, puro amor. Y estar a su lado me hace sentir tan feliz, tan segura, tan confiante...
- Me encanta. - pensé en voz alta.
- ¿El qué? ¿Quien? Jummmm.
- Tú, tontito. Tú me encantas. El modo como me miras. Me encanta...
Sus labios esbozaron una sonrisa de oreja a oreja y me besó suavemente la frente. En ese momento podía prometer que era feliz, que el mundo era mío, era de él, era nuestro.
Fin del sueño
Despierto y veo que estoy en la misma posición con Andrés que había estado hace unos años con Simón, un escalofrío atraviesa mi cuerpo de una punta a otra y, sin siquiera darme cuenta, empiezo a llorar.
Andrés se despierta y me ve llorando en silencio, acaricia mi espalda suavemente y dice:
- Bella, ¿estás bien?
- Si, si. - me limpio las lágrimas con mucho cuidado para no estropear el maquillaje.
- No lo pareces. ¿Que pasó?
- Nada. Nada y todo a la vez.
- Mmm... ¿te dormiste?
- Unos minutos.
- Ah ok. Eso lo explica. ¿Volviste a soñar con él, verdad?
- Si. - rompí a llorar y me abrazó.
- Bella, tienes que olvidarlo, tienes que pasar página. No puedes seguir así... Sabes que odio verte así.
- Le echo tanto de menos.
- Lo sé, Bella, lo sé. - se arrodilló delante del sillón donde yo estaba sentada mirándome directamente a los ojos - Sé que lo echas de menos y sé que lo que pasaste fue muy malo, nadie debería pasar por lo que pasaste tu y mucho menos alguien como tú. Eres la mejor persona que he conocido jamás y no soporto verte triste. Sé que no es fácil y que duele pero tienes que pasar página.
- Andrés...
- Bella...
- Soñé con él. Pero no fue bien un sueño, fue más bien una memoria.
- Cuéntame. Puede que hablar sobre ello te ayude. - se volvió a sentar en el sillón justo al lado mío listo para escucharme.
- Se trata de uno de los muchos días que estuve con Simón aquí mismo, en esta casa y en este sillón. Fue más o menos dos meses antes de...bueno...ya sabes lo que pasó.
- Si...
- Pasó lo mismo que ahora. Nos habíamos dejado dormir, después yo me desperté y me quedé observándolo...me sentía tan a gusto Andrés, y el sueño se sentía tan real... - las lágrimas volvieron a llenar mis ojos y empecé a ver todo nublado, pestañeé para poder ver - Entonces él se despertó y su mirada, Andrés te prometo que sus ojos brillaban al mirarme. Y el sueño termina con él besando mi frente... ¡Por Dios! Como duele...
- Te creo, Bella.
- Si pudiera volver el tiempo atrás...
- Pero no puedes.
- Ya...
- Escúchame bien, Bella. Te prometo que volverás a sentir todo eso y más. Tarde o temprano, cuando menos te lo esperes, te volverás a enamorar y él se enamorará de ti también y volverás a pasar todo eso. Todo lo bueno y lindo. Sin lo malo que pasaste.
- Lo sé... pero no con él. Y yo no quería a nadie ni nada más.
- La vida no es perfecta, antes al contrario. Y las cosas casi nunca van como nos gustaría... Ya sabes lo que me pasó a mi... - sus padres murieron en un accidente y él se quedó al cuidado de sus abuelos - también me duele y me gustaría poder volver el tiempo atrás y evitarlo...pero no puedo. Y tú eres la chica más fuerte que existe en el mundo. Solo...sonríe. Por favor. - Le abracé.
Andrés siempre dice que es horrible confortando a las personas, que nunca sabe qué decir pero en mi opinión es todo lo contrario. Todo lo que me dice es exactamente lo que necesito oír en ese momento.
Aunque haya sufrido tanto por Simón y aunque le eche de menos, tanto como no sabía ni que era posible, la vida me dio otra oportunidad, me bendijo con un amigo maravilloso: Andrés.
Sus ojos brillaban al mirarme, igual que los de Simón, y en ese momento me sentí bien, feliz, en paz.
Gracias...
ESTÁS LEYENDO
Un momento define una vida
Romance"- Todo mejorará. ¿Me escuchas? Todo mejorará y saldremos de esta juntos, como siempre hicimos. ¡Por favor! - Escúchame Bella. No puedo más, no puedo ni quiero. Hoy terminaré con todas las libretas de historias tristes y dibujos deprimentes. Hoy r...
