- Alerta roja, Bella. Ve por ahí. - dijo Andrés soltándome suavemente en el suelo y apuntando hacia la zona de los cereales.
- ¿Eh? ¿Por qué? ¿Qué pasó?
- Acabo de ver a Levi.
En ese momento el tiempo se congeló. Sentí los ojos pesados, llenos de lágrimas, y la cara caliente. Hace tiempo que no escuchaba ese nombre, hace tiempo que ya ni existía para mí.
Flashback
25 de Maio de 2014 - después del momento que más definió mi vida
Aún estaba en el hospital llorando en los brazos de mis padres cuando veo un borrón azul corriendo en mi dirección. Pestañeo para definir mejor mi visión y veo a Levi a apenas dos pasos de mi. Las lágrimas vuelven a brotar como una cascada de agua mientras me levanto intentando abrazar a mi amigo.
- Tú, Bella. ¡La culpa es tuya! - dijo gritando entre sollozos y lágrimas - Estabas con él. Pudiste evitarlo. Te odio, ¿oíste? ¡Te odio! ¿Cómo pudiste? ¿Por qué? Nooo..
Escuchando eso siento una vez más todo derrumbándose.
Es verdad, estaba allí. Quizás pude evitarlo, o quizás no. No lo sé. La verdad es que intenté todo para ayudarlo, quería ayudarlo: lo quería.
Me tiro al suelo, de rodillas, llorando y balbuceando palabras casi imperceptibles "no pude", "le quiero" y "vuelve Simón, vuelve".
Los dos nos caímos al suelo y lloramos durante un buen rato, cuando por fin nos tranquilizamos viene y me abraza por detrás, igual que lo solía hacer Simón.
- Lo siento Bella, yo no quise decir aquello... Quiero que sepas que no pienso nada de lo que dije. De veras lo siento Bella. - dijo hablándome bajito, como cuando hablamos con un bebé.
- No Levi. Lo que tú dijiste si que lo pensabas. Y quizás sea verdad, o quizás no. Pero lo que tú dijiste me dolió.
- Lo siento - apoyó su frente con la mía como lo hacía Simón - lo siento mucho Bella.
- Tú... eres igualito a él. ¿Lo sabías?
- Bueno es normal. Somos mejores amigos desde pequeños.
- Si. Yo diría que eres demasiado igual...
- ¿A qué te refieres?
- Yo... no puedo seguir siendo tu amiga Levi. Duele demasiado.
Fin del Flashback
Esa frase me cambió aún más la vida. De repente todos los momentos a tres desaparecieron y sólo sentía un gran vacío. Duré meses y meses deprimida pero con el tiempo conseguí salir de mi cueva, mi habitación.
Aún así yo y Levi nos evitamos y la verdad es que por un lado duele hacerlo porque él, Levi, también lo era todo para mí, pero por el otro lado estar con él dolería más, o eso pensaba yo.
Lo hablamos varias veces pero cada minuto que estaba con él me dolía más. No podía olvidar a Simón teniendo cerca a alguien como Levi.
Levi traía miles de recuerdos con él, recuerdos buenos, magníficos, excelentes, momentos demasiado buenos como para poder ser olvidados algún día, momentos que pasamos los tres juntos. También traía recuerdos malos, de los días en los que intentábamos convencer a Simón a quedarse, a ser feliz, a no querer desaparecer.
Habíamos sido siempre los tres. Los tres imparables. Los tres invencibles. Los tres inseparables. Los tres mejores amigos. Pero infelizmente ya no somos tres, somos apenas dos y duele demasiado.
Desde ese día, que dejamos de hablarnos, nos distanciamos muchísimo. Aunque es verdad que él me pidió perdón unas miles de veces no puedo hablarle, no puedo seguir siendo su amiga como si nada hubiera pasado. Porque algo había pasado y ese algo aplastó mi corazón y destrozó mi vida por completo.
Intentaba olvidar a Simón, pasar página, y con Levi cerca no podía. Era completamente imposible.
Siempre que lo veía salía corriendo en la dirección opuesta llorando desconsoladamente. Verlo era como ver a Simón y eso duele tanto..
Son demasiadas memorias en común, demasiados momentos...
- Vale, voy. Encárgate tú. - me escondí del otro lado escuchando su conversación.
- Hola Levi.
- Heyyy, Andrés. ¿Como estás? Hace tiempo que no te veía.
- Bien, bien. ¿Y tú? Bueno... ya sabes como son las cosas. - se refería a mi, a que yo impedía que ellos pudieran estar juntos.
A veces pienso que al distanciarme de Levi fui demasiado egoísta porque automáticamente muchos de mis amigos tampoco están con él. Eso me deja triste porque de veras que esa no era mi intención. Aún le quiero, aún le echo de menos cada día, igual que a Simón.
- Si, lo sé. Bien, supongo. - su voz se entrecortó al pronunciar la última palabra, lo conozco muy bien y supe enseguida que algo malo pasaba.
- ¿Supones?
- Si.. bueno..
- Cuenta compañero.
- Mi hermana pequeña está pasando un mal momento.
- ¿Y eso?
- Pues.. pensábamos que ya todo estaba bien pero.. el cancer volvió.
Enquanto escuché aquellas palabras sentí un gran nudo en la garganta y algo apretándome el corazón. Aún recuerdo cargarla en brazos de pequeña y llevarla con nosotros varias veces. Era como una hermana para mí, o una hija, la quería tanto...
La pequeña Noah había pasado por un muy mal momento, un cancer muy muy fuerte en los pulmones. Nadie pensó que sobreviviría pero lo hizo. Me acuerdo de pasar días y noches interminables con ella en el hospital, lo gracioso es que yo iba para animarla y siempre terminaba animándome ella a mi.
No, no, no. Ella no. Ahora no. Otra vez no. Por favor...
Sin siquiera pensarlo me acerqué y dije:
- ¿En sério? ¿Está muy mal?
- Oh.. Hola Bella. - las ganas de llorar volvieron a amenazarme pero yo me obligué a mi misma a no llorar, no gritar, no huir. Me obligué a ser fuerte.
- Hola Levi. Noah, ¿cómo está ella? ¿Se recuperará, verdad?
Por primera vez en dos años veo sus ojos llenarse de lágrimas. Podía ver que estaba sufriendo como sufrí yo aquel día. Estaba sufriendo como sufrimos los dos por aquel momento. Aquel momento que cambió nuestras vidas.
En sus ojos pude ver la misma tristeza que tenía el día que Simón acabó con su vida, la misma tristeza que tenía el día del funeral de Simón. Y entonces supe la respuesta a mi pregunta: estaba muy mal.
- Lo siento muchísimo. - dije no aguantando más las lágrimas, le abracé y le dije: - Lo siento muchísimo Levi.
Los dos rompimos a llorar en el supermercado y por primera vez en años volví a sentir el cariño por Levi que tenía antes, era como si nada hubiera pasado, pero infelizmente si había pasado.. y por mucho que me encante esta sensación, el estar con él otra vez, no me lo puedo permitir.
- Está muy mal entonces... Noah.. ¿pue-puedo verla?
- Claro que si, nada la haría más feliz que verte.
- Dime.. cuéntame la situación, por favor.
- Bella.. Hace una semana que no la veo sonreír. - sus ojos estaban tan rojos como nunca se los había visto antes.
- Lo siento tanto...
- Recordarás que se había recuperado completamente, ya hasta había recuperado su hermoso y largo pelo. Pero esta vez volvió con más fuerza. Ya no tiene ningún pelo, otra vez, y eso no me molesta pero esta vez no sonríe nunca, no es la misma Noah de hace unos años, siempre feliz y optimista. Se pasa los días mirando la nada y apenas sonríe forzosamente cuando entra alguien a visitarla. Los dolores cada vez son más insoportables y se ve completamente agotada, sin ganas de vivir. Igual que...igual que Simón el último día que lo vi vivo. - las lágrimas volvieron a bajar por sus mejillas como dos limpias cascadas.
- Yo.. no sé qué decir. Pero está decidido: quiero ir a verla.
- Bella, sé que es casi imposible convencerte pero una amiga muy especial solía decir: él no ya lo tengo así que voy a por el si. - yo solía decirle siempre eso - Te necesito ahora más que nunca...
- Levi, te echo muchísimo de menos pero.. cada vez que te veo, veo a Simón. Cada vez que estoy contigo, me acuerdo de nuestros momentos buenos, mis favoritos y los mejores que tuve en la vida, nuestros momentos a tres. Estás aquí y parece que él también y yo solo intento olvidarme de él.
Andrés me abrazó por detrás y me dijo:
- Bella, ¿podemos hablar un segundito?
Afirmé con la cabeza y nos alejamos lo mínimo suficiente para poder hablar sin que Levi nos escuchara.
- Bella, tú puedes. ¿Sabes qué? Creo que jamás lo vas a olvidar, mejor aférrate a todo lo que te queda de él. Sólo así podrás pasar página...
Es verdad. Andrés tenía razón. No puedo olvidar a Simón, no puedo y para ser sincera tampoco quiero. Quiero rodearme de todo lo que me resta de él, por eso tengo guardadas nuestras fotos, nuestros dibujos, nuestros recuerdos y hasta sus libretas y dibujos deprimentes, porque son todo lo que me resta de él.
Es cierto que alejarme de Levi evitó que tuviera siempre sus memorias en mi cabeza pero no hizo que lo olvidara. Y si no consigo olvidarlo es porque en verdad no quiero.
Echaba tanto de menos a Levi, tanto como echo de menos a Simón. A Simón no puedo volver a tenerlo ni volver a verlo, pero a Levi si...
Volví donde estaba Levi y lo abracé. Sentí como si estuviera abrazando a Simón pero estaba bien, no quería llorar, estaba feliz de estar otra vez con mi mejor amigo Levi.
Sabía que si Simón estuviera aquí querría que yo hiciera esto, querría que yo me aferrara a todo lo que me hizo ser yo, a todo lo que amo.
- Te eché tanto de menos Levi. - no sentía tanto el significado de unas palabras desde el día en el que le dije "te quiero" a Simón.
Sentía que las piezas volvían a encajar, todo volvía a estar como debería, todo menos Simón.
Te echo tanto de menos.
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Un momento define una vida
Romance"- Todo mejorará. ¿Me escuchas? Todo mejorará y saldremos de esta juntos, como siempre hicimos. ¡Por favor! - Escúchame Bella. No puedo más, no puedo ni quiero. Hoy terminaré con todas las libretas de historias tristes y dibujos deprimentes. Hoy r...
