Capítulo 16

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Aquella noche apenas dormí. Hablé con Anthony hasta las 2a.m y después no pude dormir. No paraba de pensar en él. En lo lindo que es. En lo respetuoso que es conmigo y con todos. En lo bien que me hacía sentir...
Hablamos de todo y más pero lo interesante es que nunca, en ningún segundo, me habló de una manera que no me gustara o me preguntó algo que no quisiera contestar. Nunca me dijo nada que me dejara incómoda y ni nunca tuve la sensación de que me mentía o exageraba la verdad para parecer ser bueno. Nunca me dio la impresión de ser creído (cosa que no me gusta nada, la verdad), egoísta o tener cualquier otro defecto. Tampoco nunca me habló como algo más que amigos.
Y no sé muy bien como explicarme ya que no sé ni en qué momento, o en que palabra, me enamoré pero lo cierto es que eso que creía yo ser tan "imposible" se hizo verdad en unos pocos mensajes.

¿Tú que crees Simón? ¿Es para siempre?

Nunca creí en el amor a distancia. Siempre pensé que si ya es difícil querer a alguien al que ves todos los días... mucho peor si no lo ves nunca. ¿No? Además, jamás pensé que se pudiera sentir tanto por alguien que nunca vi en persona.

Miércoles, me desperté a la misma hora de siempre pero la primera cosa que hice fue algo distinto a mi normal: revisé el móvil.
No sé muy bien por qué lo hice... supongo que porque estaba esperando a tener un mensaje suyo pero no fue así.
Aún así, no soy el tipo de chica que juega jueguitos tontos y confusos así que le escribí yo.
"Buenos días Anthony. Disfruté mucho el tiempo que pudimos hablar ayer, gracias. Espero que hayas podido descansar y que tengas un buen día."
Seguí con mi rutina pero no paraba de mirar el móvil nerviosamente, a cada rato lo desbloqueaba con la esperanza de que estuviera estropeado y no me llegaran las notificaciones. Pero no pasó...
Salí de casa y me dirigí al Starbucks donde me encontré con Levi, Andrés y Joel.
- Bellaaaa. - me saludó Andrés alegremente con un gran abrazo.
- Hola Andrés. ¿Cómo estás?
- Bien ¿y tú?
- Bien, también.
- Hola señorita. ¿Todo bien?
- Si, Levi, todo bien. ¿Y contigo?
- También.
- Hola, ¿segura que estás bien?
- Hola Joel. Si, me siento genial. ¿Por qué están tan raros? - los tres me observaban detenidamente.
- Tienes cara de no haber dormido mucho, cariño. - dijo Levi de forma fraternal, de esa dulce manera que solo él tiene de decir las cosas.
- Mmm... es verdad. Tienes las ojeras muy marcadas, jeje. - Andrés como siempre muy "delicado".
- Ah... bueno... no dormí mucho esta noche. Pero estoy muy bien, tranquilos.
- Oh... ¿Simón? - dijo Levi preocupado.
- Pues no. Por una vez no. Y enserio no se preocupen, no fue nada de malo. Estoy bieeeen.
- Pues ya se, ¿no me digas que estuviste hablando con Anthony?
- Es verdaaaad, seguro fue eso. Jajaja.
- ¿Eh? ¿Qué me perdí?
- Ayer estuvimos jugando a la XBox pero, algo así como a las ocho de la tarde, paramos porque quería hablar con un amigo mío de Nueva York, Anthony.
- Ah...
- Ellos también hablaron con él yyyy se podría decir que Bella está enamoradísima.
- Siiii, muchisimooo. Jajaja.
- ¿Qué dicen? Están más locos de lo que yo pensaba... - dijo mirándome - Bella no se enamora así de rápido, tarda mucho en hacerlo y ¿por móvil? Nah... imposible.
- Jeje... ya... bueeeenooo... Voy a por un chocolate caliente.
- Bella... - Levi me conoce demasiado bien, pudo ver la verdad en mi reacción - ¿Enserio?
- Yo... ammm... no sé...
- Wow... venga, te acompaño a por el chocolate y me lo cuentas.
- Vale.
Pedimos el chocolate caliente, Levi insistió en pagármelo, y seguimos con nuestra conversación.
- Yo sé que no es Simón... - dije intentando disculparme.
- Hey, hey... Tranquila. Mírame. - le miré - Claro que no es Simón, Simón ya no está, no pasa nada. Es completamente normal que te vuelvas a enamorar... Eso no fue lo que extrañé. Extrañé que te enamoraras sin apenas conocerlo pero me alegro mucho por ti, quiero que seas feliz.
- No lo entiendes Levi... Jamás podré pasar página, jamás podré olvidar a Simón. Él era perfecto, ¿sabes?
- Ya... Simón fue muy importante para los dos pero la vida sigue adelante y los que nos quedamos tenemos que pasar página.
- Mmm...
- Dime.
- Nada.
- Te conozco. Ese "mmm" es porque tenías algo que decirme. Dímelo.
- ¿Crees que él me quería de verdad?
- ¿Si lo creo? ¡Claro! Bella, él hablaba de ti como si tú fueras la mismísima persona que pone las estrellas en el cielo. Es más... él no hablaba de otra cosa si no de ti. Incluso conmigo, su mejor amigo. Él te amaba... te lo prometo.
- Pero... - las lágrimas amenazaron con volver a caer - si es así ¿por qué se fue? ¿Por qué lo hizo? Él me conocía, él sabía exactamente cómo me sentiría si se suicidara y de igual manera lo hizo... - empezaron a brotar grandes y gordas gotas de agua salada de mis ojos.
- No, no, no. Bella... no llores. Él no estaba bien de la cabeza, ¿entiendes? Él ya no pensaba bien. Te lo prometo, Bella, él no lo hizo teniendo consciencia de que te haría daño.
- Ya... eso dicen todos... pero no sé. ¿Sabes cuáles fueron sus últimas palabras?
- Dime.
- Intenté convencerlo a que no lo hiciera, le dije que le quería y todo lo que me dijo fue: "Y yo a ti, Bella. Te quiero y te querré hasta mi último segundo." Jamás se me olvidaran esas palabras...
- Wow... eso no lo sabia. Pero no llores más, me duele verte así. - dijo secándome las lágrimas, pude ver sus ojos rojos.
- Y lo peor es que cumplió sus palabras... Ese fue su último segundo. En cuanto dijo eso se dejó caer hacia atrás...
- Lo siento muchísimo, yo también lo echo de menos a cada segundo que pasa. - me abrazó como nunca me habían abrazado en la vida. Pude sentir su dolor en mi y pude notar como temblaba su cuerpo al llorar.

Lo que los tres vivimos juntos fue algo demasiado importante, algo que jamás olvidaremos, algo completamente mágico, algo que muchos sueñan con tener. Lo tuvimos...
Sé que no soy la única que aún sufre por lo que hizo Simón aquel día.
Muchas veces pensaba si alguien más echaría de menos a Simón tanto como yo lo hacía y ahora sé que si. Levi si lo echa de menos...

Te echamos tanto de menos, Simón...
Vuelve Simón, vuelve...

No fue hasta las 12a.m cuando recibí su contestación.
"El placer fue todo mío, también disfruté muchísimo hablando con usted. Gracias. Que tenga un lindo día también, espero poder hablar pronto."
En cuanto lo leí mi cara brilló de alegría, me había pasado toda la mañana mirando el móvil, llegué a pensar que no le importaba lo suficiente y que me estaba ilusionando demasiado... pero entonces me acordé de que está la diferencia horaria. De España a Nueva York son 6 horas menos... y entonces entendí todo.
Sentí un gran alivio, eso significa que me contestó en cuanto se despertó. Quizás si le importe...

¿Qué estoy haciendo Simón? ¿Y si no le gusto? Me estoy ilusionando...

Estaba en la 5ª hora (de clases) y como ya había terminado lo que estábamos haciendo el Professor me dejó estar con el móvil. Empezamos a hablar y una vez más sentí todo: las mariposas en el estómago, mi corazón latiendo más rápido, mi mente nublada sin poder pensar claramente, mis piernas temblaban con cada "escribiendo...", etc.
Me parece verdaderamente impresionante lo mucho que él me hace sentir con apenas unas cuantas letras.
Me escribió mientras se alistaba para ir a clase y después mientras esperaba en autobús.
Hablamos, hablamos y hablamos... y por muy increíble que parezca nunca habían momentos incómodos sin saber qué decir, la conversación sencillamente fluía como una linda y cristalina cascada.
Me habló sobre su familia y me envió fotos de su hermosa hermanita pequeña. Al hablarme de ella pude notar como la quería.
Él es tan tierno, tan lindo, tan respetuoso... hablar con él me da ganas de traspasar la pantalla. De poder estar ahí, en Nueva York, con él o que él esté aquí, en España, conmigo.
Como me gustaría estar con él, conocerlo en persona, poder verlo, poder sentirlo, poder escuchar su hermosa y dulce voz.
Pero no puedo, ¿no es así?
Está muy lejos...
Y lo triste es que por una vez que alguien me hace sentir de verdad bien, segura y feliz está a más de 5 mil kilómetros.

Lo siento, Simón... me enamoré.

Un momento define una vidaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora