IX

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Las pocas nubes que había esa noche ahora se multiplicaron escondiendo poco a poco los puntos brillantes del cielo nocturno.

Se refriega el ojo derecho mientras con la mano sostenía el celular alumbrando el bosque de camino a casa, apoya su mejilla en la coronilla del mayor porque él estaba calentito y pareciera que JongHyun por primera vez lo sentía frío. Está claro que KiBum alumbra para cualquier lado y no donde debería pero para JongHyun no le era molestia porque claramente él podía ver a la perfección, todo lo contrario con el rubio que estaba sobre su espalda y con las pantuflas mojadas y embarradas.

Después de la confesión del mayor ninguno de los dos dijo nada por algunos minutos, KiBum parecía en Shock, le parecía ridículo e innecesario decir semejante mentira. Claramente estaba batallando en su mente en querer pegarle o hacerle pasar por alto lo que el moreno dijo, pero poco pasó cuando cada pieza del rompecabezas tomaba su imagen.

Tal vez JongHyun decía la verdad pero él tal vez no quería creerla.

La baja estatura y la increíble fuerza que tiene, las miles de veces que solamente se vieron en el bosque en las noches y solamente sea JongHyun quien sepa el camino de regreso, las miles de veces que él se resfrío y JongHyun no, habiendo una temperatura de menos de diez grados JongHyun no usaba la campera impermeable, rompe viento y excesivamente abrigadora como los que siempre usaba él.

Y sobre todo que sea solamente él el que sepa de la existencia de JongHyun.

No sabe cuánto tiempo se estuvieron viendo en silencio solamente sabe que JongHyun le puso la mano en la mejilla y al comprobar que estaba fría no dudo en decirle que se subiera a su espalda, que volverían a casa.

Y aunque el rubio estuvo a punto de decirle que NO miró a sus pies, viendo sus embarradas y mojadas pantuflas suyas y sintiendo como sus pies se le congelaban. El mayor le habían dicho que se quitara al subirse a su espalda pero no quería ceder y quería batallar con él solo un poco, porque sería mejor quitarse las pantuflas mojadas (que eso podría empeorar su estado de salud) pero el rubio no quería, encaprichado en su decisión el mayor no se opuso.

—Cuando llegué ebrio ¿estabas ahí?

—Sí.

Se tambaleaba al bajar del taxi que MinHo pago y MinHo llamo, porque en esa fiesta que él lo llevo como invitado se olvido decirle que todo ahí había alcohol, y KiBum se olvido decirle que no bebe alcohol y que lo odia u odiaba.

Porque ahora baja del auto sosteniéndose del brazo del más alto que solo un poco cuerdo lo ayuda a ponerse correctamente de pié, pagando al taxista como puede porque tiene el flaco cuerpo del rubio sosteniéndolo, sobre el suyo tambaleando un poco con él tratando de no caer en el suelo.

Caminan riéndose los dos, MinHo riendo por las cosas sin sentido o murmuraciones del mas bajo que se traban y no se entiende, el rubio no sabe porque ríe pero su sonrisa se borra cuando del bolsillo de la campera debe sacar las llaves para poder entrar en su terreno.

—No puedes, dame.

—No,nonono,noooh. — niega tomando las llaves con la mano y encerrándola en su puño cuando el alto se lo quería quitar. —Jjon... Jjonguieeeh mee essp-pera. Yyy siu te veeh se enoojara.

Apenas podía hablar, caminar y mantenerse estable de pié. Porque se mantiene aferrado a las rejas de la puerta viendo más allá el camino que mas largo que le espera y bufando porque sabe que llegara arrastrándose.

—No hay nadie, JongHyun no está. Dame las llaves.

Entre mareos y movimientos torpes logra abrir la puerta y entrar, pero lo que no puede evitar es hacer que MinHo se vaya porque ahora el moreno cierra la puerta y lo ayuda a dar unos pasos más hacia la casa. KiBum bufa, enojado empujando a MinHo y diciendo "nononono", el mas alto se sigue riendo porque le parece tierno como el rubio con delineado corrido, el pelo revuelto hace un puchero.

Mil nochesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora