-¿Qué quieres? –pregunte enojada
-Tengo que decirte algo muy importante
-Te escucho –dije lo más amable que pude.
-Harry entro gritando cosas
-¿Cosas? –me levante un poco de la cama -¿Qué cosas?
-Pues… cosas referente a un… beso
- ¿A un beso? –Dije confundida –Mierda –exclame, no un beso, el beso. El beso que me dio el maldito de Scott –Gracias, Alicia –dije sinceramente y con plena gratitud. Le sonreí –Tengo que ir a verlo, ¿me puedes cubrir con Niall?
-¿No será mejor que le digas la verdad?
-No –dije levantándome y poniéndome zapatos –Dile que fui a tu casa, con Jev
-Pero…
-Alicia, tienes que entender… se trata de Harry
-Ok –dijo ella asintiendo –Suerte
No le respondí, yo ya estaba cruzando mi puerta rumbo a las escaleras. Salí como rayo, a tal velocidad que Niall no tuvo tiempo ni de exclamar algo, y para cuando él se asomó por la puerta yo ya estaba tocando la puerta de la casa de Jev.
Vi como Alicia jalaba a Niall dentro de la casa y cerraba la puerta, tres toques más y me abrió un ama de llaves
-Hola señorita Anderson… -dijo ella pero yo la pase de largo, corrí escaleras arriba hasta llegar a una puerta blanca, toque tres veces seguidas y abrí la puerta enseguida, sin que me respondiera nadie. Cuando entre vi la figura de Jev parándose y tallándose un ojo. Estaba en bóxer.
-¡Oh dios mío, lo siento! –dije sonrojeándome y volteándome a la pared.
-¿Qué haces aquí?
-Necesito que me lleves a un lugar. Y que te cambies –dije y escuche su risa
-¿No vas a salir?
-En cuestiones normales lo haría –dije –Pero te podrás dar que no es un cuestión normal –me voltee y lo vi mientras se ponía su pantalón, mire hacia el techo – Ya que llegue a alta hora de la noche a tocarte para que me lleves a un lugar muy importante.
Me toco el hombro y salió de su cuarto.
-¿A dónde te llevo?
-A casa de Harry
-¿Harry?
-Sí, es una larga historia
-Con dos condiciones –dijo y yo asentí. Salimos de su casa –Yo te espero afuera de su casa para traerte, y me cuentas la historia
-Hecho –dije sonriendo
Entramos en su coche y el encendió el motor, tome aire y le conté toda la historia, desde que me levante aquel día cuando Scott me meando un mensaje, hasta el hecho de que estaba en su carro para hablar con Harry.
-Entonces Scott te mando un mensaje para que se vieran en un lugar donde te beso a la fuerza para que Harry lo viera y se enojara contigo –asentí –después Harry entro precipitadamente a tu habitación y se fue de la misma manera –volví a asentir –Tiene mucho sentido
-Exacto –dije sonriendo un poco.
Cuando llegamos a la casa de Harry, Jev prendió la radio e inclino su asiento para acostarse. Salí del carro y las manos me estaban temblando. Toque el timbre y espere unos segundos, nadie abrió, volví a tocar y escuche como alguien bajaba las escaleras. Sentí un mareo y que la boca se me secaba. Cuando abrieron la puerta y vi a un Harry semí desnudo del toso para arriba y con pantalones frunciendo el ceño no pude más y me lance a abrazarlo
-¿Qué haces aquí? –pregunto tenso
-Perdón –dije pegada a su pecho desnudo –Por todo
Me alejo poco a poco y se hizo a un lado para que pasara. Yo pase. Tenía las lágrimas a flor de piel, salía una tras otra, sentía la garganta rasposa. Me senté en el sillón y él se quedó parado en frente de mí.
-Lo siento –dije de nuevo mirando él piso
-¿Pero porque me pides perdón?
-Por todo
-No, me refiero a, ¿Qué te hizo pedirme perdón? -dijo aun con el ceño fruncido
-Te quiero –susurre. Me sorprendió tanto lo que dije que lo mire a los ojos. Él tenía una sonrisa, no parecía sincera, pero al fin y al cabo era una sonrisa, y le sonreí también
