VII
Mi mente se escabulle cuando recuerda tu rostro.
No quiere recordarte para no verte morir,
y golpea en mis sienes el latir de los segundos,
del tiempo sin vivido desde que estoy sin ti.
Tus ojos en mis ojos mi amor.
Tú voz era mi voz.
El calor de tu piel, el calor de la mía.
Tu sabor a agua y miel, sabor de mis papilas.
Tu aroma a azahar, aroma de naranjas,
de frutas del otoño, elixir de la pasión.
Tu cuerpo era el alma que movía mi vida,
tu alma eras yo, fundida con la mía.
Mi amor eras mi vida.
Mi amor tú eras yo
y ya sin ti mi amor,
mi vida ya no es vida...
Y ya sin ti mi vida,
mi vida ya no es.
Verte morir ya fue suficiente tortura
y si no te tengo amor...
prefiero perecer.
ESTÁS LEYENDO
PRISIONERO
PoesíaUn prisionero político, religioso, de guerra..., sobre todas las cosas un ser humano, espera en una celda el momento de su final y solo el recuerdo de su amada trae consuelo a la extenuante espera del tormento que sabe que está a punto de llegar...
