Los ojos que nos miran

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Empezando dedicaciones :3 luego de una semana medio triste... La chica que me gusta anda saliendo con otro io no nací para amar, nadie nació para mi :c me dieron un horario feo en la prepa (io queria en la tarde DX) donde entro a las siete (wua ir dormido a la scuela T.T). 

Pero ni el corazón roto ni el futuro desvelo es motivo de que no siga esta historia así que ahí les va!!!  

Pues este cap va dedicado a @toziergirl :3 gracias por tu comentario espero te guste y le agrade a todos XD XD 

Porque ellos están ahí aunque casi nadie lo note. Mike no puede verlos, pero si sentirlos, cada uno de esos pares de ojos que se pasean por todo Hawkins y los observan mientras caminan. Eleven también los siente, cuando salen del Arcade ahí están y cuando va caminando por la acera luego del colegio también los siente; puede distinguir dos clases de ellos:

Los primeros; aquellos que siempre supo que vendrían. Soldados que buscan cualquier señal de poderes para volver a llevársela, gracias al cielo ha perdido todo rastro de telequinesis y no quiere recuperarla en lo que le resta de vida. 

Los segundos; son casi tan monstruosos como los primeros, pero ni sus dientes afilados pueden compararse con el infierno que su padre encerraba en su laboratorio. A pesar de que los demogorgon no tienen ojos, eso no quiere decir que no te acechen. Son altos y silenciosos, se ocultan en las sombras y cuando menos lo esperas ya los tienes encima, devorándote. No necesitan de ojos para ver entre la niebla o entre los árboles de Milkwood lo más escalofriante es que son reales y merodean por las calles a mitad de la noche mientras los policías y demás miembros de una brigada especial tratan de aniquilarlos.

 Eleven sabe muchas de sus debilidades pero se ha vuelto inútil para la causa luego de perder sus poderes, a decir verdad, ni siquiera por eso desea recuperarlos. Por primera vez en su vida se siente humana, a decier verdad el miedo humaniza y ella lo siente cada que saca la basura al patio trasero y mira los árboles, algunas veces algo se mueve entre ellos, otras solo puede sentir la presencia de esos ojos apunto de atacarla. Esas veces entra corriendo a casa, echa el seguro a la puerta y busca lo más rápido posible el consuelo de la compañía, casi siempre echa a correr al sótano y se queda en silencio en el rincón que Mike construyó para ella mientras él la consuela diciendo que nada va a pasarle. Otras veces, cuando Mike se va, busca a Karen en la cocina, donde ella baja a su pequeña hija para darle un abrazo a Eleven "Mi pequeña El" suele decirle para luego besarle la coronilla; Karen es lo más parecido que tiene a una mamá y es increíble cómo en un solo abrazo su miedo desaparece. 

Sin embargo ni Karen, ni el rifle que tiene cargado y listo el padre de Mike pueden convencerla de que está segura "Tranquila, no dejaremos que nada te pase" eso es lo que ellos dicen, lo que Mike repite antes de que se vayan a la cama. Ellos pueden tener armas, tener documentos legales que certifiquen que Eleven es su protegida e incluso a un buen puñado de personas que matarían porque a esa niña nada le pasase. Pero no podían combatir con los hombres malos si es que deseaban volver a llevársela. El miedo aún estaba presente. 

Incluso se tenía miedo a sí misma, miedo de despertar una vez más sus poderes y ser encerrada en una celda; no, ella se mataría antes de volver a ese sitio, incluso volvería al otro lado. 

-¿En qué piensas?- pregunta Mike; ambos están en el sótano, él haciendo tarea de matemáticas, ella leyendo una colección de los hermanos Grimm, tiene un ligero escalofrío al toparse con la imagen de Blancanieves huyendo despavorida por el bosque mientras es vigilada por una gran cantidad de ojos. 

-En Blancanieves- dice mientras finge leer -La belleza tiene un costo muy elevado- agrega con una sonrisa inocente, Mike no se traga esa actuación. 

-¿Es por lo que dijo Liz Turner en clase?- El niega con la cabeza -Está celosa porque eres la más bonita del salón- El sonríe con el comentario pero al volver al libro su risa se desvanece, en ese instante pueden estar al acecho de un demogorgon o de un hombre malo y ninguno de ellos lo sabría hasta tenerlo encima. 

-No es por eso- trata de explicar -De todas formas ella tiene la cara de un pez rape- Mike casi se ahoga de la risa. 

-Eres estupenda, El.- La chica se felicita a sí misma por su comentario -Divertida, grandiosa e inteligente. 

-Y no se te olvide que puedo ganarle a los niños en el concurso de eructos- sonríe orgullosa. Mike suelta una carcajada por lo dulce que es su novia pero no descarta la idea de alejar un poco a El de Dustin, si sigue tratando de enseñarle modales de orco no le quedará más opción que comprar unos audífonos y una casetera portatil para evitar que Eleven escuche todas las ideas que tiene su amigo. De no ser así el próximo concurso que puede ganar El sea el de mayor escupitajo. 

-Si, eso no se me olvida... En serio no quieres decirme lo que pasa por tu cabeza ¿verdad?- Eleven niega. -Bueno, no te voy a presionar pero...- Eleven hace un gesto para que deje de hablar, en verdad ama a Mike aunque a veces al chico se le suelta la lengua más de los necesario. 

Eleven le muestra la imagen de su cuento, Mike no tiene que preguntar nada para comprender el miedo que siente su novia. 

-Los ojos que nos miran, Mike- susurra ella, como si temiera que alguien los estuviera escuchando -Nos vigilan siempre.- Mike se encoje de hombros. 

-Sabíamos que pasaría- sin dudar un segundo, el chico toma la mano de El y la lleva a su mejilla. -Pero sabes que ni mamá ni papá ni Joanathan, Will, Lucas, Dustin, Nance ni nadie dejarán que te lleven o que te hagan daño... Yo jamás lo permitiría- El siente un escalofrío. 

-Ellos no preguntan, solo toman lo que quieren- una lágrima surca su suave mejilla -Ellos no le preguntaron a mi mamá si podían llevarme, solo me llevaron con ellos.- Mike se muerde el labio inferior, no puede siquiera imaginar la tristeza que debe sentir El al saber que no va a recuperar por completo su vida luego del infierno que debió vivir dentro del laboratorio. -¿Crees que ella peleó por mi?- A Mike le toma por sorpresa la pregunta -Ya sabes, mi mamá. ¿Piensas que peleó por mi?

-Imagino que gritó y lloró cuando te llevaron, posiblemente...- Mike no quiere decirlo, "posiblemente tuvieron que matarla antes". 

-¿Qué?- pregunta ella en un susurro que se pierde. 

-Nada. 

-Ibas a decir que posiblemente la mataron- Mike se queda en silencio -Eso también lo he pensado- Eleven no conoció a su madre y aún así siente una pena indescriptible al saber que quizá nunca la conocerá. -No creo que las mamás dejen que a sus hijos se los lleven tan fácil, así que es factible pensar que no la volveré a ver. 

-No digas eso- Mike pasa un brazo sobre los hombros de El, su cabeza queda recostada sobre el pecho del chico que piensa que se echará a llorar en cualquier momento. -Quizá solo está perdida, pudieron robarte de noche cuando ella dormía o cuando salió a comprar algo o yo que sé... Quizá ella está viva y te esté buscando. 

-O quizá la mataron los ojos que nos acechan, Mike

-El que te miren no quiere decir que puedan lastimarte.

"Como me gustaría creerte" piensa ella acurrucada, siente que la miran y que escuchan cada una de sus palabras, lo que más le da miedo es que dentro de su cabeza se forman dos imágenes mentales, una es un demogorgón husmeando en la basura, la otra un hombre de cabello cano que revisa un micrófono miniatura escondido en la lámpara del ático. 

Las Primeras Once Veces...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora