-Oh vamos Moon. No me hagas hacer esto de nuevo-. Reí al recordar aquella vez que Moon se metió en problemas con los trolls y yo tuve que rescatarla y llevarla de regreso en mis brazos. Sin más la cargué. Seguía siendo igual de frágil aunque había crecido bastante al igual que su cabello que ahora era mas largo. Había cambiado tanto pero a la vez seguía siendo la niña malcriada que recordaba.
Un líquido caliente escurrio por mi brazo y me dí cuenta de que era sangre. Moon estaba herida. Debía apresurarme a llevarla a un lugar seguro para sanar su herida.
(...)
Un extraño ardor en la pierna me despertó de golpe. Estaba sudando y me sentía algo desorientada. Me quedé sin habla cuando mis ojos se acostumbraron a mi alrededor y descubrí dónde estaba.
-Despertaste.
Mi expresión parecía a la de un niño en una dulcería. No podía creer lo que veía. Pasé muchos meses deseando verlo de nuevo y me cansé de esperarlo. Ahora por fin ese sueño era real.
-¿Toffee?- pregunté con un poco de temor de que eso no fuera real o se tratara de una broma de muy mal gusto.
-Parece que tu gusto por meterte en problemas con monstruos y bestias salvajes no ha cambiado nada en este tiempo.
-Hay cosas que nunca cambian, Toffee.
Él y yo nos miramos por un rato. No sabía que hacer si saltar de la cama y abrazarlo o darle un buen golpe por no haber sabido nada de él en todo este tiempo.
-Que bueno que no han cambiado.- sonrió complacido. Se levantó para mirar los vendajes de mi pierna. Era muy cuidadoso en no lastimarme y yo lo miraba con devoción. Por fin mi gran amigo Toffee estaba de regreso a mi vida.
-Trata de no hacer muchos esfuerzos. No logro entender cómo fue que esa cosa te hizo eso.
-Tú lo dijiste. Tengo una vocación para meterme en problemas y salir lastimada. Es como un don...
-Ni te broma lo digas Moon. Tú eres muy torpe y descuidada. No siempre voy a estar ahí para salvarte...
-Deberías. Recuerda que eres mi guardián...
Toffee se puso serio al recordar que esa fue la razón por la cuál nos peleamos esa última vez.
-Lo siento. No era mi intención decir eso... otra vez...
-En serio que no has cambiado Moon Butterfly.
Pude notar una mirada melancólica en el semblante de Toffee y lo único que pude hacer fue acercarme a él y abrazarlo con todas las fuerzas que tenía. Hundí mi mano es su cabello negro y me empapé de su aroma. Me ardían las fosas nasales de tanto aspirar su fuerte loción. Dejé que el frío de mi cuerpo se desvaneciera al contacto de mi piel con la suya. Me sentía tan feliz de saber que estaba bien.
-Te extrañé Toffee. No sabes cuántas veces quise volver aquí. Pero me tenían muy vigilada y muy ocupada. Perdoname.
-Tienes un deber con tu reino, Moon. No tenías por qué volver aquí. Incluso ahorita no deberías de estar aquí y menos conmigo- se separó de mi abrazo y se fue directo a la ventana. Igual que la última vez.- Es mejor que en cuanto puedas caminar regreses al castillo. Sino empezarán a buscarte y terminaran por encontrarnos. Algo malo podría pasar si te ven conmigo.
-No va a pasar nada Toffee. No permitiré que te hagan daño. Tú me salvaste otra vez...
-Moon. Será mejor que te vayas.
La seriedad con la que Toffee me hablaba y la dureza de su voz me recordaba a mi madre. La misma expresión dura y de decepción.
-Volveré. Está vez lo juro. Desde que River apareció me permiten salir más seguido del castillo aparte he conseguido otras tijeras dimensonales y...
-Dije que no Moon. Tú no debes volver aquí. -
Y al igual que aquella vez, Toffee salió sin dirigirme la mirada.
Pero esta vez no dejaría que las cosas terminaran igual que esa vez.
Me paré de la cama ignorando el dolor de mi herida y sali descalza de la habitación de Toffee. Me sorprendió descubrir que la casa estab exactamente igual a como la recordaba.
Lo vi parado cerca de la chimenea. Me daba la espalda como siempre y parecia que estaba leyendo algo.
-Esta vez no vas a ignorarme y me dirás que es lo que te pasa. Te lo ordeno Toffee.
Él se giró lentamente y me miró nuevamente con un semblante melancólico en su rostro. Suspiro y cerró los ojos. Levantó la mirada y la dirigió hacía mí con el ceño levemente fruncido.
-Como ordene, princesa...
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Renacer
FanfictionLo que se dice en los libros no es siempre del todo cierto. La historia es más obscura de lo que puedes llegar a imaginar. Una guerra que arrasa con todo, una guerra que cambia destinos y une lo que estaba predestinado... o tal vez no... Una histo...
