El sol salía cuando empezamos a caminar. Fue en completo silencio. Lo único que se escuchaba era el ruido de nuestros pasos sobre el suelo. El sol estaba sobre nosotros cuando llegamos a la boca de la cueva. Los soldados se posicionaron delante de mí y apuntaron a la cueva, de la cual salió una bruma oscura que nos dificultó la visión. Empecé a ver sombras moverse de un lado a otro. Los soldados caían como hojas en otoño y era incapaz de pararlos. No sé como una bomba de luz se formó en la palma de mi mano y al explotar eliminó toda la molesta niebla. Podíamos ver a nuestros enemigos.
Noah y Julem atacaron a dos sombras, mientras un grupo de soldados entraba en la cueva. Ataqué a un grupo de sombras que iba a por Noah y luego atrapé a una en una bola de maná. Violle tenía detrás a una especie de orco oscuro, de ojos color lava.
—¡Violle!
Se dio la vuelta y el orco explotó en mil pedazos, llenando a mi amiga de sangre oscura y densa como el petróleo. Ella bufó creó una espada de maná, con la que atravesó a otro ser que se acercaba a ella.
En poco tiempo los enemigos desaparecieron y los soldados salieron de la cueva, negando que allí hubiese alguien o algo. Así que no quedó otra que volver al campamento. Allí, Donna esperaba nuestra vuelta. Nos preguntó muchísimas cosas sobre lo ocurrido. Todos estábamos muertos de cansancio así que cada uno se metió en su tienda de campaña para dormir durante toda la tarde y hacer guardia por la noche, momento en el que no pude sacarme de la cabeza imágenes realmente horribles. Muertes. Miles de muertes.
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Aliena
Science FictionThe aliens live among us La hermosa portada fue hecha por @ana_castell8