CAPITULO XXVI

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Después de las palabras de Colín, una parte de mi se sentía mas tranquila, pero aun así me fue imposible conciliar el sueño, por lo tanto me levante antes que todos, salia rumbo a las caballerizas a que prepararan mi caballo para salir a montar, sabia perfectamente que Pier aun no se levantaría era demasiado flojo, mis padres acostumbraban levantarse para la hora del desayuno y después cada uno a sus actividades, mientras que yo por mi parte me levantaba a cabalgar todas las mañanas, cuando volví a casa todos estaban por sentarse a desayunar 

- mi pequeña, saliste otra vez a cabalgar, lo estas haciendo mucho últimamente - tal vez era un tono de reproche el que mi padre utilizaba pero no le preste atención  

- déjala es un buen deporte, pocas damas tienen ese gusto - David me defendía con su comentario 

- lo suficiente me ayuda a pensar y me relaja, pero ustedes como durmieron, espero que todo haya sido de su agrado - Colin me miraba fijamente y le sonreí, creo que todos los notaron por que invadió el silencio dentro de la sala  

- de maravillas, los dormitorios son muy acogedores, pero es hora de que nos retiremos, no es así padre - el Conde parecía serio pero no molesto

- pero como, quédense a desayunar por favor, no pueden irse así nada mas 

- esta bien - Colín seguía con su vista fija en mi - si no es molestia aceptamos encantados 

- donde esta Pier - les pregunte para olvidarme por un momento de su mirada 

- en el despacho - dijo mi padre - llego uno de sus empleados, lleva encerrado cerca de veinte minutos, ese muchacho tiene demasiadas cosas por resolver  

- iré a ver si no necesita nada 

- tal ve debas dejarlo, cuando se atienden asuntos de negocios nos gusta la tranquilidad - Colín me sujeto la muñeca y una descarga eléctrica recorrió mi cuerpo 

- es cierto Charly por que no le muestras la casa, me comento que le gustaría ver los jardines, mientras nosotros pedimos que sirvan el desayuno, hoy hace un clima estupendo para que den un paseo por los invernaderos 

- claro, acompáñame por favor 

Salimos de la casa rumbo al jardín y le comencé a mostrar los arreglos que se estaban realizando en el jardín, las caballerizas que por supuesto el ya conocía y algunas flores que mi padre había mandado traer para que las cultivara 

- es una casa linda, se nota que la mantienen en constante renovación  

- gracias a mi madre le encanta estar comprando decoración nueva, a pesar de que nuestra situación no es la mejor por el momento, pero papa nunca le ha podido negar nada, creo que a ninguna de nostras, pero tenemos que ser conscientes de nuestra situación, sin embargo mis padres han sido de los pocos matrimonios que se casaron por amor  

- y como es que aprendiste números, no te ofendas pero no es algo que normalmente le enseñen en el colegio  

- en el convento, el que nos daba clases era uno de los seminaristas, tenia la mente abierta, constantemente nos decía que debíamos ser hombres y mujeres educados por igual, yo le pedí que me enseñara un poco mas, descubrí que era buena con los números y mi padre siempre me permitió ayudarlo, así fue que me enseñe a manejar la contabilidad, claro no de negocios grandes pero lo básico si lo se 

- y tu amigo, pensé que era solo un aristócrata vanidoso 

- y lo es, pero eso no cambia que sea una persona muy inteligente, ademas de un socio cruel, es muy duro para negociar, siempre ha ayudado a su familia a mantener sus negocios sin ningún tipo de problemas 

Amores TraicionadosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora