Capítulo 20

1.8K 183 209
                                        


Solté un largo suspiro, esto no podía estar pasándome.

–¡Es una broma! ¿Cierto? –mire hacia Ryan que sostenía una sonrisa.

–No lo es, linda –contestó con simpleza.

–¿Y cómo quieres que lo haga? –gruñí–. Yo no puedo hacer esto, me niego totalmente.

Estaba dispuesta a irme cuando sentí como me jalaban con fuerza del brazo.

–¿Te recuerdo que al principio eras TÚ quien quería la misión asignada?

–Pero...

Tenía razón, aunque jamás me imagine que aquellas misiones serían de este tipo.

–Tienen familia –tragué saliva–. No puedo, entiéndeme.

–Qué tenga familia no significa que no merezca la muerte, tiene que pagar por los hecho cometidos –tronó los dedos–. Y tu harás que pague por todo.

Todos los presentes observaban la escena con diversión, parecía que fui la única que no le agrado todo esto.

Joel se mantenía con la misma postura y aún así, no dejaba de mirarme.

–Todos a sus puestos, ahora vendrá el entrenamiento –aviso.

Metí la hoja de papel a mi abrigó, sentía mi cuerpo temblar, y como no, tendría que cumplir lo que la hoja dictaba.

–El ejercicio será en parejas, de nuevo.

Se posó al frente y todos hicimos un círculo a su alrededor.

–No quiero accidentes como el que pasó con Sebastián y Vera, por favor.

Todas las miradas se posaron en mi, incluida la de Sebastián que no era para nada amigable. Bajé la vista al suelo y jugué con mis manos en un vago intentó por distraerme.

Todos comenzaron a elegir su pareja, por mi parte me quede quieta, sin moverme.

–Muévete –escuché alguien hablo a mis espaldas.

Me tope frente a un chico de ojos color azul profundo.

–¿Qué a caso no escuchaste?

Dio un pasó al frente, quedando aún más cerca de lo que anteriormente estaba.

–Déjala tranquila, Max –su voz sonó por todo el lugar captando la atención de las personas.

–¿Es tu novia? Pimentel –dijo burlón.

Sentí como una mano se apoyaba sobre mi hombro, Joel.

–No, y más te vale dejarla tranquila si no quieres problemas –aquello había sonado más bien como una advertencia.

–¿Problemas? Ja, tu no me das miedo Pimentel, eres un simple huérfano.

Deje de sentir la mano de Joel sobre mi hombro, y todo pasó tan rápido.

Al ver que se impulsaba hacia adelante para iniciar una pelea con el chico. Puse mi mano sobre su estómago, dándole un fuerte golpe, evitando que diera un pasó más.

Joel se detuvo y aproveche para ponerme frente a él.

–¡BASTA! –grité.

Todos miraban el espectáculo divertidos y nadie hacia nada por intentar detenerlos.

–Sueltame, Vera –me dio un empujón–. Esto no es asuntó tuyo.

–Sólo deja de ser un imbécil.

Devolví el empujón tomándolo por sorpresa. Me di media vuelta alejándome del lugar, podía ver que algunas personas seguían sin pareja y no lo dude ni un segundo.

–Hola –dije sonriente.

La chica de cabellos rubios me miro sin interés alguno y simplemente asintió.

Eso fue más fácil de lo que pensé.

[...]

–¡Me rindo! –me deje caer al suelo, quitándome el pañuelo que tenía sobre la cabeza.

–No puedes rendirte, idiota –murmuró enfadada la chica.

Ambas estábamos escondidas tras un costal de patatas. Se podían escuchar los disparos de armas y varios quejidos al igual que gritos.

–Sólo aguanta un poco, ya casi acabamos –intentó animarme.

Me senté en el suelo y estire mis piernas. Por suerte no me había lastimado.

–Tu dale por la izquierda –se levanto un poco, pero no lo suficiente–. Hay tres tipos ahí, sólo dispara y corre hacia la base. ¿De acuerdo?

Asentí rápidamente.

Vi como se escabullía entre los costales, casi pegada como un chicle.

Era mi turno, mierda.

Corrí hacia donde había indicado. Aquel grupo de chicos no se encontraba donde había dicho, tenía el camino totalmente libre.

Sentía como la brisa movía mi cabello y como la adrenalina se apoderaba de mi cuerpo.

Presione el botón rojo y pronto se comenzó a escuchar un molesto ruidos.

Tape mis oídos por instinto, era totalmente molesto.

–¡APAGALO! –escuche como gritaban aún sin saber de donde provenía.

Volví a presionar el botón y el sonido dejo de escucharse. En cambio de eso, una voz sonó por el altavoz.

"En hora buena, el equipo número 6 ha sido el ganador".

Sonreí triunfante, aquel equipo era el mío, habíamos ganado.

–¡Felicidades!

Comenzaron a llegar los chicos, unos felicitaban mientras otros simplemente pasaban de mi.

Aún desconocía lo que pasaba si ganabas o perdías. Sólo esperaba un pequeño descanso y con eso sería más que bendecida.

–Vera –escuche a mis espaldas.

Ryan caminaba hacia mi, dando pasos lentos pero largos.

–Felicidades –sonrió–. No estabas tan mal como pensé.

Me miro de pies a cabeza y volvió a sonreír.

–Si –habló–. Estas lista.

¿Qué?

¿Lista para que?




~~~~~~~~

Ya pronto se vendrá lo bueno, no se desesperen jajaja.

170 comentarios y sigo✨

Plan de escape |EDUA#2|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora