Capítulo 23

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Capítulo dedicado a BilgaiPoolCastillo💙

Erick Colón

Lanzó un conjunto de llaves a mi dirección. Las atrape en el aire y me dirigí al auto color negro metálico.

–Creo que será mejor que te vayas con Vera, necesitan hablar –grito el chico desde lo lejos.

–¿Y tu? –pregunté.

–Ya alguien vendrá por mi, anda, váyanse –lo dude por un segundo pero termine por acceder.

Abrí la puerta del auto, dispuesto a entrar. Pero sentí una pequeña mano sobre mi hombro.

–Erick... –susurró.

Yo seguía con la mirada puesta en el auto, no había volteado a verla. El enojo seguía prófugo en mi, y no sabía como actuar ante la situación.

–Sólo sube al auto –di por terminada la conversación.

Odiaba ser así, pero tenía que comportarme como un completo imbécil, para que no verme afectado.

–Bien –la escuche decir.

Sentí que se alejaba de mi poco a poco. Me monte al auto y no tarde en colocar las llaves.

Ella subió de igual forma, le di una mirada rápida, sólo para asegurarme de que se encontrara bien.

–Ponte el cinturón –dije, a lo que ella obedeció rápidamente.

Moví mis manos sobre el volante, sacándonos de este lugar. Aún seguía la imagen en mi cabeza, y un montón de emociones se apoderaron de mi, ¿ella iba a hacerlo?

Deje mis pensamientos de lado y dedique toda mi atención al frente. No quería más accidentes.

El silencio era realmente incómodo, pero era mejor así. Nadie tenía que dar explicaciones de nada.

Prendí la radio, sólo para que la música se adentrará en el tenso ambiente.

Vi como estiró su brazo y apagó la radio de golpe.

–¿Enserio? –me miro completamente enfadada. ¿Y como lo sabía? Simple, ella movía demasiado su nariz cuando está enfadada.

–¿Qué?

–Ya te explique lo que pasó y sigues con esta actitud –negó con la cabeza–. ¿Y qué haces acá? Como es que saliste...

–Todo a su tiempo –conteste–. Aunque son asuntos que a ti, no te interesan en lo absoluto.

–¡Claro que me interesan!

–Si, claro –dije burlón–. Así como te interesaste en lo que sentiría yo al saber que te besaste con Joel, ¿no?

–Erick...

–¡No! –grité–. Ya estoy harto de que me tomen el pelo. ¿Desde cuándo están juntos? ¡Dilo!

–No estamos juntos –apenas y se escucho lo que había dicho.

–¿Y porqué lo besaste?

–Erick...

–Te hice una pregunta, Vera. Tienes que responderme –intente sonar lo más duro posible, pues tal vez así y logre que suelte todo.

–No lo se –se encogió de hombros y llevo ambas manos a su rostro cubriéndolo por completo–. Me haces sentir mal, Erick.

–Y deberías sentirte así, lo que hiciste estuvo mal –reí–. Después de todo no eras tan buena como decías, ¿cierto?

–¿De que hablas? –había notado como el llanto se hacía presente a medida que hablaba, y eso sólo me enfureció más.

–Pues que te estas tomando el papel de zorra muy enserio –reí con amargura.

Ella bajó las manos de su rostro, su boca estaba ligeramente abierta y sus ojos estaban que explotaban en lágrimas. Al verla de esa forma, algo muy dentro de mi se removió, se sintió culpable porque el había sido quien lo había ocacionado.

Guarde silencio, si decía otra palabra más sería para cagarla, de nuevo.

–Para el auto –susurró.

–No –dije seguro.

–¡QUE PARES EL AUTO!

Aquél grito me había tomado por sorpresa, tanto así que frene de golpe.

Nuestros cuerpos se impulsaron hacia delante, pero sin causar daño alguno.

Ella se removió inquieta en el asiento, logro zafarse del cinturón y salió corriendo.

–¡Vera!

Grite mientras intentaba quitarme el cinturón. ¡Maldito aparato! Se había atorado.

Di un fuerte jalón, y por fin logre quitármelo.

Baje del auto con prisa. Ella corría con rapidez, sus piernas se movían torpemente y su cabello se movía al compás del viento.

Intentaba alcanzarla, pero era imposible, corría mucho más rápido que yo.

¡Mierda!

Retrocedí y corrí hacia el auto, acelere con fuerza. Ahora no estaba tan lejos.

Cuando estuve a su lado, baje del coche, no había forma que pudiera correr más rápido.

Me puse frente a ella.

Sus ojos miraron los míos, llenos de dolor, y completamente rojos por las lágrimas.

Sin decir palabra alguna, me dio un fuerte abrazo. Sentía sus pequeños brazos al rededor de mi cintura y su cabeza apoyada contra mi pecho.

Y me sentí la peor persona del mundo al saber que aquellas lágrimas fueron provocadas por mi.

–Yo sólo te amo a ti –susurró entre pequeños sollozos–. A nadie más que a ti.




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Especial de Erick...3/3

Escribí esto en una hora, y estaba medio dormida. Así que no me culpen si es aburrido jsjsjs.

No las haré sufrir, así que sólo pido 20 comentarios para continuar.

Plan de escape |EDUA#2|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora