33 No necesito ser salvada

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-Debo irme.

-No iras a ningún lado. -Dijo Daryl.

-No dejaremos que vayas afuera así en este estado. -Dijo Rick.

-Esta Dwight esperándome. No puedo seguir allí un minuto mas, pero si me aceptan...

-Tu perteneces aqui. -La interrumpió el arquero.

-Necesito hablar con el, necesito escupirle todo lo que siento ahora mismo. Necesito al menos intentar que termine con todo eso. Necesito intentarlo.

-Eso puede ser peligroso. -Dijo Jesus.

-El no le hará daño jamas a ella. -Le dijo Rick.

-Suena como un buen plan. -Dijo Ezekiel.

-Escucha. Mañana a la puesta de sol, nos encontramos en la cabaña que esta al este del santuario. -Dijo Rick.

-Esta bien. -Ella se giró hacia donde estaba Jesus y Ezekiel. -Quiero pedirles perdón. A ustedes y a sus comunidades. Todo este tiempo he convivido con asesinos sin piedad, he estado besando a un psicopata.

-No lo sabías. -Dijo Jesus.

-Aún así me siento culpable. Quiero que sepan que haré lo imposible porque todo termine.

Se despidió de todos y Daryl la acompañó hasta donde Dwight estaba.

-Gracias por contármelo.

-No lo hubiera hecho si sabia que te pondrías tan mal.

-Es lo lógico.

-Ahora que volverás, espero poder recuperarte. -Soltó. Ella lo miro y le sonrió.

-Hay algo en ti que no se lo que es. Cuando alguien dice que nosotros éramos todo, te miró y les creo. Cada cosa que tu me dices, te miro a los ojos y te creo.

El le sonrió y ella lo abrazó.

-Hasta aquí llegamos. Nos vemos mañana. -Le dijo ella.

-Espera. -La tomó de la mano frenándola. -Si siento que estas en riesgo, entró y lo mato.

-No lo estaré.

-Solo te aviso.

-Nos vemos mañana. -Dijo ella y se fue.

El estaba feliz porque todo se había terminado entre ellos dos, pero estaba destrozado por dentro por verla así. Por verla sufrir y hasta sentirse culpable por muertes que ella no sabía.

Regina hizo todo el viaje en silencio. Saber que Dwight sabía todo y que probablemente era otro asesino mas, le daba asco.

Ella llego antes que Negan, se sentía ahogada en esas paredes. Todo ese lugar que conocía cada rincón, ahora le parecía frío y distante.

Negan abrió la puerta y al verla rió.

-He tenido un excelente día. Y se vuelve aun mejor verte aquí, mi querida reina. -Dijo bromeando acercándose a ella.

-¿Has tenido un excelente día asesinando personas, robándoles lo que tienen o amenazándolas? -El se detuvo en seco. -Contesta.

-¿Quien te ha dicho eso?

-Los de Alexandria, los de Hilltop y los del Reino. ¿Reconoces esas comunidades, verdad?

-Todo lo que hice, fue para sobrevivir. En estos días necesitas imponer reglas para sobrevivir.

-¿Asesinando gente y quitándole lo suyo? ¿Que han hecho con el Negan del que me enamore?

-Yo mantengo vivo a cada salvador, a cada habitante de esta comunidad. Esas cosas son necesarias. Y si estas insinuando que deje de hacerlo, la respuesta es no. Debo mantenernos vivos.

-Ya no seré un problema para ti.

-¿Que dices?

-Me Iré a Alexandría.

-No puedes irte.

-¿Que harás para evitarlo? ¿Encerrarme?

-¿Y que hay de nosotros?

-Ya no hay nosotros, desde que mataste a la primer persona, no hay un nosotros. -Ella le tiró en anillo de compromiso.

-Seguiré con esta metodología. Y si hay una razón por la que no mate a tus amigos, fue por ti, por miedo a perderte. Puedes irte con ellos, pero el trato continuara y haré lo que hago en cada comunidad. Asesinar a uno para demostrar autoridad, respeto.

-No puedes hacer eso.

-Si puedo. Así que es tu decisión. Si te quedas, todo sigue como esta. Y si te vas, tus amigos morirán. Deberías pensarlo. ¿Será el de la ballesta? ¿O el coreano?

-Te odio con todas mis fuerzas. -Le dijo ella llorando y abandonando la habitación.

Necesitaba un lugar para estar sola, para llorar, para pensar.

Lo encontró en las afueras del santuario, salió con su arma para estar alerta.

Lloro hasta que se hizo de noche. Ella pensó en todas sus alternativas. Ninguna viable.
Hasta había surgido una idea de matarlo, así ayudaría y liberaría a quien sabe cuántas comunidades. De solo pensarlo, su cuerpo temblaba. Tantos años, tantas cosas. No podía asesinarlo, no ella.
De algo estaba segura, no iba a dejar que nada le pase a nadie en Alexandría.

-¡Regina! -Ella escuchó desde atrás de los árboles.

Ella apuntó hasta que vio que era Rick, Michonne y Daryl.

-¿Que hacen aquí?

-Controlábamos que todo este bien. -Dijo Michonne.

-¿Has hablado con el? -Dijo Rick.

-He decidido que me quedaré aquí.

-¡¿Que dices?! -Dijo Daryl molesto.

-Creímos que sabiendo todo, dejarías todo eso. -Dijo Michonne.

-¡Quizás seas uno de ellos! -Dijo Daryl gritándole molesto.

-Si me voy, hará el trato con ustedes. Matara a alguno de ustedes y les quitará todo lo que tienen. No puedo permitir eso, y la única forma de evitarlo es quedándome con el.

Ellos me miraron sin saber que decir.

-Tu vienes con nosotros. -Dijo Daryl tomándola de la mano, que ella se soltó.

-El puede no enterarse que estas con nosotros. -Dijo Michonne.

-Podemos solucionar eso, atacarlo o algo. No dejare que te quedes aquí... secuestrada. -Dijo Rick.

-Lo pensaremos en el camino, pero con el no te quedas un segundo mas. -Dijo el arquero.

-¡No lo entienden! Yo no iré a ningún lado, no podré vivir sabiendo que alguno murió por su culpa. Yo estoy a salvo aquí. No se preocupen por mi.

-¡No! Ahora debes entenderme tu a mi. No puedo dejarte aquí, no puedo volver a perderte.

-Estaré bien. Quizás con el tiempo pueda convencerlo de cancelar sus tratos. Ahora váyanse.

-Escucha Regina, vamos a volver con un buen plan. No pienses que nos iremos y te dejaremos aquí. -Agregó Rick.

-Volveremos por ti. -Le dijo Daryl tomándola de las mejillas. Los ojos de ella no aguantaron más lágrimas.

-No necesito ser salvada. Debo irme, y ustedes hagan lo mismo.

Nosotros (Daryl Dixon)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora