Capítulo 55

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Me quedé a dormir con Fer a la noche. Me desperté con su voz y sus caricias.
- hola -le dije con la voz ronca intentando abrir los ojos
- buenos dias! Estabas cansada? -me preguntó y me dio un beso en la frente y después en los labios
- algo, por?
- ya es las 1 de la tarde
- qué? -pregunté abriendo bien los ojos
- te desperté para que bajes a comer
- me hubieses llamado antes -le dije apenada mientras me sentaba en la cama
- lo hice pero no funcionó
- bueno -bostecé- me cambio y bajo
- te espero, prefiero estar con vos
- esta bien -le dije sonriendo- quedate aca, primero voy al baño y después vengo a cambiarme
Me dirigí al baño, me lavé los dientes y la cara pero me sentía como débil, un poco mareada y aún cansada. No puedo creer que haya dormido tanto y siga sintiendo tanto cansancio. Si fuera por mí, me quedaría en la cama todo el día. Ni siquiera tengo ganas de comer ahora.
Terminé de peinarme y volví a la habitación de Fer.
- basta! Me pones nerviosa! -le dije ya que no me sacaba los ojos de ensima mientras me cambiaba
- vos me pones nervioso a mí
- callate! -le lancé un almohadón- vamos -le dije ya vestida
Se acercó a mí y nos besamos unos minutos.
- ahora sí -dijo y me tomó de la mano para salir de la habitación
Al bajar, saludé a los chicos que ya estaban en la mesa listos para comer.
- te sentis bien Mica? -me preguntó Rodrigo
- si, un poco cansada nada más.
- no habrás dormido nada anoche -dijo Mateo con picardía mirándonos a Fer y a mí
- estás un poco pálida -insistió Rodrigo
- debe ser porque recién me despierto -respondí tratando de no darle importancia al asunto- quién cocinó?
- alguna persona amable a la que le pagan por compartir sus delicias -respondió Mateo y me reí
- entiendo, alguna persona con mas voluntad para cocinar que ustedes
- exacto -me respondió y yo negué con la cabeza riendo.
Comenzamos a comer mientras hablabamos de cosas sin sentido.
- y Mica cuándo venis otra vez a Uruguay? -me preguntó Lucas
- no sé, no lo había pensado. Debería volver, la pasé muy bien
- cuando gustes ya sabes que ahi estamos para recibirte -me dijo Mateo
- y acordate que lo que pase en Uruguay se queda en Uruguay -me dijo Lucas y me guiñó el ojo
- es verdad -dijo Fer- lo que haya pasado en Uruguay, ahí se quedó.
Lucas sonrió frente al comentario de Fer como disfrutando de sus celos.
- cuándo venis vos Agus? -preguntó Rodrigo cortando un poco la tensión
- a fines de mes tenemos que ir a Chile. Probablemente el mes que viene pueda ir unos días.
- si y trae a Mara que la extraño! -le dije
- Marita -dijo Agus con una sonrisa pero con un tono que demostraba que la extraña.
- hacemos algo hoy? -propuso Mateo unos minutos después
- qué queres hacer? -preguntó Agus
- no se... vamos al cine? Vamos a ver La vida secreta de las mascotas??!! -dijo entusiasmado y me hizo soltar una pequeña carcajada
- vamos si quieren -respondió Agus
Terminamos todos juntos en el cine, incluida Stefi, viendo la película. Debo decir que me encantó, eran tan tiernos los animalitos. Sin embargo, comencé a sentirme mal nuevamente así que en un momento de la película me dirigí al baño, Fer ofreció acompañarme pero lo convencí de que se quedara diciendole que volvía rápido.
Al llegar al baño, me mojé la cara pero me dolía la cabeza y me sentía mareada y con el cuerpo como si me pesara. Tal vez sea que me esta por venir el período, pensé. Saqué mi celular para consultar una aplicación en la que tengo anotado los días de menstruación para llevar un control. Al abrirla sentí un vacío en el estómago y mi corazón comenzó a latir sonoramente, o por lo menos yo así lo siento. Me tendría que haber venido hace 1 semana. No es tanto, con tanto estrés y exigencia física... además Fer y yo nos cuidamos siempre así que... eso sería imposible. Totalmente imposible! No me voy a hacer la cabeza con eso, no son tantos días y no estoy... no debe ser nada, tengo que relajarme un poco nada más.
- estas bien? -me preguntó mi novio al sentarme nuevamente a su lado en la sala de cine
- si -dije algo ida
Traté de no seguir pensando pero es inevitable. Empecé a recordar las veces que estuve con Fer sólo para demostrarme a mí misma de que no hay manera de que este...de que eso no tiene nada que ver. En un instante, me paralicé. Toqué el dije en mi cuello, la cadenita que me arregló Agus, la que se rompió aquel día que estuvimos en el sillón, ese día que no... no... no puede ser, ese día no nos cuidamos? Cómo puedo ser tan tonta? Cómo no me di cuenta?
Mi respiración se aceleró y quise salir corriendo del cine pero intenté retomar la calma, que haya pasado eso ese día no quiere decir nada, no confirma ninguna teoría ni nada. Lo estoy conectando simplemente por paranoia seguro.
Fer me acarició la mano y me miró, yo le sonreí intentando disimular y la oscuridad del cine estuvo a mi favor. Él me devolvió la sonrisa y volvió la mirada a la pantalla con mi mano en la suya.

Al salir del cine, quise irme a casa con Stefi. Me justifiqué diciendo que tenía algunas cosas que preparar para el ensayo que tenemos mañana con Agus y que extrañaba a Simón  (que igualmente es cierto). Me siento mal y estoy con la cabeza a mil, no quiero que nadie se preocupe ni me pregunte nada y no tengo fuerza para fingir que estoy bien. Así que prefiero estar tranquila en el departamento, si le digo a Stefi que estoy cansada y necesito dormir bien para el ensayo, me va a entender y me va a dejar tranquila.
Me bañé, me sequé el pelo y me fui directo a la cama. Simón se acurrucó junto a mí pidiéndome caricias rápidamente. Mientras lo acariciaba, miraba el techo pensando en todos los posibles desenlaces de esta situación.

Me enamoré de quien no pensabaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora