Amber:
-En serio creí que tu molestia ayer era verdad- le confieso a mi mejor amiga, quien el día de hoy será mi acompañante para una salida grupal.
-Y lo era, solo te salvaste por el galán que tienes como novio- mira que bien, ahora resulta que mi otra hermanita prefiere a mi novio de un día que a mí, su mejor amiga de toda una vida, definitivamente el mundo está de cabeza.
-Se supone que como mejor amiga debas protegerme, ¿lo sabes no?- pregunto bromeando.
-Me lo recuerdas siempre, cómo olvidarlo, es por eso que estoy totalmente de acuerdo con esta relación; y ahora apúrate no quiero quedar mal ante tu grupo de amigos- ¿por qué se queja tanto?
-No seas mala onda, te van a caer genial, verás, y en todo caso la única que tiene que apurarse eres tú, esta preciosidad ya está lista- yo y mi modestia están de vuelta.
Bajar y encontrarme con mis padres en frente de mi primo no me resulta sorprendente, pero el hecho de que este último esté acompañado por César, sin dudar sí.
-Oh, justo ahora te íbamos a llamar, el señorito aquí presente pidió hablar conmigo y con tu madre, ¿algo que decir Amber?- niego con la cabeza a la pregunta de mi padre, aunque ya imagino por dónde viene el tema.
-Bueno, padres de la señorita aquí presente, quien por cierto está hermosa, quiero decirles que desde que conocí a Amber una noche, no he dejado de pensar en ella, y justo ahora no puedo decir que estoy totalmente enamorado, porque estaría mintiendo, pero sí estoy seguro de que me gusta y mucho, y que quiero intentar algo que valga la pena con ella- ok esto que está pasando me parece embarazoso, pero a la vez lindo, es una prueba de que todo no es un juego, de que esto que recién está empezando es real.
-¿Algo que agregar Amber?- pregunta mi papá.
-Sí, que siento lo mismo por él y que sí quiero intentarlo y ver que me tiene preparado la vida a su lado; y que aunque esto me parece embarazoso es algo lindo- revelo mis pensamientos en alta voz.
-Mira César, te conozco poco, pero según Javier, quien al contrario tuyo es de total confianza dice que puedo confiar en ti, y mi hija está feliz contigo, así que voy a confiar, pero si haces que derrame una lágrima te mato- dice mi papá serio.
-Jorge- decimos mi mamá y yo al unísono, y es que ambas estamos de acuerdo en que mi padre está un poco atrasado para este siglo.
-Y ahora váyanse antes de que me arrepienta- sus palabras son órdenes, así que los cuatro nos disponemos a marcharnos, no sin antes escuchar un te amamos y varias amenazas a César de parte de mi padre.
Si me hubieran dicho que después de tanto sufrimiento hoy estaría viendo como finalmente mi vida toma sentido no me lo creería, en serio que no, es por ello que prometo aprovechar esta felicidad mientras dure, y por supuesto que en compañía de mi ángel y estos amigos locos que me he encargado de buscar, en especial de Mía, quien ha logrado acoplarse al grupo en menos de una hora, y eso que no eran de su agrado.
-Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí, la nueva novia de César- expresa en tono de broma Jimena.
-¿Perdón?- pregunto porque realmente no sé lo que le causa tanta broma.
-Sí, ¿qué buscas, fama?- guao, por lo que veo esta chica a la que ni siquiera conozco piensa bastante mal de mí, cosa que no voy a permitir.
-No busco fama, busco cariño, amor, cosa que César no ha dejado de mostrarme desde que lo conocí- le aclaro.
-No te creo nada- suelta inmediatamente.
-No me importa si me crees o no, ¿qué te he hecho?, no lo sé, pero por lo que veo una amistad entre tú y yo no va a suceder nunca- confieso sincera.
-Eso está más que claro, nunca sería amiga tuya, preferiría morir- ¿tanto odio me tiene?
-Un consejo, disfruta tu vida y no seas tan amargada- mi sinceridad ante todo.
-Lo mismo te digo, puede que de ella no te quede mucha- me dice.
-¿Me estás amenazando?- pregunto.
-Como desees tomarlo- y por lo que veo sí es una amenaza, solo que no sé exactamente a qué se refiere.
Trato de no preocuparme por la reciente pelea entre Jimena y yo, así que voy hasta la pista de baile, y comienzo con mis movimientos ridículos, y es que si hay algo en lo que soy pésima es en el baile, pero mejor diversión que llanto; aunque mis planes digamos que se ven un poco afectados, y es que de vez en cuando recibo una mirada fría de su parte. Necesito consejo de alguien para saber cómo reaccionar ante la supuesta amenaza, así que me decido por Sofía, y es que Mía, si está en pie es demasiado pedir.
-Sofía, ¿te puedo hacer una pregunta?- aunque en realidad ya se la estoy haciendo.
-Sí claro- contesta de inmediato.
-¿Acaso Jimena tiene algo en contra mía?- pregunto sin rodeo alguno.
-¿Por qué lo preguntas?- dice Sofía curiosa.
-Hace un rato vino, y aparte de que me trató fatal, creo que hasta me amenazó- me sincero.
-O sea, me imaginé que le molestaría que tú y César estén juntos, pero no hasta el punto de tratarte mal, o amenazarte- responde y toma un vaso de agua que hace tan solo unos minutos pidió en la barra.
-¿Y eso por qué?- pregunto nuevamente.
-A Jimena desde que entró al grupo le ha gustado César, y justo cuando ella creyó que las cosas entre ellos iban a surgir, llegaste tú, así que asumo que te echa la culpa de que César no esté con ella ahora- o sea, está celosa.
-¿Las cosas entre ellos iban a surgir si yo no hubiese llegado?- y temo a la respuesta de esa pregunta.
-No lo creo, César siempre me ha dicho que la ve solo como una amiga, nada más; pero ya olvida todo, venimos a celebrar que están juntos y ya estás pensando en separarte.
Sofía tiene razón, vine a celebrar mi relación, a pasarla bien con mis amigos, no a amargarme la noche por una estupidez, siempre he dicho que lo que tenga que pasar pasará, así que por ahora solo me queda una cosa por hacer: disfrutar, ser feliz.
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Segundas Oportunidades.
RomanceDestruida y en pedazos, sí, así me encontraba hasta que llegó él y de un momento a otro me cambió la vida, me hizo ver el mundo en colores, me hizo darme cuenta de que nunca es tarde para volver a empezar, de que siempre hay una segunda oportunidad.
