CAPÍTULO 17

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Me vestí ignorando su presencia

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Me vestí ignorando su presencia.

—Barbi, creo que deberíamos hablar —dijo Lyle a mi espalda.

—Oh, así que ahora vuelvo a ser "Barbi" y encima quieres hablar, ¿qué he hecho para merecer tal honor? —murmuré asqueada subiéndome la falda. 

—Admito que no he sido de lo más amable...

—No has sido nada amable —me volteé enfrentándolo—, has sido un cerdo prepotente, lo que está bien porque nos odiamos, así que deja de fingir y acabemos con esto.

—¿Lo hacemos? —su mirada escrutándome mientras me recojo el cabello.

—¿El qué?

—Odiarnos. Creo que ambos hemos hecho cosas que nos han dañado respectivamente, algunas sin querer y otras a propósito, pero odiar es una palabra muy fuerte. 

—No me vengas ahora con mierdas, estoy demasiada saturada para más dramas.

—Estoy hablando en serio. No estaba preparado emocionalmente para verte de nuevo, por eso no he estado reaccionando de la manera adecuada. Pero te dije que he estado  haciendo cursos de control de ira y de canalizar las malas energías. Además estoy en un grupo ayudando con chicas que tienen problemas con sus parejas, creo que es una...

—No me cuentes tu puto curriculum. No me interesa.

Hubo un fugaz parpadeo de dolor en sus ojos chocolate, pero al segundo desapareció y quien dice que no había sido mi imaginación atribuyendo corazones a los desalmados.

—Me gusta follar contigo, ¿eso es lo querías oír?

—Bien, al fin algo de honestidad.

—Genial. Pero lo que no me gusta es ver, como tu vida se va aún más a la mierda que en Ohio.

—No saques Ohio ahora en la conversación.

—Dios, estás mandando a la mierda tu vida por nada. Estás viviendo en una casa enorme, con dinero, familia... y no entiendo porqué estás actuando así. Destrozando tu reputación.

—¿A quién le importa la reputación? Está sobrevalorada —bufé.

Lyle se aproximó y trató de posar sus manos sobre mis hombros pero me separé con asco.

—Barbara en serio, estoy tratando de...

—¡Ya basta! —Una lágrima se escapó por mi comisura—. No, no intentes entenderme o conocerme. Deja de manipularme, estoy agotada de que lo hagas. Me has dicho cosas tan feas, Lyle, tan feas. Tú tienes parte de culpa de que yo esté ahora así. 

—¿Cuándo vas a empezar a responsabilizarte de tus acciones y dejar de culpar a los demás? Siempre igual, yo siempre soy él culpable de las gilipolleces que hagas. Madura.

ESPINAS DE CRISTALHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora