2. Pastelillos en llamas

18.9K 2K 2K
                                        

PEIGE:

ㅡEs PE- ige ㅡ articulé nuevamente ㅡ Ross. 

Yeah, that's it: Paige ㅡ dijo la mujer que atendía las inscripciones en la escuela, señalando mi nombre mal escrito en la pantalla. 

ㅡPero con e ㅡ insistí. Entonces dijo algo que definitivamente no entendí, con cara de frustración y las cejas bajas. Mi tía se había distraído con otra cosa, dejándome a solas con una mujer que hablaba otro idioma ㅡ. Mira, dame chance ㅡ dije encimándome sobre el escritorio para alcanzar su teclado. Borré la a y puse una e. 

ㅡHe vuelto ㅡ cantó tía Olivia, justo para encontrarme casi acostada sobre el escritorio ㅡ¿Qué haces? 

ㅡExplícale lo de mi acta ㅡpedí haciendo una seña con ambas manos hacia la secretaria. 

No sé en qué momento mis papás pensaron que sería buena idea nombrar Paige a su hija cien por ciento mexicana ㅡ Ross es por mi bisabuelo, ese sí era gringo ㅡ; me sometieron a toda clase de comentarios, incluso fui agregada al grupo de los Bryans y las Brítanis. El caso es que cuando fueron a registrarme, la persona se equivocó y en lugar de escribir mi nombre correctamente (Paige), lo puso tal y como suena (Peige). Así que a mí no me pueden venir con cuentos de "yo vengo valiendo desde que nací". 

Tía Olivia habló con la muchacha sobre mi plan de estudios: que yo estaba para aprender inglés y que ya había terminado la preparatoria, lo mismo que Paris, y todo quedó arreglado. 

¡Me entregaron la clave de mi propio casillero! Y como no quería esperar (¿quién lo haría?), fuimos a buscarlo en cuanto la inscripción quedó sellada. Me tomé una foto junto a él y se la mandé a mis padres. 

Tía Oli tuvo que ir a trabajar por la tarde, dejándonos a Paris y a mí solas en su departamento. Fue curioso cuando llegamos; creímos que a estas alturas de su vida, mi tía ya tendría una casa, pero resultó que vivía en el cuarto piso de un edificio, en el departamento 415. 

ㅡ¿Será cierto que si los populares te miran raro el resto de la escuela te trata como basura? ㅡ preguntó Paris de pronto. 

ㅡ¿Tú le temes a eso? ㅡ pregunté haciendo una mueca ㅡ¡Todo el mundo te ama! 

ㅡ¡Allá sólo tienes que maquillarte para ir a la escuela para que la mayoría crea que eres cool e inalcanzable! ㅡ chilló. 

ㅡ¿Y para qué necesitas eso si me tienes a mí? ㅡ pregunté negando exageradamente con la cabeza ㅡ Casémonos. 

Paris rió, al principio con gracia, después con crueldad. 

ㅡTengo que reservarme para mi Sugar Daddy. Haré unos quequitos, no te acerques a la cocina. 

Si había algo que Paris amaba más que su popularidad, era cocinar. Cocinaba cuando estaba feliz y cuando estaba triste; si se sentía nerviosa o si estaba relajada. Y yo siempre estaba por un lado esperando a que terminara sus platillos. Nunca me dejaba ayudarle, no desde que quemé la sopa, o al menos eso dijo ella. Para mí fue más bien como que el agua se evaporó y los fideos se tostaron. 

ㅡQuiero participar en los jueves de talento ㅡ solté. 

ㅡ¿Los de Mary's? ㅡ Paris estaba empeñada en que no hubiera un pedacito de masa sin revolver. 

ㅡSí. 

ㅡ¿Para qué? ¿Recitar piropos? 

Solté una carcajada. 

ㅡ¡Cállate! 

ㅡSeguro que Nick te contrata. 

ㅡ¡No me lo recuerdes! ㅡ supliqué cubriendo mi cara con las palmas de mis manos, pero riéndome a la vez ㅡ Olvídalo, no volveré a ese lugar nunca. 

¡Ella me acosa!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora