PEIGE:
Timoteo mismo me habría dicho que dejara de morder el interior de mis mejillas, de haber podido. Si Timoteo hablara, quizá me tiraría de exagerada, quizá me apoyaría; el apoyo va más con el color de su pelaje.
Pero Timoteo sólo me miraba atento. Respetaba el repentino silencio que habíamos impuesto Paris y yo en casa; pendía entre una nube de misterio y otra de tormenta. De haber podido hablar, quizá nos habría mandado a la fregada. Pero, ¿cómo no estar nerviosa hasta la médula? Si Timoteo entendiera lo que pasaba, probablemente me habría acompañado en una grito terapia, desnudos, en el balcón.
ㅡTengo que decirte algo ㅡ me aventuré a decir mientras Paris cocinaba. Se detuvo al instante, tensa, y lentamente giró su cabeza hacia mí.
ㅡSí, dime.
Me mordí la lengua y una punzada de culpa mezclada con inquietud recorrió mi espalda, mas antes de decir una palabra, su teléfono sonó, provocando que Paris pegara un brinco del susto. Era Zack.
ㅡDame un momento ㅡ pidió. Tomó su teléfono y se encerró en nuestra habitación, como había estado haciendo toda la semana.
Refunfuñé para mis adentros y tomé mi celular.
Majestad rosa con brillitos: "Cuándo vuelves? :c ".
"Te extraño".
Puchungo bb: "Mañana salimos de regreso".
"Te compré un chocolate y Hunter se lo comió".
"Tendrás que conformarte con este bombón".
Tuve que morderme los pulgares para no escribir algo que lo preocupara, como "tengo que hablar contigo", por ejemplo. Me recordé que debía resistir, ya había esperado una semana. Iba a decírselo antes, pero tuvo que salir con su familia a San Francisco. Debía ser un tanto incómodo: su mamá le llamó apenas volvimos de Las Vegas, para decirle que visitarían a sus abuelos y que él tenía que ir. Supuse que el resto de la familia no estaba enterada del exilio de Nick y que su padre querría mantener las apariencias, así que se guardó su orgullo y fue, porque "no sabía cuánto le quedaba a su abuelo".
Me hice un ovillo sobre el sillón y me obligué a no llorar; sería ridículo hacerlo. Pero quería a mi mamá. Necesitaba hablar con alguien, ¿pero cómo hacerlo con lo lejana que había estado Paris estos días? Algo pasaba con ella, estaba segura, pero sabía cómo funcionaban las cosas con mi mejor amiga y sería mejor esperar a que ella hablara. Y mi pequeña gran noticia no era algo que pudiera hablar con Nick por teléfono.
Estrujé mi corazón, me prometí que todo estaría bien, y me quedé dormida en el sillón.
***
Quería preparar algo bonito para la llegada de Nick.
Descarté la comida porque seguro acabaríamos con diarrea, aunque sí que podía ordenar algo. Debía estar llegando a medio día, y dada la situación con su padre, lo más seguro es que se largara a su departamento apenas pisaran Los Ángeles, y ahí es donde entraba yo. Me peiné, me pinté las cejas y busqué algo lindo para ponerme.
Nunca olvidaré la llamada que recibí faltando ocho minutos para las dos: la emoción de ver el nombre de Nick en la pantalla, seguro para decirme que ya había llegado; lo extraño que fue escuchar la voz de una mujer desconocida, y el pánico que me invadió cuando me dijo que la familia Black había tenido un accidente.
Temblorosa y con los ojos llenos de lágrimas, llamé a Zack para que fuera por mí, olvidé mi aversión a su motocicleta y oré por Nick y cada uno de sus hermanos durante todo el trayecto al hospital. Supliqué a Dios por el bebé que esperaba Leticia, por Nick y Edward, por Alice y Mirta, por Josh y Hunter, por Derek y Andrew. Y al final, también por su padre.
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¡Ella me acosa!
UmorismoElla es infantil. Él no tanto. Ella vive en un mundo de locuras. Él es centrado. Ella queda en ridículo muy a menudo. Y todo empieza cuando él la descubre tomándole una foto.
