Capítulo 24: Desde cuando... (1/2)

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Punto de vista: D.O.Estaba llegando al instituto cuando noté que mi mejor amigo estaba ingresando por la puerta principal. Entonces le llamé para tener su atención:—¡Eh, Diva! ¿Dónde te fuiste anoche?Este, algo sorprendido, se giró bruscamente y me vio algo inquieto, incluso nervioso.—H... hola, Dodito... ¿cómo estás en esta bella mañana? —dijo tratando de cambiar de tema y sonriendo de esa forma tan suya que delata todo.Le miré fijamente y lo supe al instante.—Qué sucede, Baek... qué me ocultas —dije serio.Este se estremeció y miró hacia el suelo, incapaz de sostenerme la mirada.—Yo... —no alcanzó a decir nada ya que una voz nos interrumpió.—¡Chicos! Qué bueno que estaban aquí... les he estado buscando por todos lados —dijo un agitado Lay acercándose corriendo—. El encargado del parque llamó hace un rato para que le confirmemos la asistencia de este fin de semana por el viaje escolar.Miré a nuestro pequeño unicornio y suspiré pesadamente. Tendría que sacarle la información luego a esta diva idiota, ahora no se podía.—Bien, vamos —dije comenzando a caminar.Escuché como Baekhyun suspiraba pesadamente y muy aliviado por la interrupción. Le miré desafiante por encima del hombro y le dije bajito:—Prepárate, porque esto aún no termina... te sacaré la verdad.Este tragó duro y asintió rápidamente con la cabeza, sabiendo que no se escaparía de mí.Caminamos por la escuela mientras hablábamos sobre los últimos detalles del viaje, cuando a lo lejos noté al que era mi novio hablando con una chica. Y no solo hablando... la cual prácticamente se le estaba regalando, pegada a su cuerpo y tocándole el brazo.Este, al notar mi presencia de lejos, apartó rápidamente a la chica y con la mirada era como si suplicara perdón desde allí mismo. Le miré feo, muy feo, y seguí mi caminar con los chicos, prácticamente ignorándolo y dándole la espalda.Seguí hablando con los chicos, pero noté que este nos seguía de lejos, como un cachorro perdido. Así que, para ponerlo a prueba, le entregué los informes a Baekhyun y dije:—Chicos, tengo que ir al baño... Baek, llama al encargado y confirma nuestra asistencia. Dile que transferiré el dinero esta tarde sin falta.Mi amigo asintió y siguieron su caminar con Lay. Cuando ya no los tenía en mi vista periférica, me gire y Kai ya estaba junto a mí, parado como una estatua y con cara de perrito degollado.—Lo lamento... le estaba diciendo que se fuera y me dejara en paz justo cuando llegaste —dijo como si le estuviera regañando desde antes.Suspiré pesadamente y tomé su mano para guiarlo. Lo llevé directo a la sala de música, la cual estaba vacía, ya que no había clases sino hasta la tarde. Ventajas de ser el presidente del consejo estudiantil: sé cada lugar del instituto, cuándo es ocupado y quién lo ocupa.Este entró algo confundido y con temor. Supongo que pensó que le gritaría o algo por el estilo. Pero verle cómo teme a mi reacción... es tan lindo que me dan ganas de comerlo a besos. Así que tomé otra decisión... je, je, je... reía a mis adentro con malas ideas.El, al verme acercarme a él lentamente, este retrocedió hasta que terminó sentado en el asiento largo que había junto al gran piano de cola.—Juro que te digo la verdad... no te enfades conmigo —dijo temeroso, viéndome fijamente.Sonreí con dulzura y este, algo confundido al no ver rabia en mí, no dijo nada.—¿No estás enfadado? —dijo confundido.Yo terminé de acercarme a él y puse mis manos sobre sus hombros, enjaulándolo contra el respaldo, y dije con voz tranquila pero firme:—¿Por qué debería? Porque si no mal recuerdo, quedamos en que si te ibas con ninguna zorra o te dejabas tocar, te dejaría sin hijos... ¿o ya se te olvidó? —dije sonriendo pícaramente.Este tragó duro y asentía rápidamente con la cabeza, asustado por mi sonrisa. Le volví a sonreír, pero ahora con malicia, y sin darle tiempo a pensar ni a hablar, me senté a horcajadas sobre él, sujetándome en sus hombros.Este, algo sorprendido e inestable, iba a preguntar o hablar, pero entonces le comencé a besar con hambre. El al principio no lo siguió, rígido por la sorpresa, pero cuando toqué con mi lengua su labio inferior pidiendo paso, sonrió y la abrió para luego él tomar el control del beso.El beso se estaba tornando algo caliente, húmedo y profundo. Entonces no pude evitar gemir bajito entre el beso. Lentamente le aparté, dejando nuestras frentes juntas, y dije mirando sus ojos oscuros:—Si solo te atreves a engañarme, jamás te lo perdonaré... te destruyo —dije en un susurro serio.Entonces él sonrió, esa sonrisa brillante que me mata, y dijo:—¿Y me dejarás sin hijos?Yo reí y le asentí.—Tampoco es que los quiera... después de todo, la persona a la que amo también es hombre —dijo él de la nada.Eso me tomó por sorpresa. ¿Cómo puede decirme, así como así, que me ama, justo ahora, en esta situación?Este me acarició el rostro con ternura y, algo sonrojado, dijo:—Será mejor que te pares de encima... o esto se sale de control.Fue entonces que lo noté claramente. Dios... estaba erecto, sentí todo contra mí.Sonreí con suficiencia y dije mientras comenzaba a mover mis caderas lentamente sobre él, frotándome a propósito:—¡Oh! Pero qué pasa... yo estoy muy cómodo aquí, la verdad —dije disfrutando de su sufrimiento.Este se quejaba bajito, tratando de detenerme con las manos en mi cintura, pero aun así, él mismo me movía más al ritmo. Entonces mi teléfono sonó. Lo tomé y contesté mientras seguía con mis movimientos lentos y tortuosos:—¡Oh, hola, Lulú! ¿Qué sucede? —dije muy sonriente.Entonces Kai soltó un gemido ronco y ahogado, tapándose la boca con ambas manos para no hacer ruido.—¿Qué? ¿Qué ha sido eso? —preguntó Lay al otro lado de la línea—. No sé, estoy fuera de los baños... puede que alguien la esté pasando muy bien por aquí —dije riendo por lo bajo, disfrutando la situación y la cara de Kai.—No te preocupes, iré en seguida... bien, adiós —dije y entonces colgué.Kai quitó sus manos de su boca y, entre gemidos y respiraciones agitadas, dijo:—Eres... ah... tan... ah... demonios, eres tan malo conmigo.Reí y noté que lo de abajo de mi pantalón también palpitaba; estaba por terminar también por la excitación. Entonces me paré rápidamente de su regazo y dije con tranquilidad:—Me voy, debo arreglar algunas cosas con los chicos.Lo escuché quejarse por la interrupción y reí, para luego decir mirando su bulto marcado:—Deberías terminarte tú solito eso... te lo has ganado.Salí casi corriendo de la sala, pero no llegué lejos. Después de todo ese juego es peligroso... estaba en mi límite también. Fui al baño más cercano y me calmé un poco antes de verme con los demás.Al ya estar más tranquilo y recompuesto, fui a la sala de reuniones a juntarme con mis amigos.—¡Eh chicos, ya estoy aquí!—¡Sí que te has demorado! —dijo Lay haciendo un puchero, a lo que no pude evitar reírme de él.—¿Qué te hace tanta gracia? Nosotros trabajando y el dando un paseo por los baños... ¿es que has encontrado algo interesante en el baño? —dijo Baekhyun, muy curioso por mi actitud alegre y despeinada.—No tienes ni idea... —dije divertido, pensando en la cara de Kai.—Bien, mejor continuemos. Baekhyun, dime... ¿llamaste al encargado? —pregunte a mi amigo, cambiando de tema antes de que sospecharan más.Estos ignoraron completamente el hecho de mi cambio de conversación y asintieron, para luego decir:—Hemos acordado que tendrán el espacio donde nos quedaremos listo para el viernes. Además, han dicho que para ayudarnos, pondrán un autobús de dos pisos, ya que como hemos arrendado casi todo el recinto, dijo que le ayudamos a salir de una mala racha... aparentemente no han tenido tantos ingresos como se esperaba esta temporada.—Está bien. Creo que podríamos darle más compensaciones. Sabiendo como son los alumnos de esta institución, es de esperar que hagan daños o destrozos... Primero confirma lo del autobús. Habías dicho que tú ya lo tenías arreglado, ¿no? —le hablé a Baekhyun.—Sí, ya lo tenía arreglado por mi cuenta. Sin embargo, como lo noté muy urgido al encargado, decidí decirle que no lo habíamos visto aún, para que se preocupara él —dijo Baekhyun riéndose con malicia.

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