Capítulo 2: Primer beso

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Punto de vista: D.O.¡Con un demonio! Si no fuera por esos malditos, no estaríamos aquí castigados. Y yo que quería ir de compras con los chicos esta tarde, pensaba mientras ingresábamos a la sala de castigos.Como era de esperarse, esos muy bastardos todavía no estaban, pero me daba exactamente igual; si los volvían a castigar, probablemente esta vez sí los echarían del instituto. Me estaba animando a mí mismo con ese pensamiento hasta que ese negro entró a la sala, seguido por el resto de los orangutanes.Cuando por fin todos estábamos dentro, cada grupo se quedó en un extremo opuesto del salón. Nos quedamos mirándonos fijamente un buen rato, hasta que ese negro de pacotilla rompió el silencio:—¿Qué tanto miras, ojón? —dijo con desdén.—No te ilusiones. Solo te observo para hacer mi muñeco vudú y lanzarte una maldición —respondí secamente.Él se quedó observándome un rato y, de pronto, soltó una carcajada. En cambio, los demás solo nos miraban entre sí.Hubo otro silencio incómodo hasta que el poste habló:—Eh, princesa, ¿por qué me miras así?Miré automáticamente hacia Baekhyun y, efectivamente, él lo estaba mirando; podía ver claramente el odio en sus ojos. Sonreí para mis adentros y entonces intervine:—Eh, poste con complejo de dumbo, será mejor que te disculpes.Mis amigos rieron por mi comentario, pero eso solo hizo enfadar al tal Dumbo, quien se levantó de un salto y se lanzó sobre mí. Iba a golpearme, pero alguien lo detuvo antes de que pudiera tocarme.Cuando dirigí mi vista hacia mi "salvador", me quedé en blanco. Era ese negro. Él me observó con esa mirada suya y, con una sonrisa ladeada, dijo con tono demandante:—Este ojón es mío.Chanyeol me soltó inmediatamente y caí sentado de golpe al suelo. Mis amigos se acercaron para ayudarme a levantarme, pero yo solo lo miré a él y le dije:—Espero que no creas que voy a darte las gracias, porque no lo haré —dije mirando hacia otro lado.—Claro que no espero eso —respondió él.Entonces se acercó más y, de repente, me dio un golpe en el estómago. Sin embargo, aunque lo he visto pelear y sé que golpea fuerte, esto no fue ni el 10% de la fuerza que suele usar. Caí de rodillas y lo miré con enfado.Ahí fue cuando mis amigos se metieron en medio y todos comenzamos a pelear de nuevo.No sé en qué momento él y yo nos quedamos mirándonos fijamente, ignorando todo lo demás a nuestro alrededor. Dejamos de hacerlo solo cuando sentimos un aullido de dolor proveniente del poste: Chanyeol trataba de quitarse a Baekhyun de encima, ya que este se le había lanzado encima de una mesa y le estaba mordiendo la oreja derecha con todas sus fuerzas. Chanyeol daba vueltas y vueltas tratando de quitárselo de encima, pero Baekhyun era como una garrapata.De pronto, nos dimos cuenta de que Kris salió volando por los aires, pues Tao lo había volteado usando sus técnicas de artes marciales. Al mismo tiempo, Xiumin le pegaba a Chen sin piedad con el palo de una escoba que había en un rincón.Cuando miré hacia donde estaba Lay, vi que estaba a punto de llorar: Suho le había vuelto a quitar su unicornio de peluche. Y ahí fue cuando me entró el demonio en el cuerpo... ¡Nadie hace llorar a mi unicornio!Tomé la silla más cercana y se la iba a tirar a la cabeza a Suho, pero Kai se cruzó en mi camino e intentó detenerme, tomando mi antebrazo izquierdo con fuerza. Sin embargo, en el forcejeo no nos dimos cuenta de que el piso estaba mojado por culpa de un balde que habíamos tirado antes, y perdí el equilibro.Sin querer, le di con la silla en el hombro a Kai. Él, al caer hacia atrás por el golpe, empujó a Suho, que estaba distraído molestando a Lay. Suho, a su vez, cayó impulsado hacia delante... ¡y terminó cayendo justo encima de nuestro querido y feliz Lay!Cuando todos observamos la escena completa, no nos lo podíamos creer: Suho había caído encima de Lay, juntando sus labios en un beso por el impacto.—¡¡SUELTA A NUESTRO UNICORNIO, PERVERTIDO!! —gritamos todos al unísono, corriendo a separarlos.

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