Capítulo 57: No lo entenderán

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Punto de vista: Jong DaeLo sucedido fue que hace unos meses atrás, al enterarme de lo que pasaba entre Sehun y Luhan, decidí ayudar a mi amigo. La idea era que apartaría a Minseok de Luhan. Llegué a tal grado de besarlo cuando lo vi en la tienda... aunque no sé la razón de por qué realmente pasó, pero tras aquel beso comencé a verle en cada lugar, escuchar su voz, su risa... hasta cuando gritaba cuando le quitaba los bollos. Pero así sucedió: cuando me di cuenta, ya no lo podía sacar de mi cabeza.Sé que nadie podrá comprenderlo. Sé lo que todos piensan de mí: que soy un mujeriego, que no tomo nada en serio... pero realmente no me importa. Quiero tenerlo para mí y solo para mí, aunque ya me ha dado calabazas y me ha dejado claro que me odia.Me propuse conquistarlo, o por lo menos ganarme su amistad por ahora. Por eso ahora voy de camino a la casa de mi mejor amigo, Sehun.Al llegar entré ya que tenía una llave de repuesto, pero creo que debí quedarme afuera, ya que vi como Luhan "montaba" a Sehun. Me quedé impactado solo por unos segundos, ya que me lanzaron una almohada a la cara para que dejara de mirar.Tras unos minutos veo salir a Luhan del apartamento todo rojo como un tomate, pero solo sonreí divertido. Para luego entrar del todo y ver a mi mejor amigo, que me miraba muy enojado a punto de echarme.—No te enojes... dijiste que podía venir cuando quisiera, y necesito un consejo urgente —le dije levantando las manos en señal de paz.Mi amigo me mira algo molesto, pero aun así asiente, terminando de arreglar su ropa y acomodando las cosas. Entonces me siento serio y suelto lo que me traía aquí.—Me gusta Minseok. Pero él me odia... y creo que decir "odiar" es quedarse corto —confesé.Mi amigo abre mucho los ojos, casi tanto como el pequeño Satán Soo cuando se enoja, para luego suspirar y decir sin rodeos:—¿No será solo una ilusión, una confusión, nada más que una idea pasajera? Porque tú eres de pocos novios... o novias, da igual... para ti todo es solo un acostón pasajero, solo sexo y nada más —dijo con franqueza.La verdad es que sabía que pensaría eso. Carraspeo mi garganta para luego explicarle todo lo que sentía, sin reservas.—Esta vez es serio. Jamás me había sentido así. Me gusta escucharle, verle... y me molesta cuando otros lo tocan, lo abrazan o simplemente juegan con él y yo no puedo hacer nada al respecto —le dije mirándolo fijamente para que viera que era verdad.Mi amigo se levanta, se sienta en el respaldo del sofá pequeño donde yo estaba y me da un golpe en la cabeza. Le miro de manera desaprobatoria, pero él entonces me dice con una sonrisa extraña:—Somos seis idiotas... y los seis enamorados de los seis seres humanos más perfectos e insoportables del planeta. Realmente jamás pensé escucharte hablar refiriéndote a una persona así —dijo sorprendido.Solo asiento con una leve sonrisa, algo avergonzado, para luego añadir:—Siempre hay una primera vez para todo, aunque a mí me tocó el pequeño bollo, el cual me detesta profundamente. Necesito un consejo... ¿cómo llegar a él antes de que me lance lo primero que tenga a la mano? Porque lo hará —le pedí ayuda desesperado.El me queda mirando un momento, para luego asentir y tomar su móvil. Enseguida comenzó a hacer una llamada. Yo no comprendía qué pasaba por su cabeza; pensé que me ayudaría a hablar, pero tras unos minutos de hablar, comenzó a dar órdenes y a organizar cosas, y no me dejaba marchar.Al final comprendí la razón, ya que todos los demás llegaron de la nada. Al entrar me daban pequeñas golpizas amistosas en la espalda, se sentaron alrededor de la mesita de centro y, al estar todos listos, Kai se levantó, golpeó la mesa y dijo con seriedad:—Es hora del plan: Enamorar al Bollo.

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