Capítulo 31: La primera vez (2/2)

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De a poco comenzó a besar más abajo, repitiendo el mismo proceso por todo mi torso, hasta llegar a mis partes íntimas. Luego me miró con una sonrisa muy perversa para luego engullir mi miembro por completo.—Oh... sí... ah... —no decía más que balbuceos sin sentido, perdido en la sensación.Sin pensarlo, bajé mis manos hasta su cabeza para acelerar el proceso. Era tan bueno en ello que cualquiera diría que lo hacía siempre, pero yo sabía que esta era nuestra primera vez: la mía era la primera vez estando con alguien, y la suya estando con un hombre.Al cabo de un instante yo estaba llegando a mi límite, y él lo notó, ya que comenzó a hacerlo más rápido y con más intensidad. Cuando estaba por terminar, traté de avisarle:—Dios... Kai, de... detente, me vendré...Este, sin hacerme caso alguno, siguió con su trabajo experto y al final mordió ligeramente la punta de mi miembro, causando que explotara en su boca de golpe. Este, sin embargo, no se apartó; al contrario, bebió cada gota que salía de mí, sin dejar nada fuera.—Por... ¿por qué la bebiste? —dije agitado, recuperando el aire.Este lamió algunas gotas que estaban en la comisura de su boca y me miró fijo a los ojos:—Eres lo que más amo, y eres también lo más exquisito que he probado jamás... te comería a besos si pudiera —dijo riendo con malicia.Yo le acerqué hacia mí y le besé como si mi vida dependiese de ello, aun así sabiendo que estaba probando mi propia esencia en sus labios.Sin pensarlo, bajé mi mano hasta su miembro, que por cierto ya estaba completamente erecto y palpitante, y acaricié cada parte de él. Era enorme, y de solo pensar que lo tendría dentro de mí me desesperaba de placer.En un reflejo, cuando él gimió fuerte por mis caricias, le volví a mirar y me senté sobre él, mirándolo desde arriba:—¿Qué tal si continuo con lo que empezamos en la sala de clases? —dije y moví mis caderas lentamente sobre la suya, rozando lo que ambos queríamos.—Dios... me vuelves loco... así me matas —dijo Kai muy alterado, con la voz ronca.—Creo que me acostumbraré a esto... —susurré.Él bajó su mano hasta mi entrada y, usando mi propia esencia —bueno, con lo que quedaba de mí en su dedo—, comenzó a tocarme y a dilatar mi entrada con cuidado.—Ah... Kai... —gemí bajo.Este introdujo un dedo en mí, pero no fue doloroso, solo extraño y nuevo. Después de un rato, con mis movimientos, ya no era suficiente y él insertó otro más. Fue tan rápido que ahora sí dolió un poco.—Ha... —solté un quejido.Él detuvo el movimiento y esperó a que me acostumbrara al segundo dedo. Para poder distraerme, me acercó y me besó profundamente, y todo eso estando yo aún a horcajadas sobre él. Este hombre me mataría solo con el placer que me causaba.Cuando notó que ya estaba más acostumbrado, sin previo aviso cambió de posición bruscamente y me recostó en la cama con mis piernas bien abiertas hacia él. Me miraba lleno de deseo y amor, pero sin embargo yo no podía esperar más, le quería dentro ya. Así que con mis piernas le acerqué a mí todo lo que pude. Él entendió mi urgencia y dijo sonriendo:—Pero qué impaciente es mi bebé...Yo reí y le reté mirándolo:—Oh, Daddy... cómo quiero que juegues conmigo...Él abrió mucho los ojos, supongo que no se esperaba esa salida de mi parte ni ese apodo.—Te amo, Soo... te amo con locura —dijo emocionado.Yo le sonreí y acerqué una mano a su rostro, acariciando su mejilla:—Yo te amo aún más.Él me besó con pasión y mientras lo hacía, lentamente comenzó a adentrarse en mí.—¡Ah! Duele... para... —dije por el dolor de la primera entrada.Pero él no se detuvo y de golpe entró por completo en mí. ¡Dios! Estaba más grande que lo que había imaginado.—Lo siento... ya pasará, ya pasará... —me besaba cada parte del rostro, esperando distraerme mientras el dolor desaparecía.Cuando ya no me dolía —bueno, no tanto— moví mis caderas levemente, dándole a entender que podía moverse. Este entendió y comenzó despacio, muy despacio.—Ah... Kai, cómo... ah, sí, más... —pedía, porque ya no era suficiente, quería cada vez más y más rápido.Él entendió y subió el ritmo de las estocadas, hasta que tocó ese punto exacto dentro de mí que me hizo ver estrellas.—Ah... —solté un gemido fuerte como nunca antes.Él sonrió satisfecho y me dijo entre jadeos:—Estás tan apretado... juro que con solo estar así ya podría venirme dentro de ti. Además, solo con escucharte me dan ganas de no salir jamás de dentro de ti... eres perfecto, Soo, perfecto para mí.Cada palabra era dicha entre gemidos que me ponían aún más caliente.Daba gracias a Dios que estuviéramos en el segundo piso y que la servidumbre estuviera en la planta baja; probablemente no nos escucharían aunque gritara.Él seguía embistiéndome mientras me besaba apasionadamente. Yo me aferraba a las sábanas, pero él tomó mis manos y las subió a sus hombros para que lo abrazara. Sin embargo, solo logré arañarle la espalda por la intensidad. Él comenzó a gemir más fuerte y ronco; cada embestida me llevaba directo al paraíso.—Ya casi... ah... ¡juntos! —dije sintiendo que explotaba.Él comenzó a embestir aún más rápido y con más fuerza hasta que nos venimos juntos: yo me liberé sobre nuestros estómagos y él lo hizo todo dentro de mí, llenándome.—TE AMO, KIM JONG IN —dije mientras acariciaba su rostro y trataba de recuperar el aliento agitado.Él me besó dulcemente y, mientras salía de mí lentamente para no lastimarme, respondió bajito:—Yo te amo más, DO KYUNG SOO.------------------------------------------------<3--------------------------------------------------Bien, se vienen nuevas sorpresas, así que cuéntenme qué les parece y qué pareja les gustaría ver más adelante. Espero lo disfruten.. <3 No olviden regalarme sus estrellitas. ⭐

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